Delacroix en la Iglesia de Saint Sulpice.

 

Capilla de Sainte Agnes. Delacroix. Techo. San Miguel derrotando al demonio.

¿Quién no recuerda esa gran obra pictórica que lleva el título de “La libertad guiando al pueblo” (1830)? Esa obra en la que una mujer con el pecho derecho al descubierto y alzando con su brazo la bandera de Francia guía, dirige, es el frente de un ejército libertario e incita a la lucha del pueblo que le sigue para alcanzar las libertades que antes le han negado frente al rey Carlos X de Francia que había suprimido el parlamento por decreto y tenía la intención de restringir la libertad de prensa.

Pues ese lienzo, digamos, que es la obra cumbre de un pintor romántico y francés que responde al nombre de Eugène Delacroix, uno de los más grandes que ha dado la nación gala. Pero no es de esta obra pictórica de la que vamos a hablar hoy y que pueden ver en el Museo del Louvre sino de otras que están más al alcance de la mano y que pueden ser visitadas en una de las iglesias más importantes de París, la iglesia de Saint Sulpice.

Capilla de Sainte Agnes. Delacroix. Muro derecho. Expulsión de Heliodoro del templo.

Tal como entramos en el templo por la puerta principal, si nos dirigimos hacia la derecha, la primera capilla de la nave de la epístola está consagrada a los Santos Ángeles (Chapelle des Saints Anges) y allí nos encontramos con un pequeño rincón  que dispone de una amplia iluminación gracias a una gran vidriera a la vamos a obviar por su escaso valor artístico.

Capilla de Sainte Agnes. Delacroix. Muro izquierdo. Lucha de Jacob con un ángel

Esta capilla, conjuntamente con la hermosa Capilla de la Virgen y con el célebre gnomon astronómico al que ya hemos hecho referencia en otro post anterior, forman la santísima trinidad de la iglesia de Saint Sulpice, los tres puntos que no hay que dejar de visitar en este templo de Saint Sulpice.

El valor de esta capilla viene dado porque sus dos paredes laterales y su cúpula están pintadas al fresco por el autor arriba mencionado, Eugène Delacroix y su simple admiración en el silencio de Saint Sulpice merece la pena una visita. Además existe una excusa añadida, durante un año esta capilla ha estado cerrada para la restauración de los murales y ha sido reabierta recientemente con un éxito absoluto de crítica.

Plano de Saint Sulpice.

En la cúpula del techo tenemos a Saint Michel terrassant le demon” (San Miguel derrotando al demonio), a la izquierda sobre la pared nos encontramos a Le combat de Jacob avec l’ange” (Lucha de Jacob con un ángel) y en el muro de la derecha a Héliodore chassé du temple” (Expulsión de Heliodoro del templo).

Para realizarlos, de 1854 a 1861, el pintor se instaló cerca de la iglesia, en la Rue Fürstenberg, donde hoy se encuentra el museo Eugène-Delacroix. Estas obras fueron realizadas poco antes de fallecer en 1863 por lo que son consideradas el testamento espiritual del artista.

Fecha de realización de la obra. Muro derecho. Expulsión de Heliodoro del templo.

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¿En qué iglesia podemos ver este laberinto de columnas?

 

¿En qué iglesia estoy?

Hace unos días os planteamos un acertijo con una imagen del famoso gallo de Notre Dame, hoy vamos a complicarlo un poquito más.

Os presento esta perspectiva del interior de una de las iglesias de París. En principio puede parecer caótica, pero si os fijáis en los detalles estoy seguro de que adivinareis de qué templo estamos hablando.

Un rosetón, un altar, una capilla lateral, la forma de las columnas y el número de ellas… son datos que no se os deben pasar por alto.

La Cripta Arqueológica del atrio de Notre Dame.

 

Parvis Notre Dame.

Parvis Notre Dame.

La explanada que se abre delante de la fachada principal de la Catedral de Notre Dame esconde lo más preciado de París: una gran parte de su historia milenaria, vestigios que nos remontan dos mil años y que sirven para interpretar la forma de vida de los primeros parisinos.

Como debe ser, estos restos arqueológicos están resguardados de la intemperie por el suelo de la plaza. Bajo este suelo, el gobierno de la ciudad y el Ministerio de Cultura francés, a través del Museo Carnavalet, guardan, protegen, ordenan, muestran e informan de lo que allí se ha encontrado.

Información turística.

La Cripta Arqueológica fue instalada en 1980 para presentar los vestigios arqueológicos descubiertos en las excavaciones realizadas entre 1965 y 1972 y ofrece un panorama único de la evolución urbana y arquitectónica de la isla de la Cité, el centro histórico de París.

Al descubrir los edificios que se sucedieron en el emplazamiento, desde la Antigüedad hasta el siglo XX, los visitantes retrocedemos en el tiempo paseando por las ruinas antiguas a las que se superponen vestigios medievales y clásicos.

El recorrido presenta los distintos estratos arqueológicos para comprender mejor cómo la ciudad no ha cesado de reconstruirse sobre sí misma desde hace más de 2.000 año.

En resumen, ésta es la historia de la Îlé de la Cité tal como viene expresada en el catálogo turístico-informativo.

Crispta Arqueológica Parvis Notre Dame.

El sitio era un lugar frecuentado por la tribu gala de los Parisii cuyo nombre figura en las monedas encontradas en el Sena. También podemos ver cómo en el primer cuarto del siglo I d.C. se juntaron los islotes formando la actual Île de la Cité.

En el recorrido también distinguimos algunos extractos de la ciudad galorromana de Lutecia que se desarrolló en la orilla izquierda bajo el reinado del Emperador Augusto.

Historia de la cripta (1).

A partir de mediados del siglo III y hasta el siglo V d.C., Lutecia, amenazada por las primeras invasiones germánicas, fue un sitio estratégico en la defensa del Imperio romano contra los bárbaros. La isla de la Cité, fortificada en el 308, se convirtió en el centro activo de la ciudad, mientras que se abandonó parcialmente la orilla izquierda.

En la Edad Media, el urbanismo de la isla de la Cité se organizó alrededor de la obra catedralicia comenzada en 1163: apertura de la calle Neuve Notre-Dame en el eje del pórtico central de la catedral, reconstrucción del Hôtel-Dieu al sur del atrio, y edificación de casas e iglesias.

Historia de la cripta (2).

En el siglo XVIII, se demolieron muchos edificios medievales para mejorar la circulación y asegurar la salubridad de la isla de la Cité : se amplió el atrio, se prolongó la calle Neuve Notre-Dame y se construyó un nuevo hospicio de los Enfants-Trouvés.

En el siglo XIX, el prefecto Haussmann reorganizó de un modo radical el entramado urbano suprimiendo numerosos edificios antiguos y callejuelas. Se edificó un cuartel (convertido en Prefectura de policía) al fondo de la plaza, así como su vecino, el actual Hôtel-Dieu. Hoy en día, la configuración del atrio es fruto de estas últimas transformaciones.

Historia de la cripta (3).

Un día en la Île de la Cité (y 3).

 

Carlomagno y sus leudes. Al fondo la Catedral de Notre Dame.

Una vez que nos hemos situado en el Punto Cero de todas las carreteras de Francia y, de paso, echar una primera nuestra mirada pasional a la Catedral de Notre Dame y su fachada gótica de 850 años, nos dirigiremos hacia el otro extremo de la plaza Juan Pablo II (también conocida como Paris Notre Dame) donde se encuentra la entrada a la Cripta Arqueológica de la Île de la Cité, una urna enterrada donde podemos ver vestigios de los primeros parisii (los primitivos habitantes de la ciudad), restos romanos o medievales que certifican una antigüedad de 2000 año de vida en el lugar. A la cripta arqueológica se accede mediante el pago de una entrada y la visita puede estar en torno a las dos horas.

Tras salir de lugar, bordeamos la plaza por el lado del río y nos encontramos con un monumento dedicado a Carlomagno y sus leudes, monumento del que podéis conocer su historia aquí.

 

Las célebres gárgolas de Notre Dame.

Rodeamos el monumento y nos dirigimos hacia la Catedral de Notre Dame. La catedral, su historia, su riqueza artística ha sido versada en este blog en más de 20 post diferentes, especialmente describiendo cada una de las partes de sus puertas y de su fachada. Si tienen interés en conocerla pueden ir a este enlace.

Especial visita se merecen sus torres. Es un recorrido que se empieza en la base de la torre norte y se termina en la cúspide la torre sur, pasando por la Galería de las Quimeras. De este viaje tenéis cuenta en este post.

Para finalizar esta exhaustiva visita a la Île de la Cité y sólo nos queda salir por la torre sur de  Notre Dame, girar hacia la izquierda, disfrutar de la vista de los arbotantes y la aguja del templo y nos toparemos con dos estatuas, la primera dedicada a Juan Pablo II, la segunda, en el extremo este de la Catedral, a Carlo Goldoni.

La Square Jean XXIII.

Nos encontramos en la Plaza Jean XIII, con un monumento dedicado a a Virgen María. Finalmente en la esquina de la isla nos encontramos con un espacio llamado Square de l´Île de la Cité, en el que se encuentra el Memorial de la Deportación, un museo dedicado al holocausto judío.

Cuando terminemos, podemos dirigirnos hasta el Pont Saint-Louis y adentrarnos en la Île de Saint Louis, pero de esta isla hablaremos otro día.

La Île de la Cité vista desde el Sena por su extremo este.

 

Un día en la Île de la Cité (2).

Torre del Reloj.

…Continua del post anterior…

Tras tomar un aperitivo en cualquiera de las terrazas de los restaurantes de la Place Dauphine nos dirigimos hacia la izquierda, bordeando el edificio de los Tribunales de Justicia por la orilla norte de la isla.

Desde la Rue de Harlay nos incorporamos al Quai de l´Horloge (el Muelle del Reloj), continuamos en dirección este hasta llegar a la esquina del magno edificio que alberga la Conciergerie.

Allí nos detendremos y admiraremos la famosa Torre del Reloj (Tour de l´Horloge) también llamada Torre Bombec o Torre de la Pregunta y de la que podréis conocer su historia en este enlace.

Conciergerie.

Tras fijarnos en cada uno de los detalles del reloj de Henry de Wick podemos entrar en el edificio de la Conciergerie,  o también, Palais de la Cité, un edificio histórico de París que fue la residencia de los reyes de Francia de los siglos X al XIV y más tarde convertido en prisión del Estado en 1392, tras el abandono del palacio por parte de Carlos V y sus sucesores.

La prisión ocupaba la planta baja del edificio que bordea el muelle del Reloj y las dos torres: los pisos superiores estaban reservados para el Parlamento.

Sainte Chapelle.

Continuaremos por el Boulevard du Palais hasta llegar a un callejón en la acera de la derecha. Por su arco nos introduciremos para llegar a un patio no muy grande donde podremos admirar una de las obras maestras del gótico francés: la Sainte Chapelle, cuya historia y líneas artísticas podéis conocer en estos tres enlaces: Historia de la capilla, la Capilla del Rey o Capilla superior y la Capilla de la Virgen o Capilla inferior.

Sainte Chapelle.

En la Sainte Chapelle tendremos que comprar una entrada para acceder al interior, pero os aseguro que merece la pena aunque sólo sea por admirar los vitrales de su capilla real.

Una vez que salimos extasiados por el arte gótico de la Capilla Santa, nos incorporamos por el Boulevard du Palais a la Rue de Lutèce que nos lleva al Allée Célestin-Hennion, uno de los lugares más tranquilos y menos estresantes de la ciudad. Estamos en el Mercado de las Flores y de los Pájaros.

Mercado de las Flores.

El mercado al aire libre ocupa todo el callejón hasta llegar a la misma orilla del Quai de la Corse. El Mercado de las Flores es como una incursión en plena naturaleza, pudiendo disfrutar de los olores, colores y formas de las cientos de plantas que allí nos están esperando.

Rue de la Colombe.

Tras esta experiencia en el Mercado de las Flores, continuaremos por el Quai de la Corse hasta el Pont de Arcole. Allí giraríamos a la derecha para coger dirección a la Catedral de Notre Dame.

Au Vieux Paris d´Arcole

Sin embargo, yo les aconsejaría que continuaran quince metros más adelante por el Quai de aux Fleurs hasta llegar a la Rue de la Colombe, una de las calle más antiguas de la ciudad pues el trazado de dicha calle estaba construido sobre un lienzo de la antigua muralla galorromana, unos vestigios que se descubrieron en 1898 cuando se llevaron a cabo algunas obras para adecentar el alcantarillado de esta zona de la ciudad. Lo podéis ver en este enlace.

Desde aquí nos dirigiremos a la Rue de Arcole, una calle comercial donde podéis ver algunos de los restaurantes más famosos de París, “Au Vieux Paris d´Arcole” antes de llegar hasta la Plaza Juan Pablo II, la plaza desde la que se puede admirar la Catedral de Notre  Dame. Allí nos situaremos sobre el Punto Cero de las carreteras de Francia, pero de esto hablaremos en el próximo post.

Point Zero.

Continuará en el siguiente post…

 

Un día en la Île de la Cité (1).

 

Vista aérea de la Île de la Cité

La Île de la Cité, que es el nombre que los parisinos le dan  a su verdadera isla (no en vano allí tenían su morada la tribu de los parisii, los fundadores y primeros habitantes de la ciudad) es, si duda el centro neurálgico de toda visita a París que se precie. Posiblemente, aún siendo sólo uno de los cuatro barrios en que se divide el IVº Arrondissement (distrito), es la zona más visitada por los turistas de todo el mundo.

Mapa del siglo XVI de la Île de la Cité

La Isla de la Ciudad (que es la traducción literal de su nombre, pero mucho menos poético que su original en francés) convoca en su exiguo territorio gran parte del poder religioso y judicial del país.

Allí está establecida la Catedral de Notre Dame, que es como decir la Catedral de Francia. También, allí, un edificio medieval como la Conciergerie y el Palacio de Justicia marcan gran parte del poder judicial francés. Pero no sólo eso, allí podemos ver capillas góticas inimaginables, estatuas de reyes, criptas romanas, murallas del tiempo de Louis Philippe, memoriales contra el exterminio judío y hasta uno de los más hermosos mercados de París: el de las flores y el de las aves. Todo esto en la Île de la Cité.

Empecemos nuestro recorrido por el noroeste. Nos sirve de punto de partida la estatua ecuestre del rey Henry IV.

Itinerario por la Île de la Cité

Square du Vert-Galan

En el mapa del siglo XVI que podemos ver en la cabecera descubrimos que delante de la Île de la Cité existían varios islotes.

Éstos no existen como tal en la actualidad. Debido a los rellenos que se fueron acumulando en las ribera de la isla, estos islotes quedaron definitivamente incorporados a la isla actual y forman parte del espacio que ejerce de proa de la isla, la Square du Vert-Galan.

Roca de Montreal.

Este es el primer punto al que nos vamos a dirigir.  En este enlace podéis conocer algo más de esta plaza y del nombre de los islotes antes mencionados.

Una de las curiosidades de esta plaza reside en una roca que podemos ver en el jardín. Se trata de una roca traiga expresamente de Montreal y su historia la pueden conocer aquí.

Ascendemos por una escalera de piedra que supera los siete metros de diferencia entre la Square du Vert-Galan y el resto de la isla.

Allí nos encontramos con la estatua ecuestre del rey Henri IV, uno de los monarcas más queridos por los franceses, hijo de una española, Blanca de Castilla e impulsor de la construcción de la Saint Chapelle.

Si os interesa conocer algo más sobre dicho monumento y los relieves que lo adornan pueden visitar este enlace.

Place Dauphine.

Tras cruzar el Post Neuf en todo su ancho, nos adentramos en una gran plaza de forma triangular, se trata de la Place Dauphine cuyo nombre viene dado gracias al Delfín de Francia, el hijo primogénito del rey. Su historia la encontramos en este enlace.

Actualmente la Place Dauphine es uno de los rincones más tranquilos de la Îlé de la Cité.

Allí el bullicio sólo se produce al mediodía cuando los ejecutivos y funcionarios que trabajan en la zona se concentran para comer en uno de los cinco restaurantes de la plaza: “Le Caveau de Paris”, “Restaurant Paul”, “La Rose de France”, “Fu de cha” y “Taverne Henry IV”.

 

… Continuará en el siguiente post.

¿Dónde está el gallo?

 

El gallo sobre la cruz que corona el templo.

Atendiendo a la petición de alguno de nuestros lectores habituales, vamos a aprovechar este fin de semana para abrir de nuevo la proposición de acertijos sobre la ciudad de París. Este de hoy puede resultar fácil… o no.

Se trata de averiguar que templo parisino está coronado por esta figura de un gallo sobre la cruz. El gallo no sería tan importante si en su interior no se encontraran tres reliquias: la Corona de espinas de Jesús, una reliquia de Saint Denis y una de Sainte Geneviève.

El gallo constituye así un ” pararrayos verdadero espiritual ” que protege de las tormentas eléctricas totalmente a todos los visitantes y a los que trabajan en el interior para alabanza de Dios.

Creo que os he facilitado demasiadas pistas para conocer el lugar. Espero vuestras respuestas.

Los 381 mascarones del Pont Neuf.

 

El tramo norte del Pont Neuf.

El Pont Neuf es quizá en puente más conocido y famoso de París. A él nos referimos hace unos meses dedicándole este post en el que contamos su historia y mostramos sus características técnicas y geográficas.

Mascarones del Pont Neuf.

Pero quizá en esa entrada no hicimos suficiente hincapié en una de sus características más reconocibles: los mascarones que tiene adosados a su piedra en ambos laterales del puente.

Mascarones del Pont Neuf.

El Pont Neuf está decorado con máscaras que representan a 381 cabezas de divinidades forestales y campestres de la mitología antigua, especialmente sátiros, unas criaturas salvajes propias de los montes y los bosques que se caracterizan por su carácter despreocupado, cruel y lascivo, físicamente son como humanos con la cabeza y los brazos muy peludos.

A lo largo de los años 1993-94 se produjeron unas importantes obras de  restauración de los mascarones, sobre todo, e n los arcos que están contando con el margen izquierdo del río. Estas obras supusieron la eliminación de algunos mascarones que fueron destinados a varios museos de París, especialmente los podemos ver en el Museo Carnavalet.

Mascarones del Pont Neuf.

Sin embargo, su implantación total tal como la conocemos actualmente se produjo en los años 1852 a 1855, momento en que se produce un estudio de los mascarones a la vez que se suprimen las viviendas y tiendas que están instaladas encima del puente impulsadas por un proyecto del arquitecto Germain Soufflot un siglo antes.

Mascarones del Pont Neuf.

Además de está destrucción reconversión del puente, se decide completarlo con mascarones en ambos lados del puente y en ambos brazos del mismo, de modo que quede completamente cubierto por estas máscaras grotescas fruto de la mitología germánica.

En este trabajo participaron numerosos escultores, entre ellos, Maindron, Lavigne, Barye o Fontenelle.

Mascarones del Pont Neuf.

 

Mascarones del Pont Neuf.

Todos los puentes de París.

Hay momentos en la vida que de cada uno que tienen cierto perfume especial. Nuestro blog, como un ente virtual que tiene vida propia también tiene motivos para alegrarse en momentos como el del día de hoy. Con esta magna entrada alcanzamos la nada desdeñable cifra de 300 post escritos sobre París.

¿Quién nos lo iba a decir cuando comenzamos con él? Y para celebrarlo vamos a escribir una entrada donde podamos ver de un plumazo todos los puentes de París, los 37 puentes que hemos ido viendo, uno a uno, durante estos casi tres últimos años.

El 15 de febrero de 2014, en este mismo blog, comenzábamos una aventura por los puentes sobre las aguas del Sena. Me preparaba para escribir, durante muchos meses, acerca de cada uno de los lugares más románticos de la ciudad, los  37 puentes de París. En aquella ocasión decía esto:

“París, esta ciudad que cautiva por tantas y tantas cosas, tiene, desde hace más de veintidós siglos, en el Río Sena un auténtico acumulador de historias y leyendas, desde la aparición de la tribu de los Parisii en la Îlé de la Cité hasta hoy día, pasando por las invasiones bárbaras, celtas, anglosajonas o por el dominio ejercido por el Imperio Romano. 

Sus orillas y sus puentes han sido loados en infinidad de ocasiones. Yo, voy a intentar poner un granito de arena en este blog para que se conozcan los aspectos más importantes de cada uno de ellos. Unos, con más historia, tienen mucho que contarnos. Otros, más modernos, nos transmiten su juventud y su fuerza constructiva.

Para conseguir este fin, me propongo escribir 37 posts, uno por cada uno de los puentes de París. Los iremos viendo en orden de izquierda a derecha, es decir, subiendo el curso del río.

Para que nos orientemos mejor, aquí podemos ver un plano realizado personalmente para situar a cada uno de ellos en su ubicación real acompañado del número en el que van a aparecer en este blog.”

Los 37 Puentes de París.

Los 37 Puentes de París.

El trabajo ya está realizado y ahora me propongo la tarea de ponerlos todos en un sólo texto, con su fotografía y con enlaces a cada uno de los artículos que contienen la información de dichos puentes. Esto lo podéis hacer pinchando en los nombres de cada uno de ellos.

1) Pont Aval.

Pont Aval.

Pont Aval.

2) Pont du Garigliano.

Pont du Garigliano.

Pont du Garigliano.

3) Pont Mirabeau.

Pont Mirabeau.

Pont Mirabeau.

4) Pont de Grenelle.

Pont de Grenelle.

Pont de Grenelle.

5) Pont Rouelle.

Pont Rouelle.

Pont Rouelle.

6) Pont de Bir-Hakeim.

Pont de Bir-Hakeim.

Pont de Bir-Hakeim.

7) Pont d´Iéna.

Pont d´Iéna.

Pont d´Iéna.

8)  Passerelle Debilly.

 Passerelle Debilly.

Passerelle Debilly.

9) Pont de l´Alma.

Pont de l´Alma.

Pont de l´Alma.

10) Pont des Invalides.

Pont des Invalides.

Pont des Invalides.

11) Pont Alexandre III.

Pont Alexandre III.

Pont Alexandre III.

12) Pont de la Concorde.

Pont de la Concorde.

Pont de la Concorde.

13) Passerelle Léopold Sédar Senghor.

Passerelle Leopold Sedar Senghor.

Passerelle Leopold Sedar Senghor.

14) Pont Royal.

Pont Royal.

Pont Royal.

15) Pont du Carrusel.

Pont du Carrusel.

Pont du Carrusel.

16) Passerelle des Arts.

Passerelle des Arts.

Passerelle des Arts.

17) Pont Neuf.

Pont Neuf.

Pont Neuf.

18) Pont au Change.

Pont au Change.

Pont au Change.

19) Pont Notre Dame.

Pont Notre Dame.

Pont Notre Dame.

20) Pont d´Arcole.

Pont d´Arcole.

Pont d´Arcole.

21) Pont Louis Philippe.

Pont Louis Philippe.

Pont Louis Philippe.

22) Pont Marie.

Pont Marie.

Pont Marie.

23) Pont de Sully.

Pont de Sully.

Pont de Sully.

24) Pont Saint Michel.

Pont Saint Michel.

Pont Saint Michel.

25) Petit Pont.

Petit Pont.

Petit Pont.

26) Pont au Double.

Pont au Double.

Pont au Double.

27) Pont de l´Archêveché.

Pont de l´Archevêché.

Pont de l´Archevêché.

28) Pont Saint Louis.

Pont Saint Louis.

Pont Saint Louis.

29) Pont de la Tournelle.

Pont de la Tournelle.

Pont de la Tournelle.

30) Pont d´Austerlitz.

Pont d´Austerlitz.

Pont d´Austerlitz.

31) Viaduc d´Austerlitz.

Viaduc d´Austerlitz.

Viaduc d´Austerlitz.

32) Pont Charles de Gaulle.

Pont Charles de Gaulle.

Pont Charles de Gaulle.

33) Pont de Bercy.

Pont de Bercy.

Pont de Bercy.

34) Passerelle Simone de Beauvoir.

Passarelle Simone de Beauvoir.

Passarelle Simone de Beauvoir.

35) Pont de Tolbiac.

Pont de Tolbiac.

Pont de Tolbiac.

36) Pont National.

Pont National.

Pont National.

37) Pont Amont.

Pont Amont.

Pont Amont.

 

Los 37 Puentes de París.

Los 37 Puentes de París.

La Place des Petits Pères.

 

La Place des Petits Pères, con la Basilica de Notre Dame des Victoires a la derecha.

Hasta 9 post le hemos dedicado a la Basílica de Notre Dame des Victoires en este blog.

Aquí pueden enlazar con el primero de la serie en el que describimos con menudencia cada una de las partes de la misma. Pues bien esta iglesia es el corazón de esta pequeña plaza parisina que toma el nombre de los Petits Pères que levantaron, primero el monasterio, y después la basílica dedicada a Nuestra Señora de las Victorias.

La fachada sur de la plaza, que da a la Rue des Petits Pères.

Esta plaza pasaría desapercibida si no fuera porque llama la atención las fachadas de los números 4 y 6 de la Rue des Petits Pères, la calle que delimita a la plaza por el sur de la misma. En estas fachadas existen dos estatuas de gran tamaño dedicadas a la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de las Victorias.

Estatua de la Virgen María sobre la fachada del número 4 de la Rue des Petits Pères..

Una de ellas, la del número 4, está pegada a la pared del edificio y enmarcada por una urna con un arco de medio punto. La otra, la del número 6 de la calle, es de mayor tamaño y está dentro de una hornacina y cubierta por una cúpula semiesférica coronada por una cruz dorada.

Estatua de la Virgen María sobre la fachada del número 6 de la Rue des Petits Pères..

Para completar el carácter religioso de la plaza, a continuación de estos edificios, nos encontramos el número 8 donde existe una tienda de objetos religiosos que lleva el piadoso nombre de “Au Coeur Immaculé de Marie”. Quizá los edificios anteriormente descritos fueran también tiendas dedicadas a la venta de objetos religiosos y esa fuera la razón por la que sus fachadas estaban, y están, adornadas con la imagen de la Virgen María.

Tienda de objetos religiosos, en el número 8 de la Rue des Petits Pères.