El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

 

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

El Palacio de Luxemburgo, actual sede del Senado francés, está situado en unos terrenos que eran propiedad del duque de Luxemburgo (de ahí su nombre), terrenos que adquirió Maria de Médicis, esposa viuda del rey Henry IV, quien, tras la muerte de éste, sufría por estar lejos de su amada Italia y buscaba un nuevo refugio lejos del palacio real del Louvre.

Es cierto que la propia reina valoró la obra que Salomón de Brosse diseñó y construyó para ella, pero lo que a ella llenó de satisfacción fue el gran jardín, ahora público pero entonces privado, que se plantó para su recreo y sus paseos en soledad.

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo, con las torres de la Iglesia de Saint Sulpice al fondo.

Los terrenos de los jardines de Luxemburgo son mas de doscientos treinta mil metros cuadrados adornados con flores, plantas y árboles de todo tipo, estatuas clásicas y renacentistas, pérgolas y fuentes, algunas tan impactante como la que lleva el nombre de la propia reina (Fuente Médicis), una hermosa fuente con estanque que podemos ver en este enlace.

Pero, sobre todo, lo que a ella le satisfacía en su estado melancólico era sentarse junto al Grand Bassin y observar cómo se reflejaban los rayos de sol sobre las ondas del estanque mientras los patos y los pájaros silvestres se posaban a beber de sus aguas. Allí pasaba horas y horas imaginando su Florencia natal.

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

El Grand Bassin es el nombre que tiene este gran estanque que tiene forma octogonal y que está situado justo a los pies de la fachada del palacio que da a los jardines.

El estanque tiene grandes dimensiones, su perímetro está delimitado por un poyete de piedra que lo rodea y que permite a las personas sentarse en él mientras se recrean en el deambular de los barquitos de velas. No es un estanque de gran profundidad, debe estar en torno al medio metro. En el centro hay una fuente de piedra blanca de donde emana el único chorro de agua del recinto. A pocos pasos de dicha fuente, y lejos de las molestias de los humanos, podemos ver también una pequeña caseta donde pueden resguardarse los patos del estanque.

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

También tenemos barcos piratas

El Grand Bassin es, sobre todo, un lugar de recreo y descanso. Recreo para los niños y descanso para los mayores.

Los niños se divierten alquilando barcos de vela para hacerlos navegar por el estanque. El sistema es muy rudimentario. Ponemos el barco en el agua y con una pequeña vara le damos un empujón. El aire mueve al barco hacia donde quiere y tú lo persigues hasta que se acerca otra vez a la orilla y vuelves a empujarlo hacia el centro del estanque.

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

Un abuelo y un nieto, algo muy común en el Grand Bassin.

Alrededor del Grand Bassin hay varios puestos donde alquilan los barcos de madera. Lo normal es alquilarlo por una media hora y el precio debe estar actualmente en torno a tres euros más o menos.

El Grand Bassin de los Jardines de Luxemburgo.

La fuente central del Grand Bassin, junto a ella el lugar de refugio de los patos.

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La Exedra Norte del Jardín de las Tullerías (2): Hipómenes y Atalanta.

 

Frente a la estatua del fauno nos encontramos otras dos, Hipómenes y Atalanta.

Frente a la estatua del fauno nos encontramos otras dos, Hipómenes y Atalanta.

Con la estatua del fauno del cabrito sólo pudimos ver una parte de la capacidad escultórica de la Execra norte del Jardín de las Tullerías. En el extremo este de la mima nos encontramos con dos estatuas sobre pedestal que representan a un nuevo mito de la civilización deíctica griega, son las figuras de Hipómenes y Atalanta.

Al igual que la estatua del fauno, estas nuevas representaciones no son las originales, sino copias de otras que se hayan expuestas en el vecino Museo del Louvre. En el museo están instaladas según el sentido natural de la acción de ambos figuras, Hipómenes a la derecha de Atalanta pues el primero quien lanza unas manzanas a la segunda con su mano derecha en dirección a la izquierda.

Hipómenes, de Guillaume Coustou, a la izquierda. Atalanta de Pierre Lepautre, a la derecha de la foto.

Hipómenes, de Guillaume Coustou, a la izquierda. Atalanta de Pierre Lepautre, a la derecha de la foto. En el Museo del Louvre.

Sin embargo, en la exedra están colocados al revés, es decir, con Hipómenes a la izquierda , mirando hacia el exterior del estanque y con intención de lanzar la manzana hacia fuera y no hacia el camino de Atalanta como ahora vamos a ver en la explicación de mito. Sigue leyendo

La Exedra Norte del Jardín de las Tullerías (1): El Fauno del cabrito.

 

Vista general de la Exedra Norte vista desde el oeste con la figura de Fauno de espaldas en primer plano.

Vista general de la Exedra Norte vista desde el oeste con la figura de Fauno de espaldas en primer plano.

El Jardín de las Tullerías no sólo es un placentero lugar donde dar un paseo disfrutando de las plantas y los pájaros, es también un lugar cuya tranquilidad y silencio contrasta con el resto de la bulliciosa  ruidosa ciudad. Pero no nos quedemos sólo con esta percepción, en este remanso verde de paz existe un pequeño museo que es, en muchos casos, una muestra de las esculturas que nos vamos a encontrar en el vecino y archiconocido Museo del Louvre.

Entre caminos de tierra y parterres de vegetación podemos tropezarnos con muestras tan bellas como las dos zonas conocidas cono Exedras, la norte y la sur. Son pequeños estanques, rodeados de flores multicolores y de bancos de frío y duro metal donde disfrutar de un descanso fijando nuestra vista en lo que ocurre en el interior de la exedra.

Fauno visto de frente.

Fauno visto de frente.

En el caso de hoy y en el siguiente post vamos a descubrir dos conjuntos escultóricos que podemos ver en la Exedra Norte, nos estamos refiriendo a la escultura del Fauno del Cabrito y a la doble figura de Hipómenes y Atalanta representando el famoso mito griego del que hablaremos en unos días.

Fauno del cabrito.

El Fauno del cabrito, en un extremo de la exedra norte.

La estatua de “Faune au chevreau” es una copia de la original que fue esculpida por Pierre Le Pautre en París en 1685. La original es una pieza de mármol que fue expuesta el Castillo de Marly, posteriormente trasladada al Jardín de las Tullerías en 1744 y finalmente fijada en el Museo del Louvre en 1882, colocándose una copia en su primitivo lugar. Sigue leyendo

La Fontaine du Palmier, en la Plaza de Chatelet.

 

La columna de la Fontaine du Palmier, coronada por la Victoria.

La columna de la Fontaine du Palmier, coronada por la Victoria.

La Fontaine du Palmier (fuente de la palmera) o también llamada Fontaine de la Victoire (fuente de la victoria o del triunfo) es uno de los lugares más reconocibles de todo París. Situada en el centro de la Place du Châtelet, este monumento fue construido por orden del Emperador Napoleón  entre 1806 y 1808. El encargado de levantarla fue el Ingeniero Jefe de los Servicios de Aguas de París, François Jean Bralle.

El sitio estaba destruido como veremos más adelante, razón por la cual Napoleón Bonaparte decidió que éste era un buen lugar para presumir de sus victorias bélicas. Ni corto ni perezoso, allí se levanto una especie de columna trajina donde dejar vestigio de sus hazañas.

La columna de la Fontaine du Palmier, coronada por la Victoria.

La columna de la Fontaine du Palmier, coronada por la Victoria.

La Fuente de la Palmera fue desplazada y aumentado su tamaño en 1855 (ya con Napoleón III en el poder) con la añadidura de un estanque inferior con cuatro esfinges puestas en cuclillas dibujadas por Gabriel Davioud y esculpidas por Henri-Alfred Jacquemart.

La Prudencia, la Templanza, la Justicia y la Fuerza.

La Prudencia, la Templanza, la Justicia y la Fuerza.

La fuente es rodeada por elementos que llevan el nombre de las campañas de Egipto y de Italia.

La Victoria, que es la estatua superior de la columna, que tiende coronas de laurel que domina el monumento es una copia de la obra de Boizot, el original se encuentra ahora una tribuna interior del Museo Carnavalet en el barrio vecino del Marais.

Cuatro figuras alegóricas de piedra, cogiéndose la mano, rodean el tronco, representan la Prudencia, la Templanza, la Justicia y la Fuerza.

Louis Simon Boizot  esculpirá una águila que agarrará una corona de laurel y los cuernos de la abundancia están acabados por picos de delfín de donde brota el agua.

En el zócalo existe una inscripción que indica que en la antigüedad hubo en este lugar una sala donde se parlamentaba y se decidían normas para la ciudad de París, el antepasado del Ayuntamiento parisino.

A pesar de, como decíamos al principio, la Plaza del Chatelet es un punto de encuentro de París, éste no siempre fue así. Ahora es un lugar de esparcimiento, ocio y cruce de caminos.

En la antigüedad fue un reducto defensivo, un apéndice del propio Pont au Change. Veámoslo brevemente.

La Columna vista desde el Pont au Change.

La Columna vista desde el Pont au Change.

En varias ocasiones en este blog hemos hecho referencia a lo expuestos que estaban los parisii a los ataques extranjeros.

En el año 1190 el Rey francés Philippe Auguste II decide ir a combatir junto con las tropas cristianas a la Tercera Cruzada en Tierra Santa. Pero sobre sus hombros pesaba una gran preocupación, la posible invasión, en su ausencia, de la ciudad de París por los vikingos, pueblo bravío que dominaba la costa occidental de Noruega, el sur de la península escandinava, parte de Dinamarca y algunas zonas en Inglaterra y Escocia, un pueblo guerrero que tenía como punto de mira para una futura conquista a la costa francesa y sus ciudades más cercanas.

La Victoria vista desde el Sena.

La Victoria vista desde el Sena.

Previendo esta situación decidió rodear a la ciudad con una fortificación gruesa y resistente. Se estableció fortificar a la ciudad con una muralla de poco más de cinco kilómetros, unos dos mil seiscientos metros en el margen izquierdo del Sena y unos dos mil ochocientos metros en la margen derecha. Tendría unos diez metros de altura y unos tres metros de ancho.

La Fontaine du Palmier vista desde la Tour Saint-Jacques.

La Fontaine du Palmier vista desde la Tour Saint-Jacques.

Dos de los puntos estratégicos estaban situados a orillas del Sena. Uno al norte, donde se halla actualmente el Pont au Change, y otro en el sur en el lugar del Petit Pont.

Las entradas de estos dos puentes estaban ya, y probablemente antes de esa época, defendidas por unos castilletes; uno, el del norte se llamaba el Grand Châtelet, el otro, el del sur, el Petit Châtelet.

El gran Châtelet era una fortaleza casi cuadrada con un patio en el centro y puertas encubiertas. En ambos ángulos había dos torres que custodiaban los arrabales.

El pequeño Châtelet no era, en realidad, más que una puerta, con una estancia en los bajos y dos torres a cada lado.

Reconstruido en piedra después de las incursiones normandas, el gran Châtelet resultó inútil al construirse la fortaleza que hizo erigir Felipe Augusto. El gran Châtelet fue adjudicado, entonces, al Prebostazgo de París, a cargo de la policía y de la justicia criminal, con cárceles y salas de tortura.

La primitiva estatua de la Victoria.

La primitiva estatua de la Victoria.

El Châtelet albergaba 305 prisioneros en mayo de 1783, 350 en mayo de 1790.

Los detenidos y encarcelados en el Châtelet eran considerados como grandes criminales: el 13 de julio de 1789, los amotinados abrieron las puertas de la prisión, pero no quisieron, bajo ningún concepto, atacar al Châtelet y se negaron a liberar a los prisioneros.

Tras haber sido juzgados los primeros acusados del crimen de lesa nación, la corte de justicia del Châtelet se suprimió de acuerdo con una votación llevada a cabo el 25 de agosto de 1790, cesando sus funciones el 24 de enero de 1791. Pero la cárcel, como tal, subsistió.

Después de las Masacres de septiembre (1792), 269 personas fueron detenidas y encarceladas en el Châtelet, de 215 a 220 prisioneros fueron degollados por los amotinados.

Todos eran reconocidos criminales, pero algunos de ellos no habían tomado parte en las conspiraciones aristocráticas.

El pequeño Châtelet fue demolido en 1780 y el gran Châtelet fue destruido en 1806 por orden de Napoleón. Sobre las ruinas del gran Châtelet se construyó la Plaza del Châtelet y el Teatro del Châtelet, que fue inaugurado en 1862.

La Fontaine de la Paix.

 

La Fuente de la Paz. Frontal dedicado a la Ciencia y las Artes.

Entre los Jardines de Luxemburgo y la Iglesia de Saint Sulpice nos encontramos con el Allée du Séminaire que, traducido puede ser llamado como Pasillo del Seminario o Camino del Seminario. Allí se ecuentra la fuente de la que hablaremos hoy, la Fontaine de la Paix.

Aunque actualmente la podemos ver en este lugar, en realidad se construyó para unos menesteres muy concretos y para ocupar un lugar diferente. Esta Fuente de la Paz fue parte de una serie de quince fuentes encargados por Napoleón y realizada hacia 1806-1810 por los arquitectos y escultores Destournelle Caraffe, Voinier, Espercieux y Marqois.

La Fuente de la Paz. Frontal dedicado al Comercio.

En principio el arquitecto Destournelles lo había concebido para ser edificado sobre el sitio del Chatelet a petición de Napoléon para conmemorar el Tratado de Paz de Amiens (1802, Francia e Inglaterra), pero después se colocó en la Place de Saint Sulpice, donde hoy podemos ver la Fuente de los Cuatro Obispos. Sigue leyendo

La Fontaine de la Croix du Trahoir.

 

La Fontaine de la Croix du Trahoir.

La Fontaine de la Croix du Trahoir, o Fuente de la Cruz del Cajón como podríamos traducirlo al español, no es una fuente al uso, es, como dicen los franceses, un chateau d’eau, una fuente con personalidad, capaz de revestir la fachada de un edificio y con mucha, mucha historia detrás de cada piedra.

Se encuentra situada muy cerca del Louvre y del Palacio Real, en la Rue Saint-Honoré, a la altura del número 111, esquina con Rue de l’Arbre Sec, el I° Arrondissement.

La fuente propiamente dicha está colocada en la fachada de la Rue de l´arbre sec.

El lugar fue elegido a conciencia poque esta via era una encrucijada de caminos, tanto norte-sur, como este-oeste. Era lugar de paso para muchas personas que se movían por París de un lugar a otro y en este punto podían abastecerse de agua en un tiempo en que éste era un bien escaso y sólo se podía encontrar en fuentes públicas. Sigue leyendo

La Fontaine Cuvier.

 

La Fontaine Cuvier, en la Rue Linné.

¡Qué mala suerte!, justo cuando me decido ir a ver la c, en la confluencia de la Rue Linné, Rue Lacépéde y Rue Cuvier, me encuentro que ésta está en proceso de restauración.
Pero qué vasmos a hacer estas cosas pasan así que no se asusten hoy a ver estas fotos que no muestran la belleza de esta hermosa fuente situada en frente del Jardin des Plantes y del Museo Nacional de la Historia Natural de París.

El cocodrilo de la fontaine George Cuvier.

La fuente se compone, como pueden ver, de un basamento semicircular de unos tres metros de altura con el remate de una cornisa de estilo dórico y un friso en fondo del follaje sobre el que están, en relieve, las cabezas de un león, un perro, un lobo, un zorro, un buey, un carnero y algunas más. Sigue leyendo

La Fuente de Saint Sulpice (4): Fléchier.

 

Valentin Esprit Fléchier, Évêque de Nimes.

El último personaje de la Fuente de Saint Sulpice es Esprit Fléchier y es el religiosos que está situado en la cara oeste de la fuente, frente al ayuntamiento del VIº Arrondisement.

Fléchier, Obispo de Lavaur y Nimes.

Valentin Esprit Fléchier nació el 10 de junio de 1632 en Pernes-les-Fontaines y falleció el 16 de febrero de 1710 en Nimes.

Fue un gran predicador, ejerció de Obispo de Lavaur y de Nimes y fue considerado uno de los grandes oradores de su siglo.

Fléchier se quedó huérfano a temprana edad, estudió en el Colegio de la Doctrina Cristiana y se convirtió en un sacerdote de la congregación en 1648.

Descubrió su vocación como un predicador por el elogio del arzobispo de Narbona Claude Rebe,  quien le anima a que se vayya a París.

Es catequista, escribió poemas en latín y francés, y se convirtió en el tutor de Lefebvre Caumartin (consejero de Estado y superintendente de finanzas bajo el reinado de Luis XIV).

Se une al duque de Montausier , gobernador de la Gran Delfín , quien lo nombró maestro de su pupilo.

Fléchier recibe varios elogios que le hacen destacar y se hace dignos de ser elegido miembro de la Academia Francesa en 1672 .

La oración que pronuncia en honor de Turenne en 1676 atrajo el favor de la corte y Louis XIV, quien le concedió la abadía de Saint-Severin.

Fue nombrado Obispo de Lavaur en 1685, y Nimes, en 1687. Murió en Pernes-les-Fontaines a la edad de 81 años.

En la cara este de la fuente tenemos a Fléchier, de espaldas a la Iglesia de Saint Sulpice.

La Fuente de Saint Sulpice (3): Massillon.

 

Jean Baptiste Massillon, Évêque de Clermont.

Continuando con la historia de los cuatro obispos de la Fuente de Saint Sulpice, ahora vamos a centrarnos en la cara sur de la misma donde se encuentra la estatua de Jean Baptiste Massillon, un hijo de notario nacido en Hyères en Provence el 24 de junio de 1663  y murió en Beauregard-l’Évêque el 28 de septiembre de 1742.

Jean Baptiste Massillon, Obispo de Clermont.

Hijo de un notario real de Hyères, François Massillon, empezó su educación básica en la escuela de la localidad y la finalizó en el Colegio de Marsella. Al cumplir dieciocho años, se unió a la Orden del Oratorio para luego ser enviado como profesor a los colegios de la orden en Pèzenas, Marsella, Montbrison y en 1689 llegó al Seminario de Vienne, donde enseñó filosofía y teología durante seis años.

Su ordenación como sacerdote tuvo lugar en 1691, comenzando como predicador en la capilla del Oratorio en Vienne y en sus proximidades. A la muerte del Arzobispo de Lyon, Villeroy, en 1693, fue comisionado para adelantar las honras fúnebres, las cuales se sumaron luego a las de Henri de Villars, Arzobispo de Vienne. Ambas oraciones fúnebres lo lanzarían a la fama.

Al finalizar su paso por Vienne en 1695, se unió al Oratorio de Lyon donde fue notificado por el Cardenal de Noailles, Arzobispo de París, para que dejara su lugar de retiro en la Capilla Cisteriana de Sept-Fonds y se estableciera en París donde en 1696 asumiría el cargo de director del Seminario de Saint-Magloire.

Fue allí en el seminario donde empezó a dedicarse de lleno a la predicación y a ganar gran reputación.

Sirviendo como predicador de Adviento en la Corte de Versalles (desde 1699), dirigió las oraciones fúnebres para la muerte de Louis XIV. En la ocasión, sobre la tumba del monarca expresó una de sus citas más célebres: “Mis hermanos, sólo Dios es Grande”. Sigue leyendo

La Fuente de Saint Sulpice (2): Fénelon.

 

En el día de ayer hicimos referencia a la figura que está situada en la cara norte de la Fuente de Saint Sulpice, Jacques Bénigne Bossuet, el más antiguo de los cuatro Obispos que vamos a estudiar. Hoy vamos a continuar en el orden de las agujas del reloj, con el más joven, el que está situado en la cara este del pilar central de la fuente: François Fénelon.

François Fénelon, en la cara este de la fuente, posando fijamente su mirada en la fachada neoclásica de la Iglesia de Saint Sulpice.

François de Salignac de la Mothe, más comúnmente conocido como François Fénelon nació en el Château de Fénelon, Sainte-Mondane el 6 de agosto de 1651 y falleció en Cambrai el 7 de enero de 1715.

Fue un teólogo católico, poeta y escritor francés. De familia noble, Fénelon fue elegido Arzobispo de Cambrai, en 1695, fue preceptor del duque de Borgoña (el nieto del rey Luis XIV). La publicación de una de sus obras, la “Explicación de las máximas de los Santos”, fue condenada por la Santa Sede y Fénelon fue despojado de sus títulos y rentas, y confinado en su diócesis. Sigue leyendo