La Fuente de Saint Sulpice (1): Bossuet.

 

La Fuente de Saint Sulpice, con la efigie de Fénelon en la cara que mira hacia la iglesia.

Delante de la fachada principal de la magnánima Iglesia de Saint Sulpice está la plaza que lleva el mismo nombre, Saint Sulpice y, en el centro de la misma hay una gran y hermosa fuente que, curiosamente, también lleva el nombre de Fuente de Saint Sulpice. De ella hemos hablado anteriormente en otra ocasión, muy someramente, pero en el post de hoy y en otros futuros vamos a descifrar una de las leyendas más antiguas que existen sobre dicha fuente a la vez que profundizaremos en los personajes allí representados.

El vulgo parisino también llamó a esta fuente como Fuente de los cuatro Cardenales en honor de las cuatro figura religiosas que allí podemos ver.

La Fuente delante de la iglesia. A la izquierda Bossuet, a la derecha podemos ver a Fléchier

En la cara norte está Jacques Bénigne Bossuet, Obispo de Meaux y Condom; en la cara este está François Fénelon, Obispo de Cambrai; en la cara sur vemos a Jean-Baptiste Masillon, Obispo de Clermont; y en la cara oeste está representado Esprit Fléchier, Obispo de Nimes. Como podéis comprobar, en esta fuente (estéticamente muy parecida a la Fuente de los Inocentes de la zona de Les Halles) no hay cuatro cardenales, realmente son sólo cuatro Obispos que no disfrutaron en vida del capelo cardenalicio. Aún así, no son pocos los que se refieren a ella con este nombre de leyenda.

Pero ya que estamos en faena, ¿por qué no conocemos algo de la vida y obra de estos personajes, todos ellos personajes relevantes de la segunda mitad del siglo XVII? El más viejo de ellos, Bossuet, nació en 1627 y el más joven, Massillon, murió en 1742.

Vamos a presentar a estas cuatro figuras religiosas en orden de las agujas del reloj, comenzando por el norte. Allí está Bossuet.

En la cara norte está Jacques Bénigne Bossuet, Obispo de Meaux y Condom.

Jacques Bénigne Bossuet nació en Dijon el 27 de septiembre de 1627 y falleció en París el 12 de abril de 1704. Fue un destacado clérigo, predicador e intelectual francés. Fue un firme defensor de la teoría del origen divino del poder para justificar el absolutismo de Louis XIV, de quien obtuvo favores. Actuó decisívamente en la Asamblea del Clero Francés de 1682 que sustentó la doctrina del predominio del rey sobre la iglesia católica en Francia, llamado galicanismo. Se le considera como uno de los historiadores más influyentes de la corriente providencialista, por eso se le representa en la escultura de la fuente con un libro en la mano.

Jacques Bénigne Bossuet, Obispo de Meaux y Condom, con su libro en la mano en representación de las decenas de obras históricas, políticas y religiosas escribió.

En 1644 se licenció en la Universidad de su ciudad, en la cual predicó el mensaje de Dios y enseñó a los más humildes la verdad y las teorías racionalistas. Anteriormente, en el 1641 estudió la carrera de Derecho, aun teniendo clara su verdadera vocación.

En 1652, se doctora en teología y es ordenado sacerdote, al tiempo que Archidiácono de Sarrebourg; más tarde, en 1654, obtiene el mismo beneficio eclesiástico en Metz. Allí su fama de predicador lo condujo al obispado de Condom y a la preceptura del Delfín de Francia por orden personal del rey (1671).

En París se granjea una gran reputación por sus sermones y panegíricos de santos. Goza del aprecio de la reina madre y del mismo rey, al tiempo que obtiene un gran número de conversiones de protestantes.

El 21 de septiembre de 1670, Charles-Maurice Le Tellier arzobispo de Reims, consagra, con el asentimiento del Papa, a Jacques Bénigne Bossuet como Obispo de Condom, en la iglesia de los Cordeleros de Pontoise.

Es nombrado preceptor del Delfín (heredero del trono) Louis de Francia (1661-1711), el hijo del rey Louis XIV y de María Teresa de Austria (1638-1683). En 1681, escribe su Discours sur l’histoire universelle (Discurso sobre la historia universal), en el que, tras presentar un rápido resumen de los acontecimientos, busca las razones de los designios de Dios para su Iglesia.

En 1681, concluida la educación del Delfín, es nombrado Obispo de Meaux donde se dedica a las tareas episcopales, con frecuentes predicaciones y una especial lucha, como teólogo, contra los protestantes.

Bossuet jugó un gran papel como predicador y director de la Asamblea del Clero de Francia de 1682, con ocasión del enfrentamiento entre rey y papa. Fue el autor de la Declaración sobre las libertades de la Iglesia Galicana, que fija los límites del poder del papa, y redacta los Cuatro Artículos de 1682, que acabarán por convertirse en ley en Francia y dieron lugar a vivas discusiones. El papa, irritado, los hizo quemar, pero no llegó a calificarlos como heréticos. Se conoce a este movimiento como Galicanismo, doctrina que influirá particularmente en España con la llegada de los Borbones (Felipe V) en 1700.

J Bossuet, Évêque de Meaux.

Entrará en un áspero conflicto con Fénelon, Obispo de Cambrai, que se inclinaba hacia el quietismo: persiguió con especial saña a su adversario hasta conseguir que cayera en desgracia ante el rey, que lo exilia. También logra la condena del Papa a las Maximes des Saints (Máximas de los Santos) donde Fénelon sostenía la doctrina del amor de Dios por sí mismo, sin mezcla del llamado teológicamente temor servil.

Bossuet murió a causa de un cálculo renal en París, el 12 de abril de 1704, a la edad de 76 años.

 

Continuará con La Fuente de Saint Sulpice (2): Fénelon.

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