El monumento a Gaspard de Coligny.

 

El Oratorio del Louvre.

El Oratorio del Louvre.

En el 145 de la Rue Saint Honoré se encuentra la entrada al Oratorio del Louvre, una pequeña iglesia que permanece abierta al culto de los cristianos protestantes. Si rodeamos la iglesia por la Rue de l´Oratoire hasta llegar a la Rue de Rivoli, podemos ver un monumento personalísimo pues está dedicado al Almirante Gaspard de Coligny, un defensor de la Reforma en la iglesia de Cristo, un personaje que, en sus últimos años de vida, decidió ser protestante y abogar por una nueva iglesia en su relación con Dios.

El Oratorio del Louvre.

El Oratorio del Louvre.

El monumento allí colocado es de grandes dimensiones y, con él,  la Iglesia quiere ofrecer un espacio de encuentro, reflexión y meditación. Se pretende que este Oratorio sea un lugar donde el Evangelio se viva en el diálogo dentro de una iglesia donde pensar y creer en libertad.

Veamos brevemente cuál fue la historia de Gaspard de Coligny. Gaspard de Coligny o Gaspard de Chatillon (nació en Châtillon-Coligny el16 de febrero de 1519 y murió en París el 24 de agosto de 1572), noble francés, político y militar que lideró el partido de los hugonotes protestantes durante las Guerras de religión de Francia.

El Oratorio del Louvre. Monumento a Gaspard de Coligny, en la Rue de Rivoli.

El Oratorio del Louvre. Monumento a Gaspard de Coligny, en la Rue de Rivoli.

En 1557, tras la ruptura de la tregua de Vaucelles pactada con Charles V de Francia y la invasión francesa de Nápoles, Coligny tomó el mando de las tropas de François I de Francia durante la batalla de San Quintín. Después de la derrota, fue capturado y encarcelado en la Ecluse, permaneciendo dos años en prisión, durante los cuales adoptó las ideas de los hugonotes a instancias de su familia.

Tras hacerse protestante, se convirtió en dirigente del partido de los hugonotes junto con el príncipe de Condé.

El Oratorio del Louvre. Monumento a Gaspard de Coligny, en la Rue de Rivoli.

El Oratorio del Louvre. Monumento a Gaspard de Coligny, en la Rue de Rivoli.

En 1563 tuvo lugar el asesinato de Francisco I de Lorenaduque de Guisa, por Poltrot de Méré, y Gaspard de Coligny fue acusado de haberlo encargado. Más tarde, en 1567, participó en otro complot junto con Louis I de CondéFrançois de Coligny y Guyonne XVIII de Laval: la persecución de Meaux contra el rey Charles IX de Francia y la reina madre Catalina de Médicis. A raíz de ello, el rey le condenó a muerte y confiscó sus bienes, pero abandonó la corte en compañía del príncipe de Condé para exiliarse en Borgoña, y más tarde en La Rochelle.

Monumento a Gaspard de Coligny.

Monumento a Gaspard de Coligny.

Llamado por Charles IX de Francia, durante la tercera guerra religiosa tomó el mando único del partido protestante tras la batalla de Jarnac (13 de marzo de 1569) donde fue asesinado Condé. En Moncontour (3 de octubre de 1569), Coligny fue derrotado por el duque de Anjou, futuro Henry III de Francia, pero consiguió huir hacía el Languedoc con sus tropas, donde se reorganizó y formó el ejército de los “vizcondes”. Coligny recuperó la iniciativa militar y amenazó París en 1570 desde Charité-sur-Loire, forzando entonces la Paz de Saint-Germain (8 de agosto de 1570), en la que logró estipular su readmisión en la corte y la de los protestantes en la administración.

Este acuerdo de paz fue contestado entre otros por el ala más intransigente del partido católico, que se inquietó por su influencia sobre Charles IX, a quien Coligny propuso hasta tres veces intervenir en Flandes contra España.

 

Monumento a Gaspard de Coligny.

Monumento a Gaspard de Coligny.

El 22 de agosto de 1572, como parte de los acontecimientos previos a la Matanza de San Bartolomé, Coligny sufrió un atentado que le dejó gravemente herido al pasar delante de una mansión que pertenecía a los Guisa.

Existen varias versiones historiográficas sobre los responsables de este acto: Catalina de Médicis en persona, la Casa de Guisa o incluso por mandato del duque de Alba, representante de Felipe II de España.

El rey Charles IX acudió a visitar a Coligny y le prometió amparo, pero la insistencia de sus partidarios en reclamar justicia le hicieron dudar de que no se tratase de un nuevo complot del partido hugonote. Fue entonces cuando se desencadenaron los acontecimientos de la noche del 23 de agosto de 1572, conocidos como matanza de San Bartolomé, durante los cuales Coligny, aún convaleciente, fue asesinado en su lecho y defenestrado, dando comienzo a la cuarta de las guerras de religión.

Monumento a Gaspard de Coligny.

Monumento a Gaspard de Coligny.

En el monumento podemos ver tres figuras. En el centro al propio personaje. A la izquierda una mujer que simboliza la Patria sosteniendo una corona, a la derecha la Religión sosteniendo una palma. Obra realizada en 1889 por el escultor Gustave Crauk (1827-1905).

La torre de la Plaza del Louvre.

 

La torre del Mairie 1e Arrondissement

La torre del Mairie 1e Arrondissement

El arquitecto alemán Jacques Hittorff, nacido en Colonia en 1792 ha dejado en París su impronta con una obra abundante y un diseño de alta calidad. Su influencia fue tal que, bajo el reinado de Louis Philippe se le encargó asumir desafíos extraordinarios como la renovación de la Plaza de la Concorde, sus fuentes, estatuas y columnas, los quincunces de los Campos Elíseos (un quincunce es una disposición geométrica de cinco piezas formada por cuatro elementos formando un cuadrilátero, al que se añade un quinto elemento en el cruce de sus diagonales), los cafés al aire libre e incluso se le permitió implementar vistas panorámicas a lo largo de su recorrido.

También  levantó la iglesia de San Vicente de Paul, la sala Favart y algún teatro de menor importancia. Durante el Segundo Imperio fue también responsable de levantar el Circo de Verano y el Circo de Invierno de los Campos Elíseos. Diseñó la Place de l’Étoile y construyó la fundación Eugène Napoleon y la nueva estación del Norte.

La torre del Mairie 1e Arrondissement

La torre del Mairie 1e Arrondissement

Haussmann, en su afán rediseñador del urbanismo de París, le encargó el edificio del Mairie 1e Arrondissement, el ayuntamiento del distrito del Louvre, pidiéndole cierta similitud con el diseño arquitectónico de la iglesia cercana, Saint Germain l´Auxerrois, sin reproducir las formas y los detalles de su arquitectura gótica. En este difícil ejercicio de diseño, Hittorff trajo una solución portentosa tanto desde el punto de vista académico como artístico.

La torre del Mairie 1e Arrondissement.

La torre del Mairie 1e Arrondissement. La imagen de Saint Germain l´Auxerrois.

Frente a la Plaza del Louvre, el arquitecto alemán reproduce un porche con exactamente el diseño de cinco arcos de desigual altura del pórtico de Saint- Germain l’ Auxerrois. Pero de esto y del edifico en su conjunto ya hemos hablado en otra ocasión.

Hoy nos vamos a centrar en la torre que podemos ver entre los dos edificios, el civil (Mairie) y el religioso (Saint Germain l´Auxerrois) y, sobre todo, vamos a aclara un error que casi todo el mundo comete cuando visita el lugar. La torre no forma parte de la iglesia, la torre es parte del edificio del Mairie 1e Arrondissement.

La torre del Mairie 1e Arrondissement, vista desde la iglesia de Saint Germain l´Auxerrois.

La torre del Mairie 1e Arrondissement, vista desde la iglesia de Saint Germain l´Auxerrois.

No podemos disociar, por tanto, el campanario, que se encuentra entre el Ayuntamiento y la iglesia, de la historia del propio ayuntamiento. La construcción se inició en 1858 según los planes de Théodore Ballu que participó, poco antes de la restauración de la Tour Saint-Jacques (1852-1855).

Tiene una altura de treinta y ocho metros y consta de cuatro pisos irregulares. La planta baja y el primer piso son cuadrados, los pisos superiores son octogonales.

La torre del Mairie 1e Arrondissement.

La torre del Mairie 1e Arrondissement. Vista desde la entrada principal. Arriba podemos ver el reloj

Una torreta colocada en la fachada posterior contiene la escalera de caracol que permite llegar al tercer piso y continua hasta la balaustrada de las escaleras por una plataforma de madera y metal. El campanario está decorado con gárgolas, pilastras con arbotantes en el tercer piso, con ventanas ojivales cubierto con un parteluz en la planta superior.

Está conectada a la iglesia y al ayuntamiento con dos paredes que tienen ambas una gran puerta con arco.

Muchas estatuas comparten todos los huecos disponibles en las pilastras de las esquinas o en las falsas ventanas de la primera planta: los obispos St. Germain I’Auxerrois, St. Landry (Landerico) y St. Denis; los reyes Childeberto, Clovis, Pipino el Breve, Philipe Augusto, St. Louis, Hugo Capeto, Carlomagno y Dagoberto.

En la sala en la planta baja, las ventanas están decoradas con dos vidrieras de Eugène-Stanislas Oudinot, “Las inmersiones” y “La resurrección de Lázaro”.

La torre del Mairie 1e Arrondissement.

La torre del Mairie 1e Arrondissement. vemos las ventanas ojivales y los arbotantes que sujetan la verticalidad de la torre.

En la fachada de la segunda planta se ha dispuesto tres elementos de medición: reloj, barómetro y termómetro.

El campanario posee el carillon más completo y más perfecto de Francia. Tiene treinta y ocho campanas (con tres gamas cromáticas). Fue instalado en 1884 y funcionó hasta 1975. Entonces fue completamente restaurado y todavía se escucha a las horas regulares. Todos los miércoles a las 14:30, el campanero Renaud Gagneux, realiza un concierto que convoca en la Place du Louvre a muchos oyentes.

La torre del Mairie 1e Arrondissement.

La torre del Mairie 1e Arrondissement. El último piso coronado por las gárgolas.

¿Por qué no tiene brazos la Venus de Milo?

 

La Venus de Milo, en el Museo del Louvre.

La Venus de Milo, en el Museo del Louvre.

En el Museo del Louvre podemos ver miles y miles de objetos y obras de arte que tienen un valor incalculable. sin embargo, para mi hay tres obras que forman la santísima Trinidad del Louvre y que no deben perderse por nada del mundo. Por supuesto, el cuadro de la Gioconda de Leonardo da Vinci es la más conocida y la más espectacular de todas. después de ésta, dos esculturas helenísticas completan el trío, la Victoria de Samotracia (que pueden ver en este enlace) y la Venus de Milo a quién nos vamos a referir en el día de hoy contando parte de su historia.

La cabeza de la Venus de Milo.

La cabeza de la Venus de Milo.

La Venus de Milo es una de las estatuas más representativas del período helenístico de la escultura griega y una de las más famosas esculturas de la antigua Grecia. Fue creada en algún momento entre los años 130 y 100 a. C., y se cree que representa a Afrodita (denominada Venus en la mitología romana), diosa del amor y la belleza. Mide, aproximadamente, 211 cm de alto.

La isla de Milos, vista de satélite de la isla, con las islas vecinas de Kimolos (norte), Polyaigos (este), Antimilos (oeste).

La isla de Milo, vista de satélite de la isla, con las islas vecinas de Kimolos (norte), Polyaigos (este), Antimilos (oeste).

Esta estatua fue encontrada en la isla de Milo (o Milos, en las Islas Cícladas) desenterrada por un campesino y vendida a Francia entre 1819 y 1820. El precio que el campesino pedía por la escultura era demasiado alto, y Dumont d’Urville (viajero que realizó una parada en este lugar), no llevaba el dinero suficiente como para comprarlo, por lo que recurrió a un embajador francés en Constantinopla, quien accedió a comprarla. Sin embargo, anteriormente el campesino había acordado venderla a los turcos, lo que inició un conflicto por la posesión de la estatua.

La escultura fue hecha en mármol blanco, en varios bloques cuyas uniones no son visibles, en un tamaño ligeramente superior al natural. Se desconoce su autor, pero se ha sugerido que pudiera ser obra de Alejandro de Antioquía. Esta escultura posee un estilo característico del final de la época helenística, que retoma el interés por los temas clásicos al tiempo que los renueva.

La Venus de Milo sin sus brazos.

La Venus de Milo sin sus brazos.

La estatua se encontró semienterrada, en dos pedazos, el 8 de abril de 1820 en la isla egea de Milos, llamada también Milo, por un campesino llamado Yórgos Kendrotás. Cerca de la estatua se encontró un fragmento de un antebrazo y la mano con una manzana y estos restos son considerados parte de sus brazos. Lo cierto es que no está claro si los brazos pudieron perderse después del hallazgo moderno de la escultura. Yórgos dejó una mitad de la Venus en el mismo lugar donde la había encontrado por no poder desenterrarla, pues su peso es de al menos 900 kilos, y la otra mitad la llevó al establo, ofreciendo en primer lugar la venta de la estatua a un clérigo ortodoxo.

En aquellos momentos se estaba librando la última etapa de la Guerra de Independencia de Grecia del Imperio Otomano, y el clérigo griego contactó, para eludir a las autoridades turcas, con un oficial naval francés Jules Dumont D’Urville, quien enseguida reconoció el valor de la estatua y presuntamente arregló con el clérigo una oscura compra del embajador francés en Constantinopla, el Marqués de Riviere.

Ésta es la versión oficial, aunque algunos historiadores apuntan a que la estatua salió de la isla por la fuerza, perdiendo los dos brazos al golpearse contra las rocas; sin embargo, también se dice que los turcos atacaron la embarcación y en la pelea la estatua perdió los brazos. Lo cierto es que después de algún trabajo de reparación, la estatua fue presentada al Rey Louis XVIII en 1821. Finalmente, el Rey la entregó al Museo del Louvre en París, donde todavía se muestra hoy a la admiración pública.

La Venus de Milo.

La Venus de Milo.

La Venus de Milo salió de Grecia el 1 de marzo de 1821, apenas veinte días antes de que la Grecia moderna declarara su independencia del imperio otomano, el 25 de marzo de ese mismo año. Pocos años antes, en 1815, el Museo del Louvre había tenido que devolver a Italia, su lugar original, otra escultura famosa, la llamada Venus de Médici, traída a París por Napoleón Bonaparte y que la restaurada monarquía francesa había devuelto a Italia.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la estatua permaneció en el Castillo de Valençay. En 1960, una comisión de arqueólogos turcos presentó ante André Malraux una petición en la que reclamaba la devolución de la Venus de Milo. Este pedido se basaba en un informe del jurista Ahmed Rechim, quien acusaba a los franceses de haber robado la estatua y decía que esta pertenecía al imperio otomano. Calificaba el descubrimiento de Yorgos como un «incidente» y que sólo tres familias conocían la ubicación de los brazos de la Venus, y al final, Ahmed acaba con un mensaje amenazador:

Si Francia devuelve la estatua, Turquía retornará los brazos a su lugar, dotando al mundo de una gran obra en todo su esplendor original; de lo contrario, la Venus de Milo seguirá mostrando sus muñones en el Museo de Louvre.

Malraux se negó a devolverla. Esta es la razón por la que no podemos ver en el Louvre a la Venus de Milo con sus brazos originales.

El edificio del Mairie Iº Arrondissement de París.

 

El edificio del Mairie du Iº Arrondissemente, a la izquierda. A la derecha la Iglesia de Saint Germain l´Auxerrois.

El edificio del Mairie du Iº Arrondissement, a la izquierda. A la derecha la Iglesia de Saint Germain l´Auxerrois.

El Iº Distrito de París, también llamado Arrondissement du Louvre, es el distrito que está ubicado en el centro contemporáneo de la ciudad, es el menos poblado y el de menor extensión, pues sólo cuenta con 1.826 km. Está situado a la orilla derecha del río Sena y se extiende hasta la parte occidental de la ciudad. Es el distrito que siempre ha estado relacionado con la realeza francesa.

 

El edificio del Mairie du Iº Arrondissemente y la torre que , contrariamente a lo que se cree, pertenece al edificio del ayuntamiento.

El edificio del Mairie du Iº Arrondissement y la torre que, contrariamente a lo que se cree, pertenece al edificio del ayuntamiento.

El Iº Arrondissement está dividido en cuatro barrios: el Barrio de Saint-Germain-l’Auxerrois, el Barrio de las Halles, el Barrio del Palais-Royal y el Barrio de la Place Vendôme.

Pues bien, en el Barrio de Saint Germain l´Auxerrois, tras el edificio del Museo del Louvre y en la plaza que lleva el mismo nombre, Plaza del Louvre, nos encontramos dos edificios casi simétricos, alineados uno al lado del otro, separados únicamente por una torre neogótica del siglo XIX.

El edificio del Mairie du Iº Arrondissement.

El edificio del Mairie du Iº Arrondissement.

El edificio de la derecha, según miramos de frente, es la Iglesia de Saint Germain l´Auxerrois, iglesia a la que ya le dedicamos hace algunos meses 11 post describiéndola tanto por fuera como por dentro, en este enlace la pueden ver. El de la izquierda es el edificio donde tiene sede el ayuntamiento del distrito, el edificio del Mairie du Iº Arrondissement. A la fachada de ese edificio es a la que vamos a dedicarle el post de hoy.

La place du Louvre et l'église Saint-Germain-l'Auxerrois en 1858, avant la construction de la mairie du 1er arrondissement et de son beffroi. Une photo d'Edouard Baldus.

La place du Louvre y la iglesia de Saint-Germain-l’Auxerrois en 1858, antes de la construcción de la mairie du 1er arrondissement y su torre. Foto de Edouard Baldus.

El edificio ha sido concebido por el arquitecto Jacques Hittorff y edificado entre 1858 y 1863. Su diseño es parecido al  de la fachada de la iglesia Saint-Germain-l’Auxerrois. Hablan los libros de historia que, a mediados del siglo XIX, había una necesidad en el urbanismo del espacio abierto frente a la columnata del Louvre.

Se decía que hacía falta un edificio equivalente, por su masa y su silueta, a la fachada de la iglesia de Saint Germain. El barón Haussmann escribió más tarde a propósito de esto, lo siguiente: “buscaba, no sin dificultad, una disposición del nuevo edificio en la cual Saint Germain l´Auxerrois sirviera de inspiración. Creí haberlo encontrado en la construcción del ayuntamiento siguiendo una alineación en sentido opuesto de la iglesia”.

El 12 de abril de 1855, Hittorff fue encargado de edificar el “Ayuntamiento del Louvre”.

La place du Louvre et l'église Saint-Germain-l'Auxerrois vers 1865, peu après la construction de la mairie du 1er arrondissement et de son beffroi. Une photo d'Edouard Baldus.

La place du Louvre y la iglesia Saint-Germain-l’Auxerrois en 1865, poco después de la construcción de la Mairie du 1er arrondissement. Foto de Edouard Baldus.

La Exedra Norte del Jardín de las Tullerías (2): Hipómenes y Atalanta.

 

Frente a la estatua del fauno nos encontramos otras dos, Hipómenes y Atalanta.

Frente a la estatua del fauno nos encontramos otras dos, Hipómenes y Atalanta.

Con la estatua del fauno del cabrito sólo pudimos ver una parte de la capacidad escultórica de la Execra norte del Jardín de las Tullerías. En el extremo este de la mima nos encontramos con dos estatuas sobre pedestal que representan a un nuevo mito de la civilización deíctica griega, son las figuras de Hipómenes y Atalanta.

Al igual que la estatua del fauno, estas nuevas representaciones no son las originales, sino copias de otras que se hayan expuestas en el vecino Museo del Louvre. En el museo están instaladas según el sentido natural de la acción de ambos figuras, Hipómenes a la derecha de Atalanta pues el primero quien lanza unas manzanas a la segunda con su mano derecha en dirección a la izquierda.

Hipómenes, de Guillaume Coustou, a la izquierda. Atalanta de Pierre Lepautre, a la derecha de la foto.

Hipómenes, de Guillaume Coustou, a la izquierda. Atalanta de Pierre Lepautre, a la derecha de la foto. En el Museo del Louvre.

Sin embargo, en la exedra están colocados al revés, es decir, con Hipómenes a la izquierda , mirando hacia el exterior del estanque y con intención de lanzar la manzana hacia fuera y no hacia el camino de Atalanta como ahora vamos a ver en la explicación de mito. Sigue leyendo

La Exedra Norte del Jardín de las Tullerías (1): El Fauno del cabrito.

 

Vista general de la Exedra Norte vista desde el oeste con la figura de Fauno de espaldas en primer plano.

Vista general de la Exedra Norte vista desde el oeste con la figura de Fauno de espaldas en primer plano.

El Jardín de las Tullerías no sólo es un placentero lugar donde dar un paseo disfrutando de las plantas y los pájaros, es también un lugar cuya tranquilidad y silencio contrasta con el resto de la bulliciosa  ruidosa ciudad. Pero no nos quedemos sólo con esta percepción, en este remanso verde de paz existe un pequeño museo que es, en muchos casos, una muestra de las esculturas que nos vamos a encontrar en el vecino y archiconocido Museo del Louvre.

Entre caminos de tierra y parterres de vegetación podemos tropezarnos con muestras tan bellas como las dos zonas conocidas cono Exedras, la norte y la sur. Son pequeños estanques, rodeados de flores multicolores y de bancos de frío y duro metal donde disfrutar de un descanso fijando nuestra vista en lo que ocurre en el interior de la exedra.

Fauno visto de frente.

Fauno visto de frente.

En el caso de hoy y en el siguiente post vamos a descubrir dos conjuntos escultóricos que podemos ver en la Exedra Norte, nos estamos refiriendo a la escultura del Fauno del Cabrito y a la doble figura de Hipómenes y Atalanta representando el famoso mito griego del que hablaremos en unos días.

Fauno del cabrito.

El Fauno del cabrito, en un extremo de la exedra norte.

La estatua de “Faune au chevreau” es una copia de la original que fue esculpida por Pierre Le Pautre en París en 1685. La original es una pieza de mármol que fue expuesta el Castillo de Marly, posteriormente trasladada al Jardín de las Tullerías en 1744 y finalmente fijada en el Museo del Louvre en 1882, colocándose una copia en su primitivo lugar. Sigue leyendo

Los caballos del Arco del Carrousel.

 

La cuádriga del Carrousel vista de frente.

Ayer ya hicimos una breve incursión sobre el Arco del Triunfo del Carrousel. Dejamos en un punto y aparte una explicación más profunda del monumento que lo corona. Allí vemos un carro tirado por cuatro caballos que es escoltado por las alegorías de la Victoria y de la Paz. Pero este monumento no fue siempre el que estuvo allí mirando al frente del Museo del Louvre. Para entender su historia quizá antes tengamos que dar una vuelta por Venecia.

Los cuatro caballos originales de la cuadriga de bronce fueron parte del botín de guerra de Napoleón, y se encontraban en la plaza de la Basílica de San Marco de Venecia. Estos caballos venecianos eran, a su vez, copias de originales griegos de bronce dorado del siglo IV a. C. que venían del Templo del Sol de Corintia.

La cuádriga del Carrousel vista de espalda.

Estas esculturas originales datan de finales de la Antigüedad Clásica y han sido atribuidas al escultor griego Lisipo del siglo IV a.C. Aunque siempre se creía que eran de bronce, los análisis sugieren que están hechas de cobre. Al parecer este material fue escogido para obtener un más satisfactorio dorado. Dados los actuales conocimientos de la tecnología antigua, este método de fabricación sugiere que las piezas son de factura romana en vez de helénico. Sigue leyendo

El Arco del Triunfo del Carrousel.

 

El Arco del Carrousel visto desde el Louvre.

El Arco de Triunfo del Carrousel es un magno monumento parisino que se erige entre el Museo del Louvre y el Jardín de las Tullerías, construido a instancias del Emperador Napoleón Bonaparte en conmemoración de sus victorias militares. La orden se cursó en 1806 pero no fue hasta dos años después, en 1808, cuando se dio por finalizado. Dicha tarea fue llevada a cabo por Pierre-François-Léonard Fontaine y Charles Percier, arquitecto francés, tomando como modelo el Arco de Constantino en Roma.

Desde el Arco de Triunfo del Carrusel se puede ver el jardín de las Tullerías, el obelisco de la Plaza de la Concordia, los Campos Elíseos y el Arco del Triunfo como así también la pirámide del Louvre y el paso a la corte interior del palacio del Louvre.

El Arco del Triunfo del Carrousel visto desde el Jardín de las Tullerías.

Este arco sigue los modelos romanos como ya hemos visto. Está divido en tres partes, cada una de ellas con un vano siendo los dos laterales más pequeños que el central. Sobre el friso hay una escultura de bronce y oro que representa una cuádriga, cuadriga cuya historia relataremos más detenidamente en un futuro post. Sigue leyendo

La muralla del Rey Philippe Auguste.

 

Enceinte Philippe Auguste 1223.

En el año 1190 el Rey francés Philippe Auguste II decide ir a combatir junto con las tropas cristianas a la Tercera Cruzada en Tierra Santa.

Pero sobre sus hombros pesaba una gran preocupación, la posible invasión, en su ausencia, de la ciudad de París por los vikingos, pueblo bravío que dominaba la costa occidental de Noruega, el sur de la península escandinava, parte de Dinamarca y algunas zonas en Inglaterra y Escocia, un pueblo guerrero que tenía como punto de mira para una futura conquista a la costa francesa y sus ciudades más cercanas.

Muralla de Philippe Auguste, restos del siglo XII y finalizada en el siglo XIII.

Previendo esta situación decidió rodear a la ciudad con una fortificación gruesa y resistente a los ataques extranjeros. Pero existía un problema, el pecunio de la monarquía en ese momento no era suficiente para afrontar un negocio de este tamaño, así que el Rey pidió a los pobladores de París que afrontaran conjuntamente el coste de la operación. Sigue leyendo

Auguste Nicolas Cain, el escultor de los animales.

 

Obras de Auguste Cain en el Jardín de las Tullerías.

El Jardín de las Tullerías es un museo al aire libre. No podía ser de otra forma porque su extensión y belleza da para eso y para más. Además algún mimetismo habría de tomar del célebre Museo del Louvre a cuyas puertas acampa con su colores verdes y sus tonos ocres.

Estos jardines tienen casi cinco siglos de vida más o menos azarosa. En 1564 comenzaron las obras de construcción del Palacio de las Tullerías que, bajo las caprichosas órdenes de Catalina de Medicis, iría acompañado por unos preciosos y extensos jardines de estilo florentino.

“León y leona se disputan un jabalí” (Lion et borne se disputant un sanglier)

El palacio y sus jardines deben su nombre a las fábricas de “tuilles” o tejas, que antes se encontraban situadas en ese lugar. Los jardines se convirtieron en el lugar de celebración de lujosas fiestas en las que los invitados disfrutaban entre los verdes parajes, fuentes y esculturas. En aquella época los jardines se encontraban rodeados por altos muros que protegían la privacidad de la alta sociedad. Sigue leyendo