Las siete mejores iglesias de París.

Antes de comenzar con este post creo que es una obligación por mi parte, y no es falsa modestia, poner de manifiesto mi atrevimiento por hacer una clasificación como la que pretendo calificando a las iglesias de una de las ciudades más bellas del mundo. Viajeros más expertos que yo y con mayor conocimiento de la ciudad han publicado listas de este tipo con anterioridad y este hecho me creaba cierto pudor por atreverme a publicar mi propia lista de las mejores iglesias de París.

Vencida esta resistencia, y una vez inmerso en la tarea de elaborarla, además de realizar esta clasificación personal creo que es justo aprovechar este texto para glosar y enumerar la belleza de las excelentes iglesias que París ha legado a la humanidad.

La Catedral de Notre Dame de París.

La Catedral de Notre Dame de París.

Iglesias en París hay por decenas, desde las más antiguas que atesoran una historia de más de mil años hasta las más modernas. Desde aquellas que simbolizan el súmmum del arte gótico hasta las expresiones más fieles de las corrientes artísticas medievales o barrocas. Desde las que se encuentran en el centro del meollo turístico de la ciudad hasta las que se apartan en barrios de la periferia parisina. Iglesias, iglesias, iglesias… Ya lo dijo aquel rey, “París bien vale una misa” (Louis IX, le vert Galan). Y para una misa no hay mejor lugar que una iglesia.

En segundo lugar, también me veo en la obligación de aclarar que esta clasificación nace de la más absoluta subjetividad. Han sido mis sentimientos hacia ellas, mis recuerdos, el conocimiento que he llegado alcanzar de su historia o, simplemente, su estética, las razones que han influido en que aparezcan en esta lista y no otras.

Catedral de Notre Dame

Catedral de Notre Dame de París.

Y finalmente, debo afirmar que en esta clasificación no he incluido a la Catedral de Notre Dame a conciencia. Por una sencilla razón, Notre Dame es una iglesia fuera de categoría. No existe visitante que no acuda a Notre Dame a ver su magnanimidad, su belleza, su luz o sus gárgolas. Notre Dame es la madre de las iglesias de Francia. Y, como tal, está muy por encima de todas las demás.

Por todo esto y, una vez puestas las bases de mis criterios, éstas son las siete iglesias de París que yo nunca me perdería:

 

1.- La Sainte-Chapelle.

Existen en el mundo monumentos, edificios y accidentes naturales que destacan por su excepcionalidad, por su valor y por ser considerados como algo fuera de lo común.

Esto es sencillamente lo que ocurre con la Iglesia de la Sainte Chapelle de París. Esta doble capilla que, en su origen, fue construida para servir de joyero al Rey Louis IX, lugar donde poder ubicar y exponer las dos reliquias de Cristo que adquirió, es, actualmente una verdadera joya del Gótico en su máxima expresión.

La Sainte-Chapelle vista desde las torre de Notre Dame.

La Sainte-Chapelle vista desde las torres de Notre Dame.

El plano original de la capilla data de 1241, y se atribuye a Pierre de Montreal. La orden de construcción fue dada en 1238 y fue edificada en tan solo 7 años, siendo terminados los últimos detalles el 25 de Abril de 1245. Algo prodigioso.

La inauguración tuvo lugar al día siguiente, cuando el enviado por el Papa, Eudes de Chateauroux, consagró la Capilla superior, que era la destinada a recoger las reliquias de la muerte de Cristo. La Capilla inferior fue consagrada a la Virgen María por Pierre Berruyer, Arzobispo de Bourges.

Las dimensiones de la Sainte Chapelle son de 36 metros de largo, 17 de ancho y 42,5 de altura. Se tomó como modelo arquitectónico al de un edificio con una sola nave, culminada en una cabecera con siete paneles.

Por fuera, el diseño es muy sencillo, manteniendo una base sobria con pesados contrafuertes para poder sostener la capilla superior rica en vidrieras y con una estructura de materiales pesados muy liviana. El techo de pizarra es dominada por la aguja de cedro, de 33 metros de altura, una obra maestra del gótico.

Las vidrieras de la Sainte-Chapelle, la máxima expresión del gótico.

Las vidrieras de la Sainte-Chapelle, la máxima expresión del gótico.

La Sainte-Chapelle es por su belleza y por su excepcionalidad artística y arquitectónica un templo de obligada visita. Para conocer algo más de esta capilla puedes hacerlo en estos tres enlaces: (1) Historia de un Joyero;  (2) la Capilla del Rey o Capilla Superior; y (3) la Capilla de la Virgen o Capilla Inferior.

2.- Basílica del Sacré Coeur.

La blanca mole de piedra que domina la colina de Montmartre es la Basílica del Sacré Coeur, una iglesia dedicada al Sagrado Corazón de Jesús.

La Basílica del Sacré Coeur.

La Basílica del Sacré Coeur.

Según las estadísticas es el segundo lugar religioso más visitado de París. Y desde luego su visita, aunque esté alejada del centro de la ciudad, bien merece la pena.

No sólo por ver su monumental figura; sino también por conocer su esbelta torre y la Savoyarde, su famosa campana; por ver el extraordinario mural sobre el altar donde Merson creó su famoso Crucificado; o por admirar sus hermosas cúpulas más propias de la arquitectura oriental; esto sin dejar atrás su historia ligada a la guerra franco prusiana, tras la cual fue levantada esta basílica.

 

Basílica del Sacré Coeur, en la cupide de la Colina de Montmartre.

Basílica del Sacré Coeur, en la cúspide de la Colina de Montmartre.

Fue la Asamblea Nacional en 1873 quien dio orden de edificarla, considerándola como un edificio religioso a perpetuidad en homenaje a la memoria de los numerosos ciudadanos franceses que habían perdido la vida durante la guerra anteriormente citada.

La basílica que domina la colina de Montmartre es de los templos más modernos de París pero su diseño es realmente admirable.

3.- Iglesia de Saint Eustache.

La Iglesia de Saint Eustache es, por sus dimensiones, una catedral, pero como catedrales sólo puede haber una por ciudad, en el caso de París el honor, bien merecido, lo tiene Notre Dame. En París, será siempre la Iglesia de San Eustaquio, aunque los vecinos más cercanos a la misma la consideran como la “gran iglesia-casi catedral” de Saint Eustache.

La Capilla de la Virgen, en Saint Eustache.

La Capilla de la Virgen, en Saint Eustache.

Una mirada a un viejo plano de París demuestra que San Eustaquio fue construido cerca de las murallas de Felipe Augusto junto al camino precristiano que nacía en Lutecia (Ile de la Cité) y que conducía a las colinas de Montmartre. Esta joya arquitectónica se empezó a construir en el año 1532 y su edificación duró más de un siglo, pues fue consagrada en 1637 por el arzobispo de París Jean François de Gondi.

Vista general de la nave central de Saint Eustache.

Vista general de la nave central de Saint Eustache.

A pesar de su estructura gótica, la iglesia cuenta con adornos y elementos decorativos propios del Renacimiento, e incluso su torre oriental fue realizada en este estilo.

Saint Eustache tiene mucho que ver en su interior. Además de las joyas que, normalmente, uno puede encontrarse en una iglesia, y a pesar del expolio que sufrió en tiempos de la Revolución Francesa, la iglesia conserva varias pinturas de Rubens, y destaca también un órgano de 800 tubos que es el más grande de Francia.

La Iglesia de Saint Eustache vista desde las torres de Notre Dame.

La Iglesia de Saint Eustache vista desde las torres de Notre Dame.

En este blog le hemos dedicado 14 post explicando su historia y cada uno de los detalles arquitectónicos, artísticos y religiosos que pueden verse en una visita real. Para los que quieran un adelanto virtual que pinchen en este enlace: La Iglesia de Saint Eustache.

 

4.- Iglesia de la Madeleine.

La Rue Royale y la Place de la Concorde separan dos edificios aparentemente iguales, por un lado, el Palais Bourbon, sede del Parlamento francés, y, por otro lado, la Iglesia de la Madeleine, dos ejemplos de edificios civil y religioso semejantes a los antiguos templos griegos o romanos.

De hecho la Iglesia de la Madeleine está inspirada en la Maison Carrée de Nimes (un templo romano) y tiene un marcado estilo neoclásico. Es relativamente joven pues su construcción comenzó aproximadamente en 1764 con un proyecto de Pierre Contant d’Ivey.

Iglesia de la Madeleine.

Iglesia de la Madeleine.

A causa de la Revolución francesa las obras se interrumpieron de 1790 a 1805. En 1806, y por decisión del emperador Napoleón Bonaparte, la Madeleine se transformó radicalmente, desechando la mayor parte de lo ya construido, y entre 1807 y 1828 Pierre Alexandre Vignon lo levantó prácticamente de nueva traza, especialmente en su aspecto exterior, creando un templo perímetro (que se puede rodear andando), octástilo (ocho columnas en su frente) y de orden corintio (estilo corintio en sus columnas). Tiene 52 columnas en todo su perímetro.

El interior está proyectada en estilo barroco, lo que crea un contraste muy interesante entre las fachadas y la parte interna de la iglesia. En el frontón podemos ver una escena del Juicio final.

El altar de la Iglesia de la Madeleine.

El altar de la Iglesia de la Madeleine.

Concebida sin naves laterales, la iglesia de la Magdalena presenta una planta basilical tradicional.

Los tres tramos de la nave son encuadrados por dos semi-tramos: la primera parte, que sirve de vestíbulo es ensanchada por dos capillas semi circulares y cubierta de una bóveda de cañón bajo la cual se eleva la tribuna del órgano; la segunda, que forma el coro está sobrealzada por una grada que sustenta al altar mayor y a dos capillas laterales que reproducen, en un tamaño más pequeño, el plano de la iglesia; éstas hacen las veces de sacristías y no se visitan.

Como curiosidad, en uno de mis viajes a París coincidió mi visita a este templo con la Navidad. Para mi grata sorpresa, en la Iglesia de la Madeleine me encontré con uno de los belenes más hermosos que vi jamás.

 

5.- Iglesia de Saint Germain des Prés.

La Iglesia de Saint Germain de Prés es el edificio religioso más antiguo de París. Quizás sea ésta la razón por la que me atrae tanto su figura y su historia. Es, de largo, y exceptuando la Catedral de Notre Dame, la iglesia parisina que más veces he visitado y nunca me canso de descubrir en su interior detalles novedosos. Su estilo arquitectónico, a medias entre el Románico y el Gótico es un punto de distinción que me gusta como persona que aprecio el arte.

La torre de Saint Germain des Prés.

La torre de Saint Germain des Prés.

A las puertas de la misma y junto a un pequeño jardín, hay una placa que nos cuenta la historia de este edificio, levantado en el año 543 d.C., cuando los merovingios eran el pueblo dominante en la región norte de la Galia.

Cuenta la historia que, a mediados del siglo VI de nuestra era, el Rey merovingio Chidelberto I decidió levantar una iglesia cristiana en las afueras de París, al sur del Río Sena. La primera iglesia de la abadía fue consagrada el 23 de abril en 558 por Germain y estaría dedicada a la Santa Cruz. Sería el germen de lo que hoy conocemos como Iglesia de Saint Germain des Prés.

La nace central de Saint Germain des Prés.

La nace central de Saint Germain des Prés.

La Historia de Saint Germain des Prés es, como pueden entender, larga e intrincada, con periodos de expansión y periodos de destrucción. Si quieren conocer algo más, pueden hacerlo en este enlace: La historia de Saint Germain des Prés.

Para interesarse por su arquitectura, arte, e incluso por la fe y la filosofía pueden hacerlo en este otro enlace: La Iglesia de Saint Germain des Prés.

 

6.- Iglesia de Saint Sulpice.

“El Código da Vinci” ha tenido mucha culpa de que la Iglesia de Saint Sulpice se haya hecho famosa en el mundo entero.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El Gnomón Astrológico de Saint Sulpice.

Allí Dan Brown desarrolla una parte importante de la trama de su best seller y hace un encaje de bolillos con el famoso gnomón astrológico que allí podemos ver, considerándolo como lo que no es pero cuya figura le viene que ni pintado para desarrollar  la trama de su historia. En este post te lo explico mejor: En Saint Sulpice, “El Código Da Vinci” miente.

La Iglesia de Saint Sulpice en la plaza del mismo nombre.

La Iglesia de Saint Sulpice en la plaza del mismo nombre.

La Iglesia de Saint Sulpice es una de las mayores iglesias de París y el alma de la parte norte del VIº Arrondissement, de hecho el ayuntamiento de este barrio está en el edificio de enfrente.

Erigida sobre los cimientos de un antiguo templo románico del siglo XIII, que sufrió sucesivas ampliaciones hasta 1631. En 1646, el sacerdote parisino Jean-Jacques Olier encargó la construcción de un nuevo edificio, que se alargó durante más de un siglo.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

La nace central de Saint Sulpice.

El resultado fue un edificio sencillo, de dos plantas, con una fachada oeste formada por dos filas de elegantes columnas. La armonía del conjunto sólo la rompen las torres de los extremos, que no son parejas y que han estado de obras hasta hace pocos meses. Esta fachada fue de las más dañadas durante la última Guerra Mundial. Por tamaño es considerado el segundo templo de París.

La Capilla de la Virgen, en Saint Sulpice.

La Capilla de la Virgen, en Saint Sulpice.

En su interior podemos disfrutar de obras de gran valor artístico pero sobre todo, de dos cuadros de Delacroix. Mención aparte hay que hacer a la magnífica Capilla de la Virgen de quien ya hablé en este post: La Capilla de la Virgen, en Saint Sulpice.

 

7.- Iglesia de Saint Etienne du Mont.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont no es de las más conocidas de París. De hecho, justo a pocos metros está el famoso Panthéon, edificio que muchos toman por iglesia pero que no sólo no lo es sino que nunca lo ha sido. Esta magna obra de la arquitectura, digamos que, por su historia, belleza y espectacularidad, atrae la vista de los turistas que acuden a la colina del Barrio Latino, obviando éstos a los edificios que rodean al citado Panthéon.

Uno de ellos es la Iglesia de Saint Etienne du Mont, una iglesia donde pude asistir, por casualidad mientras visitaba el templo, a una boda de alta alcurnia parisina.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Es una iglesia que llama la atención por diversos motivos pero yo destacaría dos ellos particularmente: su torre-reloj que la hacen única, y su jubé o púlpito interior que recorre el ancho de la iglesia y que es una rara avis, el último que queda en París.

La iglesia también contiene tumbas de personajes franceses importantes en su historia, como son los casos de Pascal y Rancine. Pero lo más importante que contiene, y son objeto de gran devoción, son las reliquias de Santa Genoveva. El relicario contiene sólo algunos dedos y huesos ya que, durante la Revolución el resto del cuerpo fue quemado.

Les venga o no en las guías de viajes al uso, háganme caso y visiten Saint Etienne du Mont, les aseguro que no les dejará indiferentes.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Con la Iglesia de Saint Etienne du Mont doy por finalizado este post donde expongo cuáles son las siete mejores iglesias de París. Una de ellas está situada en la Îlé de la Cité, tres en la orilla derecha (norte) y tres en la orilla izquierda (sur). Es posible que tú, amigo lector, eches en falta alguna iglesia en esta clasificación. Sería lo más normal porque ya lo dije al principio, es una lista de iglesias absolutamente subjetiva y donde hay subjetividad no se puede pedir unanimidad de crítica.

Mapa de situación de estas siete iglesias.

Mapa de situación de estas siete iglesias.

Dicho lo cual, este post estaría incompleto si no le siguiera otro post que se titulara “Otras ocho iglesias para ver en una segunda visita” donde podremos completar la lista de mejores iglesias de París con otras cuya visita merece la pena hacer aunque sea en una segunda visita a la ciudad. Para verlas puedes pinchar en este enlace.

 

* Si te ha gustado este post, puedes pinchar en “me gusta”, o retwittearlo, o quizá incluirlo en tu página de Facebook. Un sólo click ayudará a difundir este blog y su contenido. No es más que un segundo. Muchas gracias por tu visita y por dedicarnos tu tiempo.

Anuncios

La Savoyarde de la Basílica del Sacré Coeur.

 

Basílica del Sacré Coeur, vista desde la Square Louis Michel.

La Savoyarde es uno de los fantasmas de la Basílica del Sacré Coeur.

Me explico. Quiero decir que, cuando hacemos una foto de esta basílica (y un altísimo porcentaje de las fotos se hacen desde el mismo sitio), vemos una exhuberante fachada de piedra blanquísima tras la cual aparece una impresionate cúpula que ocupa todo el cielo del horizonte.

Desde abajo, desde donde se hacen las fotos panorámicas de la basílica, realmente no hay más que lo que se ve. Por esto mismo digo que el campanario del Sacré Coeur es uno de los fantasmas de Montmartre, “no sale en las fotos”. Nunca sale en las fotos.

Sin embargo, lo que se dice estar, está, o sea que existe, aunque no se aprecie visualmente. Sólo el tañir de sus campanas alumbra su realidad vital.

El campanario de la Basíica del Sacré Coeur.

El campanario de la Basíica del Sacré Coeur.

El campanario de la basílica es una mole inmensa de ochenta y cuatro metros de altura y de base cuadrada cuya visión está totalmente tapada por la fachada y por la cúpula. Para verla y admirarla tenemos que buscar un cejo lateral de visión o rodear el edificio hacia la Rue del Chevalier de la Barre. Pero allí está, ocupando la parte posterior del edificio, como dice la canción, “viendo pasar el tiempo” desde finales del siglo XIX.

Y en su interior guarda una de las joyas de Francia, la campana de mayor tamaño de todo el país y una de las mayores de todo el mundo. Incluso tiene nombre: la “Savoyarde”. Sigue leyendo

El funicular de Montmartre.

 

El Funicular Montmartre visto desde el andén de espera. los dos vagones están llegando a la cúspide de la colina.

La cúspide de la colina de Montmartre está dominada por la Basilica del Sacre Coeur, uno de los edificios más visitados de París y, tras la Catedral de Notre Dame, el segundo edificio de carácter religioso que recibe más visitas diariamente.

Para llegar a la Basílica existen diferentes vías. Si lo hacemos por el norte, podemos llegar hasta ella a través de la Rue de la Bonne o de la Rue du Mont-Cenis.

La Basílica del sacre Coueur. El funicular no sube hasta arriba del todo. Después hay que subir un centenar de peldaños.

Si accedemos por el este, llegamos a ella por la Rue Norvins no sin antes atravesar la Place du Tertre. Si nuestra intención es realizar la subida por el oeste, lo haremos por la Rue Chevalier de la Barre o por la Rue Maurice UtrilloSigue leyendo

El Cristo Resucitado de Merson.

La pregunta que el sábado planteábamos era realmente fácil. Nos referíamos a la Basílica del Sacre Coeur donde podemos ver esta imagen del Cristo Resucitado de Luc Olivier Merson.

Luc Olivier Merson fue uno de los más grandes artistas de la Francia fin de siglo XIX y principios del XX.

De nombre Nicolás fue, a su vez hijo de un pseudopintor y crítico de arte, Charles Olivier Merson. En su casa vivió y sintió, por tanto, el amor a la pintura desde sus primeros años de vida.

Son muchas las obras importantes de este autor, pero, sin duda, la más visitada y conocida es la que podemos ver en la bóveda del prebisterio de la Basílica del Sacre Coeur de Montmartre.

Los cuatrocientos setenta y cinco metros cuadrados de mosaico representan a “Cristo Resucitado” como popularmente se le conoce o, mejor dicho, “Cristo en Majestad y el Sagrado Corazón adorado por la Virgen María, Juana de Arco y el Arcángel San Miguel”, que es el título que lleva la obra.  Sigue leyendo

Mi Moleskine (5): La Basílica del Sacre Coeur.

SacreCoeur1El dibujo nº 5 es de la Basílica del Sacre Coeur en la colina de Montmartre.

Es, posiblemente, el lugar de París que más veces he visitado, que yo recuerde, al menos en cinco ocasiones he estado en este templo y en la famosa Place du Tertre (se puede traducir por “Plaza del montecillo” o “Plaza de la colina”) donde los pintores se apostan para realizar algún retrato a quien lo solicite.

Pero entre la Basílica y la Plaza hay una estatua a la que me he referido en alguna ocasión anterior y que tiene su intrigante historia, la estatua del Chevalier de la Barre .

A espaldas de la Basílica se encuentra la Rue del Chevalier de la Barre que tiene, como la estatua del mismo caballero, una curiosidad que no tiene ninguna otra en el mundo, por lo menos que yo conozca.

Pero para saber lo que es merece la pena leer el post donde os lo explico con mayor detalle.

MP5

“Le Chevalier de la Barre”, una estatua en Montmartre.

La Basílica del Sacre Coeur, sobre la colina de Montmartre.

La Basílica del Sacre Coeur, sobre la colina de Montmartre.

La primera vez que pisé Montmarte subí hasta la colina del Sacre Coeur a conocer la Basílica y, como no podía ser de otro modo, a disfrutar de las excepcionales vista de París que tenemos desde allí, eso sí, siempre que la niebla no lo impida.

Lo común de cualquier visitante atento a las guías al uso (y así también hice yo) es, una vez examinada la bellísima basílica consagrada al Sagrado Corazón de Jesús, dirigirse hacia la cercana Place du Tertre (“Plaza del Montecillo”) donde están apostados pintores, dibujantes y artistas en general que quiere vender su género. Por cierto, recomiendo una vuelta concienzuda porque hay algunos extraordinarios.

Por esta razón, justo al salir de la Basílica del Sacre Coeur me dirijí hacia la derecha bordeando un edificio con un muro bastante alto construido en piedra adoquinada. Al final de éste, en la acera de enfrente se contrapone un pequeño y sombrío jardín con cuidado césped y algunos arbustos de poca estatura. Es la Square NadarSigue leyendo