La Iglesia de Saint Julien le Pauvre.

 

La Iglesia de Saint Julien le Pauvre vista desde la torre sur de la Catedral de Notre Dame.

La Iglesia de Saint Julien le Pauvre vista desde la torre sur de la Catedral de Notre Dame.

En el lugar donde hoy se sitúa la Iglesia de Saint Julien le Pauvre ha sido un lugar sagrado durante más de mil años. Ya los merovingios instalaron allí una ermita y en sus alrededores situaron un cementerio para dar sepultura de forma cristiana, la nueva religión impulsada por el Childeberto I, rey de París (511-558).

Interior de Saint Julien le Pauvre.

Interior de Saint Julien le Pauvre.

Esta antigua capilla sobrevivió a través de los siglos  y, en el año 1045, es ofrecida en estado ruinoso por el rey Henry I como capilla a Nuestra Señora (Recordemos que la gran catedral de París dedicada a Notre Dame está a escasos doscientos metros de distancia de Saint Julien le Pauvre).

Fachada principal reconstruida de la Iglesia de Saint Julien le Pauvre.

Fachada principal reconstruida de la Iglesia de Saint Julien le Pauvre.

Alrededor de 1120 se convirtió en un priorato de la abadía de Longpont, destinado a jugar un papel en la vida intelectual de la vecindad.

Dentro del recinto sagrado la vida empieza afluir con gran intensidad. Allí se eligen a los rectores de la Universidad y, allí también, tienen lugar las asambleas universitarias. Esto duró hasta 1524.

Mural iconográfico de Saint Julien le Pauvre que separa el presbiterio del resto de la iglesia.

Mural iconográfico de Saint Julien le Pauvre que separa el presbiterio del resto de la iglesia.

En un momento posterior, 1651, pasa a ser propiedad del Hotel Dieu siendo entonces el padre Meliand el comendador de Saint Julien le Pauvre y el Cardenal Mazarino el administrador de la abadía de Longpont.

La cesión fue confirmada por bula del Papa Alejandro VII (8 de marzo de 1659) y por cartas patentes del rey Louis XIV (junio 1697) y la iglesia se encuentra en un estado tal de degradación que los edificios del siglo XII se caen y tienen que volver a ser levantados.

Placa fijada en la fachada de la iglesia con una breve historia del edificio.

Placa fijada en la fachada de la iglesia con una breve historia del edificio.

La iglesia fue un granero y un almacén de armas durante la Revolución francesa. Fue reabierta al culto en 1826 y se le asignó al rito católico bizantino griego en 1889: un gran mural iconográfico realizado en el año 1900 separa el presbiterio de la nave.

Saint Julien le Pauvre vista desde la Square René Viviani donde estaba situado el cementerio merovongio.

Saint Julien le Pauvre vista desde la Square René Viviani donde estaba situado el cementerio merovongio.

 

Detalle de la fachada.

Detalle de la fachada.

El Memorial de los Mártires de la Deportación.

 

Memorial de los mártires de la Deportación

Memorial de los mártires de la Deportación

En  esquina de la Square de l´Île-de-la-Cité más cercana a la Isla de Saint Louis nos encontramos con un monumento muy particular, el Memorial de los Mártires de la Deportación, un recinto cerrado donde se puede ver y sentir el horror de los campos de concentración y exterminio nazis. Pero antes de adentrarnos en él veamos brevemente su historia.

Entre 1933 y 1945, el régimen político establecido por el Tercer Reich, basado en las teorías de Adolf Hitler, dio lugar a un sistema de campos de concentración diseñados para encarcelar y  deportar personas, acabar con los oponentes políticos, miembros de la Resistencia, inadaptados sociales, homosexuales, testigos de Jehová y cualquier otra persona que no cumpliera con la famosa “A”, los criterios de la “Aryan race”, la carrera aria (judíos, eslavos, gitanos y discapacitados) .

Ya en 1933 se abrieron campos de concentración en Dachau y Oranienburg y como el Reich se extendió por toda Europa, también lo hicieron los campos formando una red sólida en todos los territorios que habían sido ocupados. Es así como en 1941 el campo de Natzweiler-Struthof fue creado en Alsacia. Durante ese mismo año comenzó el genocidio dirigido primeramente contra los judíos y los gitanos.

Memorial de los mártires de la Deportación

Memorial de los mártires de la Deportación

Al mismo tiempo, como el conflicto bélico se estaba extendiendo por todo el mundo, el régimen nazi utiliza a los deportados en la industria alemana como mano de obra barata. Fueron sometidos a un trabajo agotador y un sufrimiento físico y mental enorme: hambre, cansancio, golpes, tortura, horca, fusilamiento y experimentos médicos creando un elevado número de víctimas. Muchos otros murieron después durante las marchas de la muerte cuando el SS evacuaron a los campos.

Memorial de los Mártires de la Deportación.

Memorial de los Mártires de la Deportación.

Los judíos tuvieron que soportar llevar como distintivo de vergüenza una estrella amarilla tanto en Alemania como en todos los territorios que habían sido ocupados, incluidos los que vivían dentro de los guetos de internamiento o los campos de concentración y exterminio.

Memorial de los Mártires de la Deportación.

Memorial de los Mártires de la Deportación.

En 2002, una exhaustiva investigación histórica indicó que las medidas impuestas por los nazis y el gobierno de Vichy afectaron a más de 160.000 franceses y extranjeros, hombres, mujeres y niños que fueron detenidos en Francia y luego deportados :

  1. 85.000 como consecuencia de la represión contra la resistencia a las fuerzas de ocupación, incluidos los miembros de la propia resistencia, oponentes políticos y rehenes o víctimas de las Fuerzas represivas. La mayor parte pasa a través del campo de concentración de Compiègne-Royallieu o el Fuerte de Romainville, cerca de París. Más de la mitad murieron, incluyendo alrededor de 1.000 en las cámaras de gas o centros de eutanasia.
  2. 76.000, incluyendo 11.000 niños, como resultado de la persecución antisemita en Europa. La mayoría había pasado tiempo en el campo de Drancy, en las afueras de París. Ellos fueron exterminados en camiones o cámaras de gas, en Majdanek, Auschwitz-Birkenau, Treblinka, Sobibor, Belzec y Chelmno, a excepción de los pocos que se consideraron aptos para el trabajo y destinado a trabajo esclavo en los campos de concentración. Sólo el 3% volvieron.
Memorial de los mártires de la Deportación

Memorial de los mártires de la Deportación

Para recordar estos años de tragedia, Francia decidió instaurar el Memorial de los Mártires de la Deportación. Este monumento fue inaugurado el 12 de abril 1962 por el General de Gaulle, Presidente de la República Francesa, como un lugar de contemplación y recuerdo de los sufrimientos causados por la deportación.

Fue creado por el arquitecto Georges-Henri Pingusson , y representa ciertas características que definen el entorno de los campos de concentración: pasos estrechos, escaleras estrechas, claveteado en las puertas, vistas restringidas sin la vista del horizonte y las referencias frecuentes al triángulo, la marca distintiva de los deportados .

Memorial de los Mártires de la Deportación.

Memorial de los Mártires de la Deportación.

Los rebajes triangulares dentro de la cripta muestran los nombres de los principales campos, donde se guardó la tierra y ceniza que se reunieron a partir de cada uno de ellos. Los miles de luces brillantes que se pueden ver en la galería representan los deportados que nunca volvieron.

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Las cenizas de una persona deportada desconocido del campo de Natzweiler-Struthof están enterradas en la entrada a la galería. Textos y poemas de Robert Desnos , Louis Aragon, Paul Eluard, Jean -Paul Sartre y Antoine de Saint-Exupéry que recuerdan la deportación se han reproducido en las paredes de la cripta .

Memorial de los Mártires de la Deportación.

Memorial de los Mártires de la Deportación.

Sin embargo, el verdadero memorial a las víctimas de la Shoah (catástrofe en hebreo y sinónimo de Holocausto) se encuentra en la entrada, donde 4 muros exhiben los nombres de 76 mil hombres, mujeres y niños deportados desde Francia hasta los campos de exterminio.

Square de l´Île de France. Memorial de los Mártires de la Deportación.

Square de l´Île de France. Memorial de los Mártires de la Deportación.

La “Square de l´Île-de-France”.

 

Plano de Paris de 1771

Plano de Paris de 1771

Hace ya algunos meses escribimos acerca de la Plaza Juan XXIII, una plaza que está justo detrás de la Catedral de Notre Dame. La Île de la Cité ha sufrido muchos cambios a lo largo de los siglos, uno de ellos, quizá el más importante es el crecimiento de la misma por su esquina sureste, justo detrás de la catedral. A esta zona, ahora mismo ajardinada, se le llama Square de l´Île-de-France. En este plano de 1771 lo podemos distinguir a la derecha abajo.

Zona ajardinada de l´Île-de-France

Zona ajardinada de la Square de l´Île-de-France

El crecimiento artificial de esta parte de la isla se va produciendo progresivamente. De hecho, en el siglo XIV, la tierra es conocida como “Motte-aux-Papelards” que puede ser traducido como “tierra con rellenos”, porque son los escombros y la basura acumulada durante y después de la construcción de la catedral de Notre Dame los que se acumulan en este punto junto al río.

Pero abundemos por un momento en la palabra francesa “papelards”, un término muy rico desde el punto de vista semántico y que, por tanto, puede tomar otros significados, con lo que, a esta zona,  el vulgo les atribuyó con el tiempo los apodos de “el terrón de los santurrones o el terrón de los hipócritas”.

En 1687, existía un primer jardín cuyo acceso sólo estaba reservado a los hombres y era parte del recinto de los canónigos de la catedral.

Square Île-de-France

Square de l’Ile-de-France

Bajo el Segundo Imperio , en 1868 , Haussmann hace construir allí la morgue de la capital. El edificio que se construye se parece a un pequeño templo griego.

Actualmente este espacio verde está junto al Memorial de los Mártires de la Deportación, construidos entre 1954 y 1964 del que hablaremos más adelante. Allí un sauce llorón está dedicado a las víctimas del nazismo.

La zona está normalmente bastante concurrida con turistas, músicos que se quieren ganar algunos euros y parejas que muestran su amor entre los parterres y las flores.

Los helados Berthillon, “la qualité est notre passion”.

 

El famoso establecimiento de Bertillon, en la Isla de Saint Louis.

El famoso establecimiento de Berthillon, en la Isla de Saint Louis.

En París, como en general en toda Francia, la cocina tiene una gran reputación. El país dispone de buenas materias primas, tanto en vegetales, frutas o carne y de una merecida fama de excelentes cocineros y artesanos.

Hoy nos vamos referir a una de las especialidades más consumidas en los postres franceses, vamos a hablar de los heladeros más reputados de todo París, de los helados de la familia Berthillon, su fama es tal que no hay en París restaurante, bar o cafetería que se precie que no dispense los productos elaborados por estos artesanos del helado y del sorbete.

El logo del famoso helado Berthillon colocado sobre la fachada del establecimiento de la Isla de Saint Louis.

El logo del famoso helado Berthillon colocado sobre la fachada del establecimiento de la Isla de Saint Louis.

Las fotos que publico pertenecen al establecimiento principal situado en el 31 de la Rue Saint Louis en l´Île, muy cerca de la esquina entre esta calle y la Rue des deux Ponts. Todo comenzó en 1954, en el corazón de París, esta es su historia.

Raymond Bertillon

Raymond Berthillon

Raymond Bertillon, que acaba de celebrar sus 30 años, abre con su madrastra y su esposa un café hotel, Le Bourgogne, en el número 31 de la Rue Saint Louis en l´Île. Siempre en busca de experiencias nuevas, imagina crear un nuevo concepto de helado y devolverle su lugar en la mesa. Este día allí, sin que lo sospeche, nace la saga familiar del más discreto y, hay que decirlo, del más célebre de los heladeros de París. Allí Raymond Berthillon encontró su verdadera vocación.

El señor Bertillon elabora sus helados con productos de alta calidad: leche entera, huevos, nata que va a comprar desde el alba al pabellón Baltard de la Rue Pasteur. En su afán de renovar, reactiva también el sorbete, un producto de origen oriental: el sharbet de los sultanes, sin crema, fruta pura, azúcar puro.

Es tal el éxito de sus creaciones que los alumnos de las tres escuelas de la isla Saint Louis se atropellan para comprar sus cornetos bien repletos por Aimée -Jeanne BerthillonMadame Dangles. Muy rápidamente se extiende su fama por todo París, los parientes, los amigos, la sociedad aprecia estos helados maravillosos.

La notoriedad, la fama de Berthillon comienzan a atravesar las fronteras de la isla y, en 1961, los críticos gastronómicos Henry Gault y Christian Millau escriben: “este helado asombroso que se esconde en un bar de la isla Saint Louis”. Un empujón bien merecido, pero un empujón magistral. Todo París acude a Berthillon a probar sus helados.

Foto de la familia Bertillon.

Foto de la familia Berthillon. Raymond con su nieta, su hija y su yerno.

En 1971, Marie José, hija de Raymond, se casa con un cocinero joven y talentoso, Bernard Chauvin. Naturalmente Bernard viene para echar una mano a su padre político y, así toda la familia se ocupa del negocio. La abuela vende los cornetos, Aimée-Jeanne, los helados y Marie José se ocupa del pequeño salón de degustación.

Después nacen Muriel en 1974, Lionel en 1978, hijos de Bernard y de Marie José. Van a crecer entre todos estos perfumes sutiles y mareantes y siempre renovados, observando y admirando los gestos y los ritos de su abuelo y de su padre.

La muerte golpea a la familia, Madame Dangles se apaga en 1978, su hija Aimée-Jeanne, seis años más tarde. … El final del siglo se acerca y Muriel se hace la adjunta a su madre en la dirección de la tienda. En 1998 Muriel se casa con un joven avernés, Philippe Delpuech que dirige en París la cervecería “Le Babylone” donde los helados son muy consumidos. Raymond Berthillon sopla en diciembre de 2003 sus ochenta velas, y, en 2004 los cincuenta de la casa que fundó, casa donde trabajan en lo sucesivo tres generaciones de heladeros unidos por el mismo lema: “la calidad es nuestra pasión”.

La cafetería Esterina venden helados de Bertillon.

La cafetería Esterina venden helados de Bertillon.

Cada día, mil litros de helados y de sorbetes son elaborados Rue Saint Louis en l´Île. Son para los clientes de su establecimiento, pero también para los más de 140 restaurantes, cervecerías, chocolaterías, tiendas de ultramarinos de lujo, en París y en la región parisina, y todo es fabricado en el mismo lugar …

El establecimiento original creció. A la tienda del 31 dedicada a la venta se agregó el 29, un salón de degustación. Muriel confecciona con éxito unos suculentos pequeños pasteles que los clientes mezclan con los helados de la casa.

En el año 2000, Alexandra nació en el hogar de Muriel y de Philippe. ¿Será esta la quinta generación de Madame Dangles en el negocio de los helados Berthillon?

 

La Brasserie Le Louis IX sirve helados Bertillon.

La Brasserie Le Louis IX sirve helados Bertillon.

Conocida su fama y conocida su historia, no cabe más que dar un paseo por la Isla de Saint Louis y visitar el original Bertillon, y si eso no es posible, en algún lugar de París podrá encontrar un sorbete de almendra y frambuesa o un helado de vainilla y chocolate fundido y entonces sabrá por qué Berthillon es la marca parisina de los helados sublimes. ¿Les apetece?

Raymon Berthillon falleció el 9 de agosto de 2014 dejando un legado para la historia que disfrutarán las nuevas generaciones. Su nombre será inmortal como la fama de sus helados.

La Fontaine du Palmier, en la Plaza de Chatelet.

 

La columna de la Fontaine du Palmier, coronada por la Victoria.

La columna de la Fontaine du Palmier, coronada por la Victoria.

La Fontaine du Palmier (fuente de la palmera) o también llamada Fontaine de la Victoire (fuente de la victoria o del triunfo) es uno de los lugares más reconocibles de todo París. Situada en el centro de la Place du Châtelet, este monumento fue construido por orden del Emperador Napoleón  entre 1806 y 1808. El encargado de levantarla fue el Ingeniero Jefe de los Servicios de Aguas de París, François Jean Bralle.

El sitio estaba destruido como veremos más adelante, razón por la cual Napoleón Bonaparte decidió que éste era un buen lugar para presumir de sus victorias bélicas. Ni corto ni perezoso, allí se levanto una especie de columna trajina donde dejar vestigio de sus hazañas.

La columna de la Fontaine du Palmier, coronada por la Victoria.

La columna de la Fontaine du Palmier, coronada por la Victoria.

La Fuente de la Palmera fue desplazada y aumentado su tamaño en 1855 (ya con Napoleón III en el poder) con la añadidura de un estanque inferior con cuatro esfinges puestas en cuclillas dibujadas por Gabriel Davioud y esculpidas por Henri-Alfred Jacquemart.

La Prudencia, la Templanza, la Justicia y la Fuerza.

La Prudencia, la Templanza, la Justicia y la Fuerza.

La fuente es rodeada por elementos que llevan el nombre de las campañas de Egipto y de Italia.

La Victoria, que es la estatua superior de la columna, que tiende coronas de laurel que domina el monumento es una copia de la obra de Boizot, el original se encuentra ahora una tribuna interior del Museo Carnavalet en el barrio vecino del Marais.

Cuatro figuras alegóricas de piedra, cogiéndose la mano, rodean el tronco, representan la Prudencia, la Templanza, la Justicia y la Fuerza.

Louis Simon Boizot  esculpirá una águila que agarrará una corona de laurel y los cuernos de la abundancia están acabados por picos de delfín de donde brota el agua.

En el zócalo existe una inscripción que indica que en la antigüedad hubo en este lugar una sala donde se parlamentaba y se decidían normas para la ciudad de París, el antepasado del Ayuntamiento parisino.

A pesar de, como decíamos al principio, la Plaza del Chatelet es un punto de encuentro de París, éste no siempre fue así. Ahora es un lugar de esparcimiento, ocio y cruce de caminos.

En la antigüedad fue un reducto defensivo, un apéndice del propio Pont au Change. Veámoslo brevemente.

La Columna vista desde el Pont au Change.

La Columna vista desde el Pont au Change.

En varias ocasiones en este blog hemos hecho referencia a lo expuestos que estaban los parisii a los ataques extranjeros.

En el año 1190 el Rey francés Philippe Auguste II decide ir a combatir junto con las tropas cristianas a la Tercera Cruzada en Tierra Santa. Pero sobre sus hombros pesaba una gran preocupación, la posible invasión, en su ausencia, de la ciudad de París por los vikingos, pueblo bravío que dominaba la costa occidental de Noruega, el sur de la península escandinava, parte de Dinamarca y algunas zonas en Inglaterra y Escocia, un pueblo guerrero que tenía como punto de mira para una futura conquista a la costa francesa y sus ciudades más cercanas.

La Victoria vista desde el Sena.

La Victoria vista desde el Sena.

Previendo esta situación decidió rodear a la ciudad con una fortificación gruesa y resistente. Se estableció fortificar a la ciudad con una muralla de poco más de cinco kilómetros, unos dos mil seiscientos metros en el margen izquierdo del Sena y unos dos mil ochocientos metros en la margen derecha. Tendría unos diez metros de altura y unos tres metros de ancho.

La Fontaine du Palmier vista desde la Tour Saint-Jacques.

La Fontaine du Palmier vista desde la Tour Saint-Jacques.

Dos de los puntos estratégicos estaban situados a orillas del Sena. Uno al norte, donde se halla actualmente el Pont au Change, y otro en el sur en el lugar del Petit Pont.

Las entradas de estos dos puentes estaban ya, y probablemente antes de esa época, defendidas por unos castilletes; uno, el del norte se llamaba el Grand Châtelet, el otro, el del sur, el Petit Châtelet.

El gran Châtelet era una fortaleza casi cuadrada con un patio en el centro y puertas encubiertas. En ambos ángulos había dos torres que custodiaban los arrabales.

El pequeño Châtelet no era, en realidad, más que una puerta, con una estancia en los bajos y dos torres a cada lado.

Reconstruido en piedra después de las incursiones normandas, el gran Châtelet resultó inútil al construirse la fortaleza que hizo erigir Felipe Augusto. El gran Châtelet fue adjudicado, entonces, al Prebostazgo de París, a cargo de la policía y de la justicia criminal, con cárceles y salas de tortura.

La primitiva estatua de la Victoria.

La primitiva estatua de la Victoria.

El Châtelet albergaba 305 prisioneros en mayo de 1783, 350 en mayo de 1790.

Los detenidos y encarcelados en el Châtelet eran considerados como grandes criminales: el 13 de julio de 1789, los amotinados abrieron las puertas de la prisión, pero no quisieron, bajo ningún concepto, atacar al Châtelet y se negaron a liberar a los prisioneros.

Tras haber sido juzgados los primeros acusados del crimen de lesa nación, la corte de justicia del Châtelet se suprimió de acuerdo con una votación llevada a cabo el 25 de agosto de 1790, cesando sus funciones el 24 de enero de 1791. Pero la cárcel, como tal, subsistió.

Después de las Masacres de septiembre (1792), 269 personas fueron detenidas y encarceladas en el Châtelet, de 215 a 220 prisioneros fueron degollados por los amotinados.

Todos eran reconocidos criminales, pero algunos de ellos no habían tomado parte en las conspiraciones aristocráticas.

El pequeño Châtelet fue demolido en 1780 y el gran Châtelet fue destruido en 1806 por orden de Napoleón. Sobre las ruinas del gran Châtelet se construyó la Plaza del Châtelet y el Teatro del Châtelet, que fue inaugurado en 1862.

La estatua ecuestre del rey Henry IV en el Pont Neuf.

 

La estatua del rey Henri IV, vista desde la Square du Vert-Galan.

La estatua del rey Henry IV, vista desde la Square du Vert-Galan.

En el anterior post comentábamos que el Pont Neuf era punto de separación (o de unión, según se entienda) entre la Place Dauphine y la Square du Vert-Galan. El Pont Neuf, que une las dos orillas del Sena apoyándose en su parte central sobre la Île de la Cité, tiene, en este punto intermedio, una pequeña explanada que ensancha al propio puente, sobre la que podemos ver la estatua ecuestre del rey Henry IV (Enrique IV).

La estatua ecuestre fue encargada por María de Médici a Juan de Bolonia, escultor italiano que no pudo concluir la obra y que fue terminada, tras su muerte, por su alumno Pietro Tacca. La estatua de bronce fue realizada en Italia, embarcó en Livorno en 1613 y llegó a duras penas a París navegando por el Sena después de haber sufrido un naufragio en la costa de Cerdeña y rodear la península ibérica.

La estatua ecuestre del rey Henry IV.

La estatua ecuestre del rey Henry IV.

“El coloso del rey Enrique” fue inaugurado el 23 de agosto de 1614 en presencia del pequeño Louis XIII, aunque no fue terminado hasta 1618 cuando se dispusieron, en las esquinas del zócalo, cuatro cautivos esculpidos por Franqueville. Se adornó el pedestal con dos bajorrelieves, alegorías idílicas del soberano que lo muestran dando pan a los habitantes hambrientos. Sigue leyendo

La Place Dauphine.

 

La Place Dauphine vista desde el Pont Neuf.

La Place Dauphine vista desde la Rue Henri Robert.

En la punta más occidental de la Îlé de la Cité nos encontramos una plaza de la que ya hemos hablado en una ocasión, la Square du Vert-Galan. Esta plaza nos va a servir de referencia para conocer el lugar donde está situada la coqueta Place Dauphine. La plaza de Vert-Galan está separada del resto de la isla por el conocido Pont Neuf, justo donde se sitúa la estatua ecuestre del rey Henri IV. al otro lado del puente nos encontramos con la Rue Henri Robert, calle que nos introduce de lleno en la Place Dauphine.

La Place Dauphine.

La Place Dauphine.

La Place Dauphine es un recinto abierto que tiene forma triangular, teniendo uno de sus vértices en la calle anteriormente citada y los otros dos en ambos extremos de la Rue de Harlay. En la parte norte tenemos unos edificios que tienen acceso desde la propia plaza y desde el Quai de l´Horloge (junto al Sena, el Muelle del Reloj). En la parte sur también podemos ver unos edificios cuyo acceso es posible desde el interior de la plaza o desde el Quai des Orfèvres (también con acceso al Sena, el Muelle de los orfebres).

En el lado más oriental, la Rue Harlay separa a la plaza de la parte trasera del edificio del Palacio de Justicia de París. Sigue leyendo

Esculturas sobre los contrafuertes de Notre Dame.

 

En la imagen podemos ver las esculturas sobre los cuatro contrafuertes de la Catedral de Notre Dame.

La fachada de la Catedral de Notre Dame es un museo en sí mismo. Hace unos días hemos glosado las bondades arquitectónicas, escultóricas y religiosas de las tres puertas del magno edificio.

También nos hemos referido en otra ocasión a la banda longitudinal que recoge a la Galería de los Reyes de Judea e Israel o las célebres gárgolas que Viollet-le-Duc ordenó realizar para la eternidad.

La imagen de Saint Etienne, en e contrafuerte norte de la fachada de Notre Dame.

La imagen de Saint Etienne, en el contrafuerte norte de la fachada de Notre Dame.

Hoy nos vamos a detener en cuatro puntos (habrá un quinto pero de este nos referiremos al final) de la fachada gótica, cuatro puntos que se enmarcan en cada uno de los cuatro contrafuertes que sostienen la verticalidad de la fachada, cuatro puntos que coinciden con los cuatro laterales de las tres puertas notredamianas. En ambos extremos nos encontramos con dos esculturas personales, en ellas podemos ver las imágenes de dos santos parisinos, Saint Etienne (San Esteban) en el contrafuerte norte de la fachada, y Saint Denis, en el contrafuerte sur. Sigue leyendo

Las Puertas de Notre Dame (3): la Puerta de Santa Ana.

 

La Puerta de Santa Ana, Catedral de Notre Dame de París.

Finalmente, para terminar con esta serie de artículos sobre las puertas de la fachada occidental de la Catedral de Notre Dame, nos vamos a referir a la puerta que está más al sur, la Puerta que lleva el nombre de la madre de la Virgen, Puerta de Santa Ana.

La Puerta de Santa Ana, Catedral de Notre Dame de París.

Aunque su construcción se realizó contemporáneamente a las otras dos puertas, hay una gran diferencia con éstas. Tenemos que fijarnos en la decoración de la misma y podemos concluir que, mientras las anteriores eran claramente de estilo gótico y, por tanto, del siglo XIII o XIV, las esculturas de la Puerta de Santa Ana son anteriores. Estas esculturas pertenecieron a otras iglesias anteriores al siglo XII y su estilo es románico o tardorrománico donde se empiezan a incubar algunos rasgos del futuro gótico. Sigue leyendo

Las Puertas de Notre Dame (2): la Puerta del Juicio Final.

 

La puerta central de la Catedral de Notre Dame de París, la Puerta del Juicio Final.

La segunda puerta de la Catedral de Notre Dame de París, y la más importante de todas, es la puerta central, la Puerta llamada del Juicio Final, la puerta que sólo se abre en muy contadas ocasiones y con motivos extraordinarios.

Al igual que la primera es de estilo gótico y su arco ojival tiene su punto álgido casi a la altura de la Galería de los Reyes de Judea e Israel.

La Puerta del Juicio Final. Catedral de Notre Dame de París.

Estamos ante una puerta de principios del siglo XIII, aunque hay que ser precavidos al contemplar la belleza de sus esculturas como consecuencia de las radicales restauraciones y reconstrucciones del siglo XIX, especialmente en la parte inferior.

El arco, en profundidad, dispone de seis arquivoltas, todas ellas decoradas profusamente como ya tendremos ocasión de comentar más adelante. Éstas arquivoltas enmarcan un tímpano donde se recrean tres escenas religiosas, siendo la superior la que le da el nombre a la puerta. Bajo el tímpano está el parteluz. Sigue leyendo