El monumento del Mariscal Foch.

 

El monumento al Mariscal Foch entre las dos alas del Palacio Chaillot.

La Plaza de Trocadero es un pequeño punto verde junto al Palacio de Chaillot y el Cementerio de Passy, famoso porque su muro de contención está adornado con un bajorrelieve para conmemorar a los soldados que cayeron en la Gran Guerra y contener entre sus clientes ilustres a Bao-Dai, el último Emperador de Vietnam.
En medio de dicha plaza se distingue una estatua ecuestre de uno de los mariscales más importantes de Francia, Ferdinand Foch, el Mariscal Foch.
La mejor vista del monumento se tiene desde el Palacio Chaillot, desde donde se distingue el porte erguido y distintivo del Mariscal, sin embargo, personalmente me atrae la vista desde la segunda planta de la Torre Eiffel, lo suficientemente alto para distinguir el monumento y lo suficientemente bajo para encuadrarlo entre la apertura del semicírculo que forman los dos edificios del Palacio de Chaillot y los Jardines del Trocadero.
En París, cada piedra, cada edificio, cada árbol, tiene una historia detrás … y el Mariscal Foch también. A la historia del Mariscal y a la de su monumento nos vamos a referir a continuación.

El monumento al Mariscal Foch visto desde la Torre Eiffel.

Un General en la Gran Guerra, un Mariscal después.

Foch nació en Tarbes, en los Altos Pirineos, en 1851 y murió setenta y ocho años después en París, en 1929. Tras estudiar con los jesuitas y en la Escuela Politécnica, siguió la carrera militar espoleado por la humillación nacional sufrida en la Guerra Franco-Prusiana (1870-71). Se convirtió en un brillante oficial de artillería y enseguida profesor de la Escuela de Guerra (1885), de la que fue comandante desde 1907, contribuyó a elaborar la doctrina militar que Francia seguiría en la Primera Guerra Mundial (1914-18), expresada en obras suyas como Principios de la guerra (1903) o Conducción de la guerra (1904).
Al estallar la guerra asumió el mando de un cuerpo de ejército en Lorena, que participó en la fracasada ofensiva inicial francesa sobre territorio alemán. Más tarde contribuyó a frenar el avance de los alemanes hacia París (batalla del Marne, 1914) y hacia el mar (batalla del Yser, 1914) y dirigió las contraofensivas de 1915, que no lograron romper el frente enemigo.
Ante el estancamiento de la «guerra de posiciones», en 1917 se produjeron relevos en la dirección militar francesa, que llevaron a Foch a ser nombrado Jefe del Alto Estado Mayor y consejero militar del gobierno. Desaparecido el frente oriental por la retirada rusa como consecuencia de la Revolución bolchevique, Foch se dedicó especialmente a fortalecer la coordinación del esfuerzo bélico de los aliados en el frente occidental, con la institución de un Consejo Supremo anglo-franco-italiano (1917).
Ante el poderoso ataque lanzado por los alemanes hacia Amiens en 1918, Foch fue nombrado Generalísimo de las tropas aliadas. Detuvo el ataque enemigo y dirigió la contraofensiva victoriosa que hizo desmoronarse al ejército alemán, con el que firmó el Armisticio de Compiègne.
El artífice principal de la victoria aliada en la Gran Guerra fue recompensado con el nombramiento de Mariscal y se mantuvo como asesor militar del gobierno francés hasta su muerte.

El monumento al Mariscal Foch visto de cerca.

La estatua del Mariscal.

En junio de 1936 , el escultor Robert Wlérick fue invitado por el comité presidido por el General Weygand a participar en un concurso restringido para hacer la estatua ecuestre del Mariscal Foch.
Para este encargo monumental se unió a su amigo y alumno de Raymond Martin (1910-1992), con quien había colaborado en 1935 en un monumento a la memoria del Rey Alberto I de Bélgica.
La representación del Mariscal Foch, con la cabeza descubierta, sorprendió al Estado Mayor y fue elegida por los miembros representantes de la comisión encargada de seleccionar al ganador, pero con el firme apoyo del Dr. Albert Besson, entonces vicepresidente del Consejo General del Sena y herido de guerra, el proyecto es encargado a Robert Wlérick en diciembre de 1936.

Inscripción en la base del monumento con los grandes nombramientos de Foch.

El monumento no estuvo completo al morir el escultor montesino, el 7 de marzo de 1944 y es Raymond Martin quien completó la estatua, a pesar de las dificultades de la ocupación .

En la personalidad del Mariscal Foch, los artistas Wlérick y Martin quisieron poner de manifiesto la personalidad del pensador militar.

Está representado con la cabeza descubierta y su aire determinado que no era visible llevando el Quepis. En esta imagen se produce una interpretación gloriosa de la famosa estatua ecuestre de Marco Aurelio en el Capitolio de Roma.

La sencillez de los planos reducidos al máximo, la cadencia geométrica del caminar prestigioso se afirma con la honestidad y pureza de la actitud imperiosa del mariscal.

La base de ocho metros de altura fue diseñada por los arquitectos Carlu, Boileau y Azema. El animal elegido fue un caballo de armas, más corpulento que el pura sangre que montó Foch, pero el pura sangre no era apto para la masa de un monumento de proporciones tan gigantescas.

Un modelo de madera fue solicitado por el Ministro de Bellas Artes. Jean Zay se encargó de realizarlo en 1939, a tamaño de la obra final. El monumento fue instalado en la ubicación prevista: la explanada entre las dos alas del Palacio de Chaillot.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s