La Torre de Clovis

 

La Torre de Clovis, con la cúpula del Pantheon al fondo.

La Torre de Clovis, con la cúpula del Pantheon al fondo.

Es evidente que la Plaza del Pantheon tiene como protagonista principal a este magno edificio que ocupa el centro de la misma y cuyo destino ha sido el de albergar el cuerpo yacente de muchos de los grandes hombres que dio la nación francesa. Tras él, visto siempre de frente a su fachada principal, y en un escorzo de su izquierda, nos encontramos a una de la iglesias más hermosas de París, Saint Etienne-du-Mont, también edificio histórico pues su jubé es único en la ciudad y además alberga tumbas como la de Pascal o Racine.

La Torre de Clovis. Delante la Iglesia de Saint Etienne du Mont.

La Torre de Clovis. Delante la Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Con ambos edificios podríamos dar por concluida la visita a la citada Plaza del Pantheon. Pero hoy no lo vamos a hacer, puesto que, justo detrás del Pantheon nos encontramos con el Lycée Henry IV, uno de los liceos más prestigiosos de toda Francia y donde se forjan las élites políticas y económicas del futuro. Sobre saliendo de sus altos muros podemos ver una torre, es la llamada Torre de Clovis. Esta es su historia.

La Torre de Clovis.

La Torre de Clovis.

En realidad la Torre de Clovis es el antiguo campanario de la iglesia abacial de Sainte-Geneviève, que se encontraba pegada a la iglesia Saint-Etienne-du-Mont y ocupaba la actual rue Clovis.

La abadía de Sainte-Geneviève, fundada por Clovis (Clovis I fue el rey de todos los francos del año 481 al 511. Fundó la primera dinastía de reyes de Francia, la dinastía merovingia. Fue además, el primer rey cristiano. Por estos motivos, la mayoría de los reyes franceses se llamaron “Louis”, forma moderna de “Clovis o Clodoveo”) y protegida tras su muerte por la reina Clotilde, conservaba las reliquias de Sainte-Geneviève así como las tumbas de soberanos francos.

El reloj de la torre.

El reloj de la torre.

A pesar de las renovaciones de los siglos XII y XIII, la iglesia era demasiado antigua y fue remplazada, durante el reinado de Louis XV, por la nueva iglesia Sainte-Geneviève hoy convertida en Pantheon.

La antigua iglesia fue destruida tras la Revolución, en 1807, y los edificios conventuales se convierten en el Lycée Napoleón (actual Lycée Henri IV).

El campanario, llamado Torre Clovis, es el único resto de la iglesia abacial. La mitad inferior del campanario se remonta al siglo XI mientras que la parte superior data del siglo XV. La alta flecha que coronó antaño el edificio fue derribada en 1764.

La torre vista desde el interior de uno de los patios del liceo.

La torre vista desde el interior de uno de los patios del liceo.

La cúpula del Panthéon.

 

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El Panthéon de París.

El Panthéon de París es uno de los edificios más reconocibles de la capital francesa. Situada en el centro del Barrio Latino, su esbelta figura domina el skyline del distrito desde la colina de la Place du Panthéon.

Esta imagen se agiganta cuando la vista se toma desde las torres de la Catedral de Notre Dame. Desde allí se distingue la hermosa cúpula que rompe la perspectiva rectilínea de los barrios sureños de París. Por su belleza, por su magnitud y por su importancia hoy nos vamos a dedicar a glosar las virtudes de la cúpula del Panthéon de París.

El Panthéon de París.

El Panthéon de París.

Pero antes, adentremonos en la intrincada historia de este edificio. Los orígenes del Panthéon se remontan al año 1764. Luis XV, gravemente enfermo, había prometido construir una iglesia en honor a Santa Genoveva si lograba curarse.

Así fue como, en el lugar que ocupaba la antigua abadía de Santa Genoveva, en ese entonces en ruinas, se colocó la primera piedra en medio de una ceremonia espectacular, que incluía una pintura gigantesca a escala real representando el monumento que iba a construirse. 

El edificio fue terminado durante la Revolución Francesa en 1790.  En 1791, la Asamblea Nacional Francesa votó que el edificio, que aún no había sido consagrado como iglesia, sirviera de templo para albergar los cuerpos de los hombres ilustres de la patria.

El Panthéon de París.

El Panthéon de París.

La construcción del imponente edificio se concluiría hasta 1797. La idea y conducción del proyecto estuvo a cargo de Jacques-Germain Soufflot, quien falleció en 1780 (apostó por una arquitectura gótica adaptada a los términos antiguo y clásico). Jean-Baptiste Rondelet y socio de Soufflot , terminaría el proyecto.

De 1791 a 1793, el edificio fue remodelado por Quatremère de Quincy y adquiere su aspecto actual.  Bajo el Primer Imperio francés, el Panthéon mantuvo su función de mausoleo pero fue también lugar de culto a partir de 1806. Cuando tras la caída de Napoleón I se restaura el Antiguo Régimen, se restringe su uso al de iglesia consagrada a Santa Genoveva y se borra la inscripción del frontón.

El Panthéon visto desde los Jardines de Luxemburgo

El Pantheón está construido de piedra y mármol. El revestimiento es de gran riqueza ya que hay pintura mural, ábside, pechinas y bovedilla sobre el óculo de la cúpula, Los pisos de la nave están cubiertos con mármol de colores.

La hermosa cúpula se inspira en el Templete de San Pietro in Montorio de Bramante, un templo pequeño y poco conocido en Roma que fue construido a expensas de la monarquía española. La cúpula consiste en un círculo de columnas que soportan la parte posterior de la bóveda

Vista trasera de la cúpula del Panthéon.

Vista trasera de la cúpula del Panthéon.

Está coronada por una linterna con nervaduras sostenida por un tambor realizado con columnas toscanas. Además está tratada de dos maneras diferentes en cuanto a la superficie interior de la misma: por una parte, esta casetonada; por otra parte, en el centro, tiene un óculo que está rematado por una pequeña bovedilla semiesférica que porta iconografía en trompe l’oeil.

Los machones continúan el orden corintio pero con pilastras. Cada uno de estos machones cobija grupos escultóricos de carácter cívico. Las pechinas también son soporte de iconografía, esta vez pictórica.

Todo lo que pueda explicar alcanza para hacernos una idea de cómo es, las imágenes que acompañan este texto ayudan a concebir una idea más aproximada, pero sólo su visión directa, desde cerca y comprobando lo pequeño que somos ante su presencia, puede darnos la medida exacta de la grandiosidad de la cúpula del Panthéon de París.

Un poco de literatura parisina.

 

Las obras de Nicolas Barreau.

El verano es una buena ocasión para leer. Muchos de nosotros estamos esperando estos días de asueto en el campo, en la playa, en la montaña o, simplemente, en casa, para adentrarnos en esos libros que hemos dejado olvidados durante el invierno por falta de tiempo.

Hace poco descubría a un autor cuya obra se adecua perfectamente a la temática de este blog: París, además de ser una literatura ligera y emotiva, dos circunstancias que enlazan con este tiempo veraniego.

Me estoy refiriendo a la literatura de Nicolas Barreau. Es un autor (¿?) abonado a un género de novela rosa, romántica, con historias que transcurren en un mismo escenario, París, y con un mismo esquema: chico se enamora de chica misteriosa y tiene que sufrir lo increíble por encontrarla. Así hasta cuatro novelas. Todas ellas desarrolladas en la zona Barrio Latino-Saint Germain. Cualquier otro autor hubiera aburrido a sus lectores en la segunda entrega pero sorprendentemente Barreau logra sorprender en cada novela, despertando un interés creciente a cada nueva publicación.

Ha definido un estilo, se aprovecha de la magia de la ciudad de París como perfecto escenario para historias románticas aplicando tintes cómicos que hacen una lectura más entretenida, ágil y amena, incluso realista. Son novelas similares, como decíamos, pero con matices que al mismo tiempo las hacen diferentes. Y ahí está el logro del autor. Crear historias en un mismo escenario, incluso moviendo a los personajes prácticamente por las mismas zonas de París en todas sus novelas, con protagonistas de perfil parecido y un patrón narrativo prácticamente común, pero añade matices a cada historia, haciéndolas únicas y manteniendo la curiosidad del lector.

Hasta ahora el autor ha publicado cuatro libros, todos ellos recomendables: La mujer de mi vida (2007), Me encontrarás en el fin del mundo (2008), La sonrisa de las mujeres (2010) y Atardecer en París (2012) han conseguido un gran éxito, convirtiéndose en verdaderos fenómenos editoriales en Alemania, Italia y España. Veamos un breve resumen de cada uno de ellos.

 

La mujer de mi vida.

«Hoy he visto a la mujer de mi vida. Estaba sentada en mi café favorito. Por desgracia, no estaba sola. Un tipo condenadamente atractivo estaba a su lado y cogía su mano. Pero, de repente, ocurrió algo. La mujer de mi vida se levantó para ir al baño y a la vuelta me guiñó un ojo y me dio su tarjeta». ¿Por qué no va a ocurrir en la vida real lo que alguien se ha inventado para escribirlo en un libro? Un jueves de abril completamente normal se convierte en el jueves más importante de su vida para el librero protagonista de esta deliciosa novela. A veces, los milagros existen y se llaman amor.
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La Rue Mouffetard.

 

Le Vieux Bistrot.

Lo siento a quien le pese pero tengo debilidad por la Rue Mouffetard, es mi calle preferida de París, un lugar donde me siento cómodo y, a pesar de su bullicio o quizá debido a eso, una via que ejerce cierto magnetismo sobre mi persona.

La Rue Mouffetard es una calle larga y suficientemente estrecha para que no haya un gran movimiento de vehículos a lo lardo de  ella. Nace a continuación de la Rue Descartes en el cruce con la Rue Thouin, recorre un largo trecho junto a lo que es el lugar donde estaba situada la antigua muralla del Rey Philippe Auguste y finaliza en cuesta abajo junto a la Iglesia de Saint Médard y al mercado del mismo nombre.

Le Jardin d´Artemis.

Justo en el centro de la misma, en el cruce con la Rue Lacépède nos encontramos con la Place de la Contrescarpe, un rincón con sabor propiamente parisino y que tuve la oportunidad de describir en este post. Sigue leyendo

El monumento a Pascal.

 

Blaise Pascal, con su figura enmarcada por la Torre de Clovis y la Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Paseando por el Barrio Latino y tomando la dirección desde la Iglesia de Saint Etienne du Mont hasta los Jardines de Luxemburgo, atisbé junto a la fachada norte del Pantheon una estatua que apenas sobresalía de la altura de los vehículos que estaban aparcados junto a él.

Era el monumento que la ciudad de París dedicó a Blaise Pascal, uno de los filósofos, físicos y matemáticos más importantes que ha dado Francia a lo largo de su historia. Entre sus inventos, Pascal fue de los primeros en crear máquinas de sumar, algo así como una incipiente calculadora mecánica.

Pero quizá no todos conozcamos a este personaje. Hagamos entonces una breve semblanza de su vida.

El Pantheon, con a minúscula figura de Pascal a s izquierda.

Pascal nace en 1623 en Clermont Ferrand y muere sólo treinta y nueve años después (1662) en la capital. Su madre falleció cuando él contaba tres años, a raíz de lo cual su padre se trasladó a París con su familia (1630). Fue un genio precoz a quien su padre inició muy pronto en la geometría e introdujo en el círculo de Mersenne, la Academia, a la que él mismo pertenecía.

La designación de su padre como comisario del impuesto real supuso el traslado a Ruán, donde Pascal desarrolló un nuevo interés por el diseño y la construcción de una máquina de sumar, se conservan todavía varios ejemplares del modelo que ideó, algunos de cuyos principios se utilizaron luego en las modernas calculadoras mecánicas. En Ruán, Pascal comenzó también a interesarse por la física, y en especial por la hidrostática, y emprendió sus primeras experiencias sobre el vacío. Sigue leyendo

Los Puentes de París (29): El Pont de la Tournelle.

 

El Pont de la Tournelle visto desde la torre sur de la Catedral de Notre Dame.

El Pont de la Tournelle une, actualmente, el Quai de la Tournelle, en la orilla izquierda del Sena, con la Ilé de Saint Louis a través del Quai de Béthune y del Quai d’Orléans.
En la Isla de San Luis, la travesía del puente continua a través de la Rue des Duex-Ponts hasta llegar al Pont Marie y finalizar en la orilla derecha del Río Sena en el Voie Georges Pompidou a la altura del Quai des Célestins. Como la mayoría de los puentes de París, el Pont de la Tournelle ha tenido varias versiones a lo largo de su dilatada historia.

El Pont de la tournelle visto desde río arriba.

Al principio, en la Edad Media, fue construido un puente de madera que unía la Ilé de Saint Louis con la rivera sur de París, la llamada actualmente “rivé gauche”.

Ya entonces se empleó el término “Tournelle” para denominar al puente. El origen de este nombre tiene su nacimiento en una pequeña torreta (“tournelle”, en francés) que había en la vecina fortaleza de Philippe Auguste. Sigue leyendo

La Pequeña Atenas.

 

La Rue Saint Severin.

El término “Pequeña Atenas”no es que me agrade mucho porque, desde mi punto de vista, no representa al lugar al que nos vamos a referir en el día de hoy, pero como sé que algunos parisinos y otros muchos turistas, influidos por ciertas guías de viajes de París, toman éste termino como habitual, voy a encabezar este post con el título arriba subrayado.

Bistrot en la Pequeña Atenas.

En el Barrio Latino hay una gran manzana que está delimitada por el Sena, al norte; el Boulevard Saint Germain, al sur; el Boulevard Saint Michel, al oeste y la Rue du Petit Pont, al este. La Iglesia de Saint Severin está inscrita dentro de este polígono urbanístico. Sigue leyendo

La Rue du Pot-de-Fer.

 

La Rue du Pot-de Fer, en el Quartier Latin, Val-de-Grace.

La Rue du Pot-de-Fer, cuyo nombre puede ser traducido por la Calle de la Olla de Hierro o la Calle del Pote de Hierro, es una calle relativamente corta, de unos 170 metros de longitud, en pleno Quartier Latin, cuyos inicios y final están en la famosa Rue Mouffetard por el oeste y la menos conocida Rue Lhomond por el este.

La Rue Mouffetard, cuyo corazón se encuentra en la Place de la Contrescarpe a la que ya nos referimos en este post, es una calle comercial cuyos establecimientos, en un porcentaje muy alto, están dedicados a la restauración, con ejemplos de las comidas más variopintas del mundo.

La Rue du Pot-de Fer, vista desde la Rue Mouffetard.

La Rue du Pot-de-Fer, tiene su esquina junto al número 58 de la Rue Mouffetard, esquina donde se puede distinguir una antigua fuente de abastecimiento público de aguas. Con esto qué quiero decir, pues que, al estar tan unida a Mouffetard, casi se convierte en un apéndice culinario de ésta. Sigue leyendo

Una vista desde el cielo.

 

La cruz que mira al cielo.

Hay veces que cuando visitas un monumento, por las dificultades o por las perspectivas, no aciertas a recoger toda la información visual que éste te puede aportar. Es el caso del edificio que os presento en el día de hoy.

Extraída esta reproducción del programa Google Earth, podemos disfrutar de esta imagen cuadriculadamente religiosa: una iglesia enmarcada en un rectángulo dibujado sobre el suelo exterior del edificio.

Un rectángulo diseñado también por Soufflot, el encargado de poner la gigantesca obra en marcha. Piezas de mármol en tonos rojos, verdes, marrones y grises que unidos entre sí forman la imagen que sólo podemos ver desde el cielo.

Bueno, en realidad era una obra dedicada a Dios y qué mejor vista que ésta. Su construcción empezó en 1764 con Soufflot, como dije antes y duró 26 años (fue acabada por Jean Baptiste Rondelet). Es uno de los primeros monumentos neoclásicos de Francia.

Inicialmente estaba previsto que fuera una iglesia dedicada a la patrona de la ciudad, Santa Genoveva. Sin embargo la Revolución Francesa hizo que sirviera de templo para albergar los cuerpos de los hombres ilustres de la patria (podéis ver la frase del frontal del edificio).

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Cuando tras la caída de Napoleón se restaura el Antiguo Régimen, el edificio recupera su uso como iglesia, que persiste durante la época del Segundo Imperio. Con el advenimiento de la Tercera República, se le devuelve su uso laico con motivo del funeral de Víctor Hugo.

Creo que ya os he dado suficientes pistas para descubrir el nombre de este edificio.

Ahora, envíanos el nombre, si lo sabes ¿Qué edificio es el de la imagen? Esperamos tus comentarios.

Los Puentes de París (27): El Pont de l´Archevêché.

 

El Pont de l´Archevêché con las primeras luces de la tarde.

El Pont de l”Archevêché es uno de los puentes de piedra que todavía perviven sobre el Río Sena. Une la Ilé de la Cité con el Barrio Latino, desde Quai de Montebello hasta Quai de la Tournelle. Para situar el puente en nuestra mente, podemos decir que una de las dos orillas del puente está justo a las espaldas de la Catedral de Notre Dame, en la plaza dedicada al Papa Juan XXIII.

Vista nocturna del puente con Notre Dame de fondo.

El Pont de l’Archevêché tiene 68 metros de largo y 11 de ancho y está suspendido sobre tres arcos desiguales, el primero y el último tienen una longitud de 15 metros y el central cubre 17. Permite el tráfico rodado y pedestre.

El último puente de la Ilé de la Cité por su orilla sur.

En el momento de la construcción, 1828, el Arzobispo de París residía junto a la nueva obra de ingeniería. Esto facilitó a los parisinos el nombre que debía tomar dicho puente. Sigue leyendo