¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (7). Del Pont de la Tournelle al Jardin Tino Rossi.

 

Vistas del Quai Saint-Bernad, desde la torre sur de la Catedral de Notre Dame.

Una vez finalizada la ruta por el interior del Quartier Latin, paseando entre museos, universidades, iglesias, mezquitas, plazas, jardines y callejuelas típicas del barrio proponemos una ruta pequeña y alternativa que bordea al Sena por la orilla izquierda. Como punto de partida tomaremos el Pont de la Tournelle, continuaremos por el Instituto del Mundo Árabe y recorreremos el Jardin Tino Rossi, un museo de arte moderno al aire libre.

Ruta 6. De Pont de la Tournelle a Jardin Tino Rossi.

 

24.- PONT DE LA TOURNELLE.

El Pont de la Tournelle es fácil de identificar pues en uno de los pilares de la bancada de la orilla sur se halla una enorme y delgadísima estatua de Santa Genoveva. Sus catorce metros de altura llaman la atención y es lugar de devoción de muchos parisinos que vienen a mostrarle sus respetos a la patrona de París a este lugar.

Su historia es larga ya que viene de un antiguo puente de madera medieval que estaba situado junto a una de las pequeñas torres (tournelle) de la antigua muralla. La pueden leer aquí.

Santa Genoveva, en el Pont de la Tournelle.

 

25.- EL INSTITUTO DEL MUNDO ÁRABE.

El magnífico del Instituto del Mundo Árabe está situado en la Rue des Fossés Saint-Bernard y tiene un vista espectacular desde el mismo Sena.

El Instituto del Mundo Árabe, construido en París el año 1987, diseñado por el arquitecto francés Jean Nouvel, es el que llevó a la fama a este renombrado arquitecto, ganador del premio Pritzker en el año 2008. Este edificio, característico de la arquitectura moderna, por el uso de la tecnología en su fachada para el control de la entrada de la luz natural y además por los simbolismos del mundo musulmán, se encuentra en un terreno muy irregular, al lado del río Sena, en un área tradicionalmente ocupada por musulmanes siglos atrás.

El diseño del edificio limita la exposición al exterior y  apuesta por la transparencia de la arquitectura árabe con una propuesta tecnológica muy interesante de ver lo que permite que el interior goce de un espectacular manejo de la luz. La fachada es una pasada, está compuesta de 240 paneles cuadrados que agrupan pequeños elementos mecánicos de acero que, conectados a sensores fotosensibles, se abren y se cierran de acuerdo a la intensidad de la luz del sol.

El edificio es una auténtica maravilla.

Instituto del Mundo Árabe de París.

 

26.- EL JARDIN TINO ROSSI.

El Jardin Tino Rossi tiene una superficie de 31.612 metros cuadrados y es un museo al aire libre en el que se instalaron cincuenta esculturas de artistas tan reconocidos como Guy de Rougemont, Albert Ferau, Stephen Martin, Liuba, Marta Colvin, Nicolas Schöfer, Alexander Archipenko, Jean Arp, Cesar Baldaccini o Constantin Brâncuçi.

Está situado junto al Sena, en el Quai Saint Bernard, se extiende por casi un kilómetro y en su extremo este tiene una parada, la última, el Batobus.

Es uno de los lugares más divertidos de París. Aquí os lo explico más extensamente.

Jardin Tino Rossi.

Y aquí finaliza nuestra gran ruta por el Quartier Latin.

Podíamos haber ampliado aún más el recorrido para visitar, por ejemplo, la espaciosa y neoclásica Iglesia de Saint-Nicolas-du-Chardonnet (Rue des Bernardins), o la coqueta y escondida Iglesia ortodoxa de Saint Ephrem le Siriaque (Rue des Écoles) o la pequeña pero bella e histórica Fontaine de Childeberto (en la Square Paul Langevin, esquina de Rue Des Écoles con Rue Monge) sin embargo haríamos una ruta interminable.

Ya de por sí es verdaderamente larga y completa, si ustedes disponen de tiempo y sus inquietudes les lleva en busca de estos rincones menos visitados les recomiendo que paseen y se pierdan por las calles del Quartier Latin. Evite las grandes avenidas y disfrute del autentico sentir parisino de este barrio en las pequeñas y estrechas callejuelas que lo adornan.

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¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (6). De la Place de la Contrescarpe a Val-de-Grâce.

 

Casa Pepe, un restaurante español en Rue Mouffetard.

Hoy tendremos una ruta de poco más de un kilómetro de largo. Desde la Place de la Contrescarpe tomamos rumbo oeste en dirección al Panthéon, pero nos desviaremos antes de llegar a él hacia el sur para descubrir el Museo Curie y la magnífica iglesia de Val-de-Grace.

Ruta 5. De la Place de la Contrescarpe a Val-de-Grace.

 

21.- PLACE DE LA CONTRESCARPE.

Una plaza a la que acudía regularmente Ernst Hemingway no debe ser, por definición, mal sitio. Es una plaza pequeña, con un pequeño jardín en el centro que hace de rotonda a los pocos vehículos a los que les está permitida la entrada en la plaza. En el lateral que da a la Rue Mouffetard encontramos restaurantes de comida rápida de todo tipo. En los dos laterales contiguos a ésta última encontramos dos cafés muy conocidos en París, el Café Delmas y el café Le Contrescarpe. Ambos recomendables, especialmente el segundo cuya decoración interior refleja una biblioteca con estanterías y muebles de caoba.

Disfruta de la plaza parando el tiempo y contemplando cómo pasa la vida de los parisinos de este enclave que en su momento histórico estaba al otro lado de las murallas de la ciudad. En este enlace puedes conocerla mejor.

Place de la Contrescarpe.

 

22.- MUSEO CURIE.

Muy cerca del Panthéon, donde están enterrados los esposos Curie (Pierre y Marie) se encuentra el Museo que lleva su nombre. La entrada es gratuita y allí nos encontraremos con un museo dedicado a los trabajos que realizaron en vida ambos científicos, especialmente los relacionados con el radio y la radiactividad.

Simplemente por el nombre y la importancia de los personajes merece la pena una visita, si bien es verdad que los que tengáis alguna relación con la ciencia vais a entender mejor el conjunto del mismo y sacareis un provecho mayor de la misma.

El Museo Curie en la esquina de la Rue d´Ulm y la Rue Pierre et Marie Curie.

 

23.- IGLESIA DE VAL-DE-GRÂCE.

La Iglesia de Val de Grâce fue mandada edificar por la reina consorte Ana de Austria en gratitud por haber tenido un hijo, el futuro Louis XIV, el famoso Rey Sol. De hecho la inscripción en la fachada del templo se dice “IESU NASCENTI VIRGINIQ MATRI” que refleja este acto de gratitud a la Virgen, dedicando la iglesia a Jesús recién nacido y a su madre la Virgen María, como ofrenda por parte de la reina tras dar a luz a Louis XIV.

La protagonista del conjunto es la gran cúpula de 40 metros de altura.

A la iglesia de Val de Grâce le pasa un poco como a la Basílica del Sacré Coeur, está fuera de las rutas turísticas al uso. Para verla hay que desplazarse hasta allí expresamente, y no todo el mundo que viene a París tiene tiempo para esto.

Su visita es muy recomendable, por dos elementos como el baldaquino y la cúpula, pero entiendo que no sea una de las prioridades del turista de París.

Fachada principal Iglesia Val-de-Grâce

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (5). Del Jardin des Plantes a la Place de la Contrescarpe.

 

Ruta 4. Desde el Jardin des Plantes, el Museo de Historia Natural y la Gran Mezquita de París hasta la Rue Mouffetard y la Place de la Contrescarpe.

Tras ver la Fuente Cuvier en la confluencia de las Rue Linné y la Rue Cuvier vamos a adentrarnos en el Jardin des Plantes y en el hermoso edificio del Museo de Historia Natural. Posteriormente nos dirigiremos a la Gran Mezquita, a sólo unos pasos del Jardin, y después cogeremos rumbo oeste hacia la Rue Mouffetard.

 

17.- MUSEO DE HISTORIA NATURAL DE FRANCIA.

Se encuentra en la Rue Cuvier, a pocos pasos de la misma esquina. Para que se hagan cargo de la importancia de este museo le doy dos datos: tiene 225 años de vida pues se abrió a finales del siglo XVIII y todos los años es visitado por dos millones de personas.

Está situado dentro del Jardin des Plantes y contiene en su interior, a su vez, varios museos, entre ellos, la famosa Galería de Paleontología y de Anatomía Comparada (por sus grandes esqueletos de vertebrados fósiles: dinosaurios, mamuts y megaterios, entre otros), el Museo del Hombre, la Galería de la Mineralogía y la Geología o la Gran Galería de la Evolución, por sus gran cantidad de animales disecados. Es uno de los mejores sitios de París para visitar con niños.

Suele abrir de 10 de la mañana a seis de la tarde y, si quieres aprovechar la visita debes reservar, al menos, tres o cuatro horas para verlo todo.

Museo de Historia Natural.

 

18.- JARDIN DES PLANTES.

Hablábamos antes de que el Museo de Historia Natural está encuadrado dentro del recinto conocido por el Jardin des Plantes. se trata de un recinto de 23 hectáreas de terreno dedicado al cultivo de todo tipo de plantas.

Destacan los tres invernaderos (mexicano, australiano y el llamado jardín de invierno), la rosaleda (con una amplísima colección de variedades de rosas), el zoológico (llamado “ménagerie”, casa de las fieras), un Marinarium de Concarneau (acuario de esta estación marina), jardines de plantas exóticas, jardines de plantas alpinas o la Galería Botánica.

No todos los recintos tienen el mismo horario así que sería importante conocer el de aquellos que queremos visitar.

Jardin des Plantes.

 

19.- GRAN MEZQUITA DE PARÍS.

Frente al Jardin des Plantes se encuentra la mayor mezquita de París. Tiene alrededor de diez mil metros cuadrados de superficie y fue construida en el año 1922 para agradecer la ayuda a los países musulmanes del norte de Africa (Magreg principalmente) en la primera guerra mundial.

El recinto es digno de visitar, un remanso de silencio que, además de tener el lugar propio de oración, tiene un chaman y cafetería para descansar tomando un té verde a la menta, por ejemplo, acompañado un delicioso pastel árabe de pistacho, miel y hojaldre.

Paseen por sus jardines y admiren el interior de la mezquita con todos sus detalles arquitectónicos en madera y azulejo de todos los colores imaginables. El minarete mide 33 metros, un tercio de lo que mide la Giralda de Sevilla, a la que me recuerda en su forma y decoración.

Gran Mezquita de París.

 

20.- RUE MOUFFETARD. 

Tras visitar la Gran Mezquita de París nos dirigiremos dirección oeste por la Rue Daubenton hasta la conocida Rue Monge, desde allí enlazaremos con Rue l´Épée de Bois (la Calle de la Espada de Madera) hasta alcanzar la Rue Mouffetard por su extremo sur, el punto más bajo de la calle por lo que sólo queda subir hasta la Place de la Contrescarpe.

La Rue Mouffetard se disfruta paseando. Es un río de olores y sabores culinarios, una gozada visual para ver escaparates con todo tipo de productos que puedas imaginar llevarte a la boca en una calle estrecha que rodeaba a la antigua muralla de la ciudad.

Si quieres saber un poco más de la Rue Mouffetard, continua en este enlace y te sorprenderá.

La Fontaine. Rue Mouffetard.

En el último tramo de la Rue Mouffetard nos encontramos con la Place de la Contrescarpe, un rincón para degustar un sorbito de París en cualquiera de las terraza de los café que la circundan. Desde aquí iniciaremos la próxima etapa de nuestra ruta por el Barrio Latino y lo podrás ver aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (4). De la Torre Clovis a la Fontaine Cuvier.

 

La Torre de Clovis, junto a la Iglesia de Saint Etienne-du-Mont, con la cúpula del Pantheon al fondo.

Finalizábamos ayer nuestra segunda parte de la ruta por el Quartier Latin deteniéndonos en una de las iglesias más carismática y reconocible de todo París, la Iglesia de Saint Etienne de Mont. Después de visitar en ella las tumbas del escritor, matemático y físico Blaise Pascal y de Jean Racine, el dramaturgo que compitió en su época con nada más y nada menos que Corneille y Molière estamos preparados para cruzar la acera y disfrutar de una reliquia a la que nos puede acceder: la Torre de Clovis pues se encuentra en el interior del Liceo Henry IV y su acceso es restringido.

La ruta cubre el área desde Torre Clovis hasta la Fuente Cuvier. Nos espera una caminata de poco menos de un kilómetro.

Ruta 3.1 Desde la Place du Panthéon, Iglesia de Saint-Etienne-du-Mont y Torre Clovis hasta la Fuente Cuvier en la Rue Linné.

 

12.- TORRE DE CLOVIS.

La Torre de Clovis es realmente un antiguo campanario de un monasterio medieval que no se conserva y en cuyo lugar está construido el Liceo Henry IV, uno de los más prestigiosos de Francia. El nombre de la torre viene dado por Clovis I, que fue el rey de todos los francos del año 481 al 511 y fundó la primera dinastía de reyes de Francia, la dinastía merovingia.

Su historia resumida la puedes ver en este enlace.

La Torre de Clovis.

 

13.- MURALLAS MEDIEVALES.

Entrando por la Rue Clovis, que es la calle situada entre la Iglesia de Saint Etienne-du-Mont y el Liceo Henry IV, nos dirigimos hacia el este y a unos cien metros nos encontramos con un pequeño lienzo de la antigua muralla medieval construida por el rey Philippe Auguste  a comienzos del siglo XIII.

Aquí puedes conocer algo más de su historia.

Muralla de Philippe Auguste en la Rue Cardenal Lemoine.

 

14.- LAS ARENAS DE LUTECIA.

Las Arenas de Lutecia es, con las termas del Museo Cluny, los dos vestigios romanos importantes que existen en París. Este espacio abierto está situado detrás de un edificio en la Rue Monge. En su concepción fue un anfiteatro para más de diecisiete mil personas. Con el tiempo fue olvidado y casi destruido hasta que, en el siglo XIX, fue redescubierto y reconstruido para disfrute del pueblo parisino.

Tiene tres puertas de acceso, no muy visibles por cierto. De su historia y curiosidades os habla este post que ya escribí.

A la entrada de las Arenas de Lutecia nos encontramos este mármol donde se dice que allí se recreaban hasta batallas navales.

 

15.- LA SQUARE CAPITAN.

La Plaza Capitan está unida a las Arenas de Lutecia y supone una de las tres entradas (o salidas según se mire) del recinto vallado. Es un espacio floral y rodeado de árboles donde los niños también tienen su particular espacio con columpios y juegos. Su nombre se debe al Dr. Capitan (Joseph Louis Capitan), médico y arqueólogo que, en 1917, en plena Iª Guerra Mundial, financió la recuperación del recinto romano.

Destaca en uno de sus lados con una escalera amplia y abierta a dos aguas sobre una gruta donde podemos ver una estatua de una ninfa dormida. Al ser recinto cerrado, tiene horario de apertura y cierre que depende de la estación del año.

Algo más pueden leer en este enlace.

La Square Capitan, con la gruta que contiene la estatua la ninfa recostada sobre una roca.

 

16.- LA FONTAINE CUVIER.

La Fuente Cuvier es el último punto de visita de esta tercera parte de la ruta. Está situada en la confluencia de la Rue Linné y la Rue Cuvier y frente al Jardin des Plantes.

Esta fuente fue construida en 1840 sobre el diseño del arquitecto Alphonse Vigoreux inspector de aguas de la ciudad de París, quien decide reemplazar la antigua Fuente de Saint-Victor por esta más moderna en homenaje al naturalista George Cuvier.

Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier, Barón de Cuvier, nació en Montbéliard el 23 de agosto de 1769 y murió en París a la edad de sesenta y dos años.

Lean su historia y su minuciosa descripción en este enlace si gustan.

La Fontaine Cuvier.

Tras ver esta fuente de estilo naturalista nos preparamos para continuar nuestra ruta. En poco menos de un centenar de pasos nos plantamos, nunca mejor dicho, en el Jardin des Plantes y el Museo de Historia Natural, donde parece que se detiene el tiempo. Pasemos a la siguiente ruta por aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (3). De Rue Séverin a Saint-Etienne-du-Mont.

 

La cúpula del Panthéon coronando la colina del Quartier Latin.

Tras salir de la Iglesia de Saint Séverin continuaremos nuestra hacia el oeste del barrio a través de callejuelas que reciben el sobrenombre de “Pequeña Atenas” por la que disfrutaremos de multitud de restaurantes, pastelerías, cafeterías y pequeños dispensarios de comida rápida. Giraremos después dirección sur para adentrarnos en el corazón del barrio latino y ver museos medievales, universidades reconocidas mundialmente, panteones e iglesias únicas nos esperan en este recorrido que dividiremos en dos mapas.

Ruta 2.1. De Rue Saint-Séverin a la Iglesia de la Sorbona.

 

6. LA “PEQUEÑA ATENAS”.

La zona delimitada al norte con el Sena y al sur con la Rue Séverin es conocida por la “Pequeña Atenas”. Su nombre viene dado porque, en este lugar, con anterioridad existían varios restaurantes cuya especialidad eran los platos de la gastronomía griega. En la actualidad existe alguno testimonial.

Es una zona eminentemente gastronómica y turística con lo que conlleva la unión de estos dos adjetivos. Simplemente pararse a ver los alimentos expuestos sobre mesas o vitrinas en plena calle merece la pena, a la vez que se disfruta leyendo en los carteles, muchos de ellos escritos con tiza blanca, los manjares de temporada que cada uno tiene preparado para el viandante. ¿Es un lugar recomendado para comer?. La respuesta es sí, por la calidad de los alimentos a pesar de ser zona eminentemente turística, y por poder ver fluir el ritmo de vida parisino de este pequeño barrio desde una mesa tras una gran ventana.

En este enlace puedes conocer algo más de sus bondades.

Le Marmiton de Lutece, en Rue Saint-Séverin, especialistas en raclettes y fondues.

 

7.- MUSEO DE CLUNY.

Una vez que dejamos la Rue Saint-Séverin y la Rue de la Harpe, llegamos al Boulevard Saint Germain, desde donde podemos ver ya el edificio del Museo Cluny, un museo con cientos de piezas medievales de incalculable valor. El lugar que ocupa el edificio ha tenido distintos usos desde la Edad Antigua, conservándose aún unas termas galo-romanas del siglo I. El nombre se lo debe a haber sido desde el siglo XIII sede del hospicio-residencia de los Abades de Cluny, de la Orden cluniacense.

En él podemos ver unas dos mil trescientas piezas compuestas por colecciones de tapices, esculturas, marfiles y objetos de orfebrería, la mayor parte de ellos de procedencia religiosa. Para los españoles curiosos, en su interior podemos ver parte del Tesoro de Guarrazar, unas coronas de origen visigodo descubiertos en la provincia de Toledo

Museo de Cluny. Cabeza de los Reyes de Judea e Israel, provenientes de la fachada de la Catedral de Notre Dame.

 

8.- LA IGLESIA DE LA UNIVERSIDAD DE LA SORBONA.

Tras salir del Museo Cluny nos dirigimos a la Iglesia de la Universidad de la Sorbona, tomando el Boulevard Saint Michel en dirección sur. Al llegar a la Place de la Sorbonne giramos nuestra vista hacia la izquierda donde podremos la iglesia de la universidad.

Levantada por Jacques Lemercier entre 1635 y 1642 por encargo del Cardenal Richelieu, es uno de las iglesias más interesantes de la época. Al ser un templo perteneciente a la institución de la Universidad, posee dos fachadas, una hacia la calle y otra hacia el patio principal del recinto educativo. La primera sigue el esquema general de las iglesias romanas de la época, en este caso con sólo dos órdenes superpuestos, jónico en el inferior y corintio en el superior, y volutas laterales para unirlos. Todo rematado por un frontón triangular que domina todo el conjunto. La fachada al patio responde a un esquema muy diferente. Para realzar la majestad de la iglesia, la portada se eleva con una escalinata y está construida como un pórtico clásico, hexástilo y de columnas corintias que soportan un frontón con el escudo del cardenal en el tímpano.

Merece la pena una visita esta iglesia de casi 380 años de historia, historia unida a los estudiantes de esta universidad.

Fachada principal de la Iglesia de la Sorbona.

Tras completar el recorrido del primer mapa, comenzamos con el segundo. Vamos hacia el Panthéon y Saint Etienne-du-Mont.

Ruta 2.2 De la Sorbona a Saint-Etienne-du-Mont.

 

9.- LA FACULTAD DE DERECHO “PANTHÉON-ASSAS”.

Tras salir de la Iglesia de la Sorbona continuamos dirección sur hasta la Rue Soufflot donde giraremos hacia la izquierda no sin antes echar una miradita hacia el otro sentido para ver los Jardines de Luxemburgo, que pertenecen al barrio de Saint Germain.

Continuando unos metros por esta calle tenemos el edificio de la Facultad de Derecho Panthéon-Assas, con una magnífica portada neoclásica que recuerda a los antiguos templos griegos y romanos. En dicha portada se puede leer el texto “Liberté, egalité, fraternité” que nos lleva hasta el pensamiento más profundo de la Revolución francesa. Una vistazo a su interior se hace inexcusable.

Aquí puedes ver algo más de este edificio.

Facultad de Derecho. Universidad Panthéon-Assas.

 

10.- EL PANTHÉON.

Frente a la Universidad Panthéon-Assas nos encontramos con el edificio más iconográfico de todo el Barrio Latino, el Panthéon, un edificio levantado como iglesia en honor a Santa Genoveva y que actualmente está desacralizado. Su cúpula se distingue prácticamente desde todo París y, en su interior, se encuentran las tumbas de los más grandes de Francia, entre ellos Victor Hugo, Émile Zola, Louis Braille, Marie Curie, Alejandro Dumas o Jean Monet por ejemplo. No está la tumba de Napoleón, por si se lo preguntan, que está en el Hospital de los Inválidos.

El edificio es de estilo neoclásico y nos recuerda, en su concepción arquitectónica, al Panteón de Agrippa en Roma. Su cúpula es portentosa y puedes conocerla mejor en este enlace.

Si os perguntais si merece la pena una visita a su interior, os aconsejaría que lo dejarais para una visita posterior a París. Es interesante, pero no es lo suficientemente atractivo como para perderse el resto de la ruta por el Quartier Latin.

Panthéon.

 

11.- LA IGLESIA DE SAINT-ETIENNE-DU-MONT.

Bordeando el Panthéon por su fachada norte nos encontramos con un pequeño monumento dedicado a Diderot, escritor, filósofo y enciclopedista francés del siglo XVIII. A continuación nos topamos con el último punto de esta segunda ruta: la Iglesia de Saint-Etienne-du-Mont, San Esteban del Monte, consagrada, a pesar de su nombre, a Santa Genoveva, la patrona de París. Para mi gusto, es una de las iglesias más bellas de la ciudad y con un elemento que las distingue del resto: el jubé. No os explico nada más sobre él porque en este enlace veréis fotos de lo que os estoy diciendo y podréis darme la razón (o no).

Su torre con reloj es otra de las joyas de esta iglesia. Disfrutadla.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Aquí finaliza la segunda ruta. Hemos dejado atrás iglesias, museos medievales, universidades y al magnífico Panthéon y admirado el más hermoso de los jubés de París. Desde este punto comenzaremos la tercera fijándonos en el edificio de la acera contraria, pero de esto hablaremos mañana y lo podrás ver aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (2). De Saint Michel a Saint Séverin.

 

Pont Saint Michel, el inicio de nuestro recorrido.

Nuestro recorrido comienza frente al Pont Saint Michel, en una plaza con forma triangular que, como no podía ser de otro modo, lleva el nombre de Saint Michel, y cuyo elemento principal es una maravillosa fuente en honor al santo. Después tomaremos la Rue de la Huchette en dirección a la Librería Shakespeare&Company, alcanzaremos la Square René Viviane, giraremos a la derecha hacia la Iglesia de Saint Julien-le-Pauvre y finalizaremos esta primera etapa de poco más de quinientos metros de recorrido en la Iglesia de Saint Severin. Aquí pueden ver un mapa con los puntos que visitaremos.

Ruta 1. Saint Michel-Saint Séverin.

 

1.- FONTAINE SAINT MICHEL.

Esta bella fuente surgió casi por casualidad. Después de que el Barón Haussmann derribara algunos edificios de la zona para ampliar las avenidas quedó al descubierto esta gran pared con vistas al Sena. La solución hallada para embellecerla fue un gran acierto. La Fontaine Saint Michel es una fuente de estilo neoclásico que ocupa la altura de seis pisos y tiene en su centro una gran estatua del arcángel San Miguel sometiendo a un demonio bajo el peso de sus pies.  Su espectacularidad llama la atención, pero si quieres conocerla más en profundidad puedes hacerlo en este enlace.

Fontaine Saint Michel, en la plaza del mismo nombre.

 

2.- LIBRERÍA “SHAKESPEARE & COMPANY”.

En la Place Saint Michel nace la Rue de la Hachette, la recorreremos en toda su longitud en dirección este, como si fuéramos a la Catedral de Notre Dame, cruzaremos la Rue du Petit Pont y entraremos en la Rue de la Bûcherie. El lugar que buscamos está justo en el medio de esta calle.

Se trata de una vieja librería con una gran historia detrás. Allí podremos pasar todo el tiempo que queramos hojeando las mesas y estanterías y, en el mejor de los casos, incluso podríamos dormir en ella a cambio de colaborar en el trabajo diario. Por aquí pasaron famosos y cambió de propietario una vez que cerró la primera librería que estaba situada cerca del Odeon.

Estas son algunas de las curiosidades pero aquí, en este enlace, te explico algunas cosas más.

Librería Shakespeare&Company, en Rue de la Bûcherie.

 

3.- SQUARE “RENÉ VIVIANI”.

La Plaza René Viviani está al final de la Rue de la Bûcherie, justo frente a la Catedral de Notre Dame. Es pequeña pero siempre está muy concurrida. Tiene el honor de poseer en su interior al árbol más antiguo de París. Pero lo más llamativo de todo es que está construida sobre un antiguo cementerio merovingio. Aquí puedes conocer toda su historia.

Square René Viviani. Al fondo la Iglesia de Saint-Julien-le-Pauvre. Vista desde la torre sur de la Catedral de Notre Dame.

 

4.- IGLESIA DE SAINT-JULIEN-LE-PAUVRE.

Junto a la Square René Viviani está la reconstruida Iglesia de Saint-Julien-le-pauvre, la iglesia del cementerio del que hablábamos anteriormente. Con más de mil años de historia, la iglesia tuvo multitud de usos, entre ellos fue un granero y un almacén de armas durante la Revolución francesa. Fue reabierta al culto en 1826 y se le asignó al rito católico bizantino griego en 1889.

No es una iglesia que te deslumbrará por su belleza pero sí quizá la valores en su justa medida por su resistencia al paso del tiempo.

Aquí puedes leer más sobre su historia.

Mural iconográfico de Saint Julien le Pauvre que separa el presbiterio del resto de la iglesia.

 

5.- IGLESIA DE SAINT SÉVERIN.

La Iglesia de Saint Séverin es el último paso de esta primera etapa. Está situada frente a la Iglesia de Saint-Julien-le-pauvre desde la que se observan sus bellos y potentes arbotantes que sostienen su bóveda. Para entrar en ella tendremos que rodearla y buscar su torre, lo más preciado del edificio, pues allí se alojan las centenarias campanas de París, las de más antigüedad de la ciudad, datadas en 1412. De trazos románicos y góticos, merece la pena pararse en su interior y dar una vuelta por su deambulatorio rodeado de columnas cinceladas en forma de palmera.

Esto lo puedes ver en este enlace.

La torre-campanario de Saint Severin.

 

En poco más de quinientos metros de recorrido hemos visitado un puente, dos plazas, una fuente, una librería y dos iglesias muy diferentes, o sea, un aperitivo de los que nos queda por descubrir en los próximos días. Mañana nos adentraremos en la “Pequeña Atenas” y nos dirigiremos hacia el sur en busca de universidades, panteones e iglesias. Pero eso será mañana y lo podrás ver aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (1)

 

Monumento a Diderot, en la Place du Panthéon.

La ciudad de París está dividida políticamente en 20 “Arrondissements”, o sea, 20 barrios, que, a su vez, están divididos en tres o cuatro distritos según el caso.

En el post de hoy y en algunos venideros nos vamos a centrar en el barrio número cinco al que todos conocemos como Barrio Latino o con su acepción francesa “Quartier Latin”, posiblemente el más turístico de la ciudad y uno de los tres más visitados conjuntamente con el de la Torre Eiffel y la Catedral de Notre Dame.

El “Vº Arrondissement” tiene geográficamente forma de un hexágono irregular. Si tomamos como punto de partida el vértice superior izquierda partimos de la Plaza de Saint Michel y desde allí podemos caminar hacia el sur por el Boulevard de dicho nombre hasta conectar con el Boulevard de Port-Royal donde giramos hacia la izquierda en dirección al Sena.

Nos encontramos a continuación en el sur con tres lados irregulares del citado hexàgono que están conformados, en este orden, por el Boulevard de Port-Royal, el Boulevard Saint-Marcel y el Boulevard de l´Hospital que nos lleva hasta las estribaciones del Pont d´Austerlizt. Desde allí tomaríamos rumbo norte por el Quai Saint-Bernard, el Quai de la Tournelle y el Quai de Montebello hasta llegar de nuevo a la Plaza de Saint Michel.

Cada uno de los barrios y distritos de París. El Barrio Latino se divide en La Sorbonne, Val-de-Grâce, Jardin des Plantes y Saint-Victor.

El Barrio Latino es posiblemente el más bullicioso de todos los parisinos, contando con multitud de restaurantes, cafeterías, cines, teatros y tiendas de alimentación de todos los tipos que se nos ocurra. Su historia como lugar de encuentro y reunión comenzó allá por la Edad Media cuando los estudiantes vivían en este barrio y lo convertían en el más animoso de la ciudad. Su fama como centro de ocio y diversión es muy merecida, pero esto lo dejaré para que lo descubran personalmente mientras callejean por sus avenidas y calles (algunas sólo peatonales) al tiempo que voy explicándoles cada uno de los puntos turísticos en los que merece la pena detenerse según nuestro personal criterio.

Haremos un recorrido muy largo, de casi cinco kilómetros según el plano de GoogleMaps que hemos preparado y que pueden ver en este enlace. Lo dividiré en cinco etapas, más una adicional que está separada de las demás. Las pueden hacer en un día a un ritmo alto y casi sin pararse en los lugares señalados o pueden disfrutar de esta guía en varios días saboreando cada uno de los puntos que les voy a explicar. Lo dejo a su gusto. Soy consciente de que el tiempo, a veces, nos limita y tenemos que elegir.

Mapa fijo del recorrido completo por el Barrio Latino.

Iniciaremos nuestro camino en la Fontaine Saint Michel, frente al puente del mismo nombre y punto de partida del Boulevard, como no, llamado Saint Michel también. Pero esto es una historia que comienza mañana con la primera de las etapas que les hemos preparado como guía y que podrás leer aquí.

La Torre de Clovis

 

La Torre de Clovis, con la cúpula del Pantheon al fondo.

La Torre de Clovis, con la cúpula del Pantheon al fondo.

Es evidente que la Plaza del Pantheon tiene como protagonista principal a este magno edificio que ocupa el centro de la misma y cuyo destino ha sido el de albergar el cuerpo yacente de muchos de los grandes hombres que dio la nación francesa. Tras él, visto siempre de frente a su fachada principal, y en un escorzo de su izquierda, nos encontramos a una de la iglesias más hermosas de París, Saint Etienne-du-Mont, también edificio histórico pues su jubé es único en la ciudad y además alberga tumbas como la de Pascal o Racine.

La Torre de Clovis. Delante la Iglesia de Saint Etienne du Mont.

La Torre de Clovis. Delante la Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Con ambos edificios podríamos dar por concluida la visita a la citada Plaza del Pantheon. Pero hoy no lo vamos a hacer, puesto que, justo detrás del Pantheon nos encontramos con el Lycée Henry IV, uno de los liceos más prestigiosos de toda Francia y donde se forjan las élites políticas y económicas del futuro. Sobre saliendo de sus altos muros podemos ver una torre, es la llamada Torre de Clovis. Esta es su historia.

La Torre de Clovis.

La Torre de Clovis.

En realidad la Torre de Clovis es el antiguo campanario de la iglesia abacial de Sainte-Geneviève, que se encontraba pegada a la iglesia Saint-Etienne-du-Mont y ocupaba la actual rue Clovis.

La abadía de Sainte-Geneviève, fundada por Clovis (Clovis I fue el rey de todos los francos del año 481 al 511. Fundó la primera dinastía de reyes de Francia, la dinastía merovingia. Fue además, el primer rey cristiano. Por estos motivos, la mayoría de los reyes franceses se llamaron “Louis”, forma moderna de “Clovis o Clodoveo”) y protegida tras su muerte por la reina Clotilde, conservaba las reliquias de Sainte-Geneviève así como las tumbas de soberanos francos.

El reloj de la torre.

El reloj de la torre.

A pesar de las renovaciones de los siglos XII y XIII, la iglesia era demasiado antigua y fue remplazada, durante el reinado de Louis XV, por la nueva iglesia Sainte-Geneviève hoy convertida en Pantheon.

La antigua iglesia fue destruida tras la Revolución, en 1807, y los edificios conventuales se convierten en el Lycée Napoleón (actual Lycée Henri IV).

El campanario, llamado Torre Clovis, es el único resto de la iglesia abacial. La mitad inferior del campanario se remonta al siglo XI mientras que la parte superior data del siglo XV. La alta flecha que coronó antaño el edificio fue derribada en 1764.

La torre vista desde el interior de uno de los patios del liceo.

La torre vista desde el interior de uno de los patios del liceo.

La cúpula del Panthéon.

 

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El Panthéon de París.

El Panthéon de París es uno de los edificios más reconocibles de la capital francesa. Situada en el centro del Barrio Latino, su esbelta figura domina el skyline del distrito desde la colina de la Place du Panthéon.

Esta imagen se agiganta cuando la vista se toma desde las torres de la Catedral de Notre Dame. Desde allí se distingue la hermosa cúpula que rompe la perspectiva rectilínea de los barrios sureños de París. Por su belleza, por su magnitud y por su importancia hoy nos vamos a dedicar a glosar las virtudes de la cúpula del Panthéon de París.

El Panthéon de París.

El Panthéon de París.

Pero antes, adentremonos en la intrincada historia de este edificio. Los orígenes del Panthéon se remontan al año 1764. Luis XV, gravemente enfermo, había prometido construir una iglesia en honor a Santa Genoveva si lograba curarse.

Así fue como, en el lugar que ocupaba la antigua abadía de Santa Genoveva, en ese entonces en ruinas, se colocó la primera piedra en medio de una ceremonia espectacular, que incluía una pintura gigantesca a escala real representando el monumento que iba a construirse. 

El edificio fue terminado durante la Revolución Francesa en 1790.  En 1791, la Asamblea Nacional Francesa votó que el edificio, que aún no había sido consagrado como iglesia, sirviera de templo para albergar los cuerpos de los hombres ilustres de la patria.

El Panthéon de París.

El Panthéon de París.

La construcción del imponente edificio se concluiría hasta 1797. La idea y conducción del proyecto estuvo a cargo de Jacques-Germain Soufflot, quien falleció en 1780 (apostó por una arquitectura gótica adaptada a los términos antiguo y clásico). Jean-Baptiste Rondelet y socio de Soufflot , terminaría el proyecto.

De 1791 a 1793, el edificio fue remodelado por Quatremère de Quincy y adquiere su aspecto actual.  Bajo el Primer Imperio francés, el Panthéon mantuvo su función de mausoleo pero fue también lugar de culto a partir de 1806. Cuando tras la caída de Napoleón I se restaura el Antiguo Régimen, se restringe su uso al de iglesia consagrada a Santa Genoveva y se borra la inscripción del frontón.

El Panthéon visto desde los Jardines de Luxemburgo

El Pantheón está construido de piedra y mármol. El revestimiento es de gran riqueza ya que hay pintura mural, ábside, pechinas y bovedilla sobre el óculo de la cúpula, Los pisos de la nave están cubiertos con mármol de colores.

La hermosa cúpula se inspira en el Templete de San Pietro in Montorio de Bramante, un templo pequeño y poco conocido en Roma que fue construido a expensas de la monarquía española. La cúpula consiste en un círculo de columnas que soportan la parte posterior de la bóveda

Vista trasera de la cúpula del Panthéon.

Vista trasera de la cúpula del Panthéon.

Está coronada por una linterna con nervaduras sostenida por un tambor realizado con columnas toscanas. Además está tratada de dos maneras diferentes en cuanto a la superficie interior de la misma: por una parte, esta casetonada; por otra parte, en el centro, tiene un óculo que está rematado por una pequeña bovedilla semiesférica que porta iconografía en trompe l’oeil.

Los machones continúan el orden corintio pero con pilastras. Cada uno de estos machones cobija grupos escultóricos de carácter cívico. Las pechinas también son soporte de iconografía, esta vez pictórica.

Todo lo que pueda explicar alcanza para hacernos una idea de cómo es, las imágenes que acompañan este texto ayudan a concebir una idea más aproximada, pero sólo su visión directa, desde cerca y comprobando lo pequeño que somos ante su presencia, puede darnos la medida exacta de la grandiosidad de la cúpula del Panthéon de París.

Un poco de literatura parisina.

 

Las obras de Nicolas Barreau.

El verano es una buena ocasión para leer. Muchos de nosotros estamos esperando estos días de asueto en el campo, en la playa, en la montaña o, simplemente, en casa, para adentrarnos en esos libros que hemos dejado olvidados durante el invierno por falta de tiempo.

Hace poco descubría a un autor cuya obra se adecua perfectamente a la temática de este blog: París, además de ser una literatura ligera y emotiva, dos circunstancias que enlazan con este tiempo veraniego.

Me estoy refiriendo a la literatura de Nicolas Barreau. Es un autor (¿?) abonado a un género de novela rosa, romántica, con historias que transcurren en un mismo escenario, París, y con un mismo esquema: chico se enamora de chica misteriosa y tiene que sufrir lo increíble por encontrarla. Así hasta cuatro novelas. Todas ellas desarrolladas en la zona Barrio Latino-Saint Germain. Cualquier otro autor hubiera aburrido a sus lectores en la segunda entrega pero sorprendentemente Barreau logra sorprender en cada novela, despertando un interés creciente a cada nueva publicación.

Ha definido un estilo, se aprovecha de la magia de la ciudad de París como perfecto escenario para historias románticas aplicando tintes cómicos que hacen una lectura más entretenida, ágil y amena, incluso realista. Son novelas similares, como decíamos, pero con matices que al mismo tiempo las hacen diferentes. Y ahí está el logro del autor. Crear historias en un mismo escenario, incluso moviendo a los personajes prácticamente por las mismas zonas de París en todas sus novelas, con protagonistas de perfil parecido y un patrón narrativo prácticamente común, pero añade matices a cada historia, haciéndolas únicas y manteniendo la curiosidad del lector.

Hasta ahora el autor ha publicado cuatro libros, todos ellos recomendables: La mujer de mi vida (2007), Me encontrarás en el fin del mundo (2008), La sonrisa de las mujeres (2010) y Atardecer en París (2012) han conseguido un gran éxito, convirtiéndose en verdaderos fenómenos editoriales en Alemania, Italia y España. Veamos un breve resumen de cada uno de ellos.

 

La mujer de mi vida.

«Hoy he visto a la mujer de mi vida. Estaba sentada en mi café favorito. Por desgracia, no estaba sola. Un tipo condenadamente atractivo estaba a su lado y cogía su mano. Pero, de repente, ocurrió algo. La mujer de mi vida se levantó para ir al baño y a la vuelta me guiñó un ojo y me dio su tarjeta». ¿Por qué no va a ocurrir en la vida real lo que alguien se ha inventado para escribirlo en un libro? Un jueves de abril completamente normal se convierte en el jueves más importante de su vida para el librero protagonista de esta deliciosa novela. A veces, los milagros existen y se llaman amor.
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