Los bomberos del Sena.

Los bomberos del Sena.

Es curioso, en ninguna ciudad europea con río lo he visto. Quiero decir que no me he fijado ni me dado cuenta de su existencia como me ocurrió en París.

Allí me llamó la atención un barco junto al Quai de Conti y frente a la Îlé de la Cité que tenía, en letras de un tamaño superlativo, un rótulo que decía SAPEURS-POMPIERS.

O sea, los BOMBEROS. ¿Qué extraño?, me pregunté, ¿para qué quieren unos bomberos en el río?

Y como todo en esta vida, tiene una explicación.

Primero, en el Sena hay barcos, y los barcos, aunque parezca mentira, se incendian igual que las casas.

Segundo, la Îlé de la Cité y la Îlé de Saint Louis, por sus reducidas dimensiones, en muchos casos es mejor atacar el fuego desde el río, donde el agua sobra, que desde las calles adyacentes al lugar del fuego.

Tercero, los bomberos también son submarinistas. Más de un vehículo ha caído al agua y han tenido que sacar al individuo conductor del mismo. Pero no sólo eso, la búsqueda dentro del río puede ser de cualquier cosa que amenace la seguridad de París y de los ciudadanos.

Todo este equipamiento se empezó a estudiar en 1987, cuando se vio que la creación de una brigada náutica sería muy útil.

La misión se encomienda a la Oficina de Estudios que realiza un estudio de la electricidad estática y dinámica del río y de los riesgos inherentes a los 100 km de vías navegables de París, que es la zona de responsabilidad de la Brigada y se le encarga el desarrollo de un conjunto de cláusulas técnicas necesarias para la construcción de un equipo fluvial destinado a los bomberos de París. 

El listado de exigencias técnicas es extremadamente largo y farragoso para los no entendidos, pero muy clarificador para los que tienen que utilizarlo.

Lo más importante es que deciden crear una base fluvial, un barco con los adelantos técnicos necesarios para coordinar todo el trabajo en el río.

Este centro de atención está compuesto por un casco capaz de resistir el asalto de la contaminación del agua cuyo puente está recubierto con antideslizante para preservar la seguridad de quienes tienen que trabajar en él. La dirección del mismo se realiza desde el interior de la caseta de control que ofrece una amplia visibilidad.

El puesto de mando incluye instalaciones de control del barco, comunicaciones vía satélite y de navegación. También alberga dos emisoras de radio y el tablero de control del motor. Para la tripulación se incluyen unas literas, una sala de baño con sanitarios y un armario con material de buceo.

A este barco se le llamó “La Monnaie” y es el receptor de todas las lanchas que surcan el Río Sena.

Si tienen curiosidad por verlo, cuando vayan a París fíjense en la orilla del Barrio Latino a la altura del Pont Neuf. Allí lo podrán ver.

Una última curiosidad. Los canales y lagos de París también están custodiados por ellos. Y las alcantarillas.

 

 

* Si te ha gustado este post, puedes pinchar en “me gusta”, o retwittearlo, o quizá incluirlo en tu página de Facebook. Un sólo click ayudará a difundir este blog y su contenido. No es más que un segundo. Muchas gracias por tu visita y por dedicarnos tu tiempo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s