París visto a través del libro “Me encontrarás en el fin del mundo”. (2)

 

Después de descubrir cinco de los principales lugares donde acontece la acción de la obra de Nicolas Barreau, hoy vamos a conocer otros cuatro igualmente elegantes, románticos  y con cierto toque decadente. De estos cuatro, dos de ellos estarán situados en el barrio de Saint Germain, el tercero,  junto al Museo del Louvre y el cuarto nos lleva hasta la Gare de Lyon, una de las principales estaciones de trenes de la capital. Comencemos con el sexto elemento de la lista.

 

6.- Hotel des Marronniers.

El Hôtel des Marroniers es un tres estrellas parisino situado en el número 21 de la Rue Jacob, está situado pasando un portón que conduce a un patio empedrado tras el que vemos la puerta abovedada de acceso al edificio.

Lo puedes ver en este enlace.

Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

Texto de la obra donde se describe al Hôtel des Marronniers.

Texto de la obra donde se describe al Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

Hôtel des Marronniers.

 

7.- Café Marly.

Con unas vistas extraordinarias hacia el patio interior del palacio que recoge entre sus paredes al Museo del Louvre, nos encontramos uno de los cafés más filmados en la cinematografía de París. También Barreau acude a él para situar allí algunas escenas de su novela romántica. Allí, frente a la famosa pirámide de cristal diseñada por I. M. Pei, Jean-Luc ha tomado más de un café acompañado por sus amigos.

Lo pueden ver en este enlace.

Café Marly.

Café Marly.

Café Marly.

Café Marly.

Café Marly.

Café Marly.

Café Marly.

Café Marly.

Café Marly.

Café Marly.

 

8.- Le Train Bleu.

En la Gare deLyon ocurre una de las escenas más excitantes de toda la obra. La Principessa da una pista a Jean-Luc diciéndole que va a ir al restaurante Le Train Blue, situado en lavare de Lyon. Allí se despedirá de una amiga que sale de viaje. Jean-Luc, con ánimo de descubrir quién es su enamorada secreta corre hacia allí para descubrirla.

No lo consigue. Si quieren conocer mejor este restaurante pueden hacerlo en este enlace.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

Le Train Bleu.

 

9.- Du Bout Du Monde.

En realidad en la obra habla de “Au Bout du Monde” aunque el establecimiento donde se desarrolla la escena final de la obra se llama como indica la cabecera, “Du Bout Du Monde”, en la Rue du Bac.

Allí Jean-Luc Champollion acude en busca de su Principessa. Allí descubre que la Principessa que estaba buscando en realidad la había tenido siempre delante, era su amiga, la recepcionista del Hôtel Duc de Saint Simon, Luisa Conti.

El lugar es descrito por el autor en el epílogo. Lo pueden ver en este enlace.

Extracto del final de la obra "Me encontrarás en el fin del mundo".

Extracto del final de la obra “Me encontrarás en el fin del mundo”.

Du Bout du Monde.

Du Bout du Monde.

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París visto a través del libro “Me encontrarás en el fin del mundo”. (1)

 

Ya en una ocasión me atreví a hacer literatura de ficción en este blog dedicado a la ciudad de París.

Fue un post donde situaba, dentro del mapa actual de París, a cada una de las viviendas de los famosos mosqueteros del Rey a los que dio vida literaria Alejandro Dumas en la obra “Los tres mosqueteros” (lo pueden ver en este enlace). Hoy vamos a hacer un trabajo similar.

Uno de los libros cuya acción se recrea en París que más me han divertido últimamente es el que pueden ver en la cabecera de este post: “Me encontrarás en el fin del mundo”, de Nicolás Barreau.

Me encontrarás en el fin del mundo, de Nicolas Barreau.

Me encontrarás en el fin del mundo, de Nicolas Barreau.

En él se cuenta la historia del atractivo Jean-Luc Champollion, quien es el propietario de una conocida galería de arte (Galería du Sud) en París. Acostumbrado a tener éxito con las mujeres, su única ambición es disfrutar de la vida en compañía de hermosas damas y de Cézanne, su adorado perro dálmata.

Un día, Jean-Luc recibe una misteriosa carta de amor… sin remitente. Intrigado, acepta el juego que le propone la desconocida y, sin pensárselo dos veces, inicia con ella una deliciosa correspondencia. Por supuesto, lo único que quiere es descubrir la identidad de esa mujer que tantos detalles conoce de su vida y a la que nunca ha visto en persona… ¿o tal vez sí?

Jean-Luc y la Principessa (así la llama a este enigmático personaje femenino) se desenvuelven principalmente por el Barrio de Saint Germain, unos de los barrios con más vida de París y con un evidente atractivo turístico. Lo que hoy pretendo hacer es descubrir, junto con vosotros lectores, nueve de los lugares que son citados en el libro y que, curiosamente todos tienen un carácter marcadamente romántico y decimonónico. Comencemos.

 

1.- Hôtel Duc de Saint Simon.

Es uno de los lugares principales del libro. Allí trabaja, en la recepción, Luisa Conti. Esa mujer que se enamora de Jean-Luc pero no atreve a decírselo directamente. Establece un juego de cartas y emails con el galerista para llevarlo a su terreno de conquista.

Hotel Duc de Saint Simon.

Hôtel Duc de Saint Simon.

Las habitaciones y suites del Hôtel Duc de Saint Simon tienen un estilo único, decoradas con muebles antiguos y telas muy ricas en calidad y elegancia. El hotel está construido sobre una casa histórica del siglo XVIII y se han conservado muchos de los detalles originales.

Está situado en el número 14 de la Rue de Saint Simon y lo pueden ver en este enlace.

Hotel Duc de Saint Simon.

Hôtel Duc de Saint Simon.

Hotel Duc de Saint Simon.

Hôtel Duc de Saint Simon.

El Bar del Hotel Duc de Saint Simon.

El Bar del Hôtel Duc de Saint Simon.

Hotel Duc de Saint Simon.

Hôtel Duc de Saint Simon.

 

2.- “Le Restaurant” en l´Hôtel Le Belier.

El Hôtel Le Belier es un hotel muy conocido en la zona de Saint Germain. Está situado en la Rue des Beaux Arts, entre la Rue Bonaparte y la Rue de Seine, a pocos pasos del Pont des Arts.

Le Restaurant, en el Hotel Le Belier.

Le Restaurant, en el Hôtel Le Belier.

En su interior nos encontramos con “Le Restaurant”, un restaurante de cocina francesa muy demandado por el público por su extraordinaria calidad. Le Restaurant es el restaurante preferido de Jean-Luc Champollion, de hecho allí es donde lleva a cenar a un cliente chino, Monsieur Tang, que se había interesado por las obras expuestas en su galería de arte.

Le Restaurant, en el Hotel Le Belier.

Le Restaurant, en el Hotel Le Belier.

Así se define en su web: ” Íntimo y acogedor, Le Restaurant es uno de los restaurantes más románticos y seductores de París. Está decorado con asientos acolchados de felpa, columnas de mármol verde y tela de seda que cubren las paredes. Los interiores son tan cautivadores como el patio al aire libre, en él podemos disfrutar de una terraza adoquinada con una hermosa fuente y una pared adornada por la naturaleza verde. Los menús del chef Julien Montbabut son igualmente distintivos, desplegando técnicas clásicas para crear alimentos modernos, ligeros y frescos.”

Le Restaurant, en el Hotel Le Belier.

Le Restaurant, en el Hôtel Le Belier.

Le Berlier.

Le Berlier.

Le Berlier.

Le Berlier.

Le Berlier.

Le Berlier.

3.- Café La Palette.

El tecero de los lugares a visitar en este primer post es un café situado en la Rue de Seine, un famoso café del barrio donde, además, se puede degustar un buen vino de Burdeos acompañado de una tabla de quesos franceses. Es un sitio acogedor, con servicio tanto en el interior del local como en el exterior.

Café La Palette.

Café La Palette.

Así se presentan ellos en su web: “Situado en el distrito 6 de París, en la intersección de la Rue de Seine con la Rue Jacques Callot, La Palette dispone de dos salas: el bar, pequeño y acogedor , y en la pate de atrás, una sala más amplia decorada con cerámica de los años 1930-40 y numerosos cuadros.
La Palette es famoso por su amplia terraza con vistas a la calle Jacques Callot. Su fachada y el interior del comedor han sido reconocidos como monumento histórico.
Este restaurante, originalmente, era un lugar de reunión tradicional para los estudiantes de Bellas Artes, galeristas y artistas parisinos y de la jet-set nacional e internacional. Era frecuentado por Cézanne, Picasso y Braque, más tarde por Ernest Hemingway y Jim Morrison y hoy en dia por Harrison Ford y Julia Roberts, entre otras celebridades.”

Café La Palette.

Café La Palette.

Café La Palette.

Café La Palette.

 

4.- La Sabbia Rosa.

Un poco de picante tiene que existir en una novela romántica. Este es el caso de esta pequeña tienda de lencería situada en el 73 de la Rue des Saint-Pères, a pocos pasos del Boulevard Saint Germain por su zona del Café de Flore.

Es allí donde acude Jean-Luc Champollion para comprar un regalo a una de sus amigas, cosa que después le traerá algún equívoco con la Principessa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

La Sabbia Rosa.

 

5.- Le Petit Zinc.

Otro de los restaurantes favoritos de Jean-Luc Champollion. Situado en la Rue Saint Benoît.

Le Petit Zinc es un restaurante situado en pleno corazón de Saint Germain y es famoso por su decoración art noveau y por sus especialidades incluyendo aquellos frutos del mar que preparan cocidos en una corteza de arcilla. Lo podéis ver en este enlace.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Le Petit Zinc.

Continúa en el siguiente post: “París visto a través del libro “Me encontrarás en el fin del mundo”. (2)”

El Hotel Cheyenne, en Disney.

 

Hotel Cheyenne. Disney-París.

He visitado en tres ocasiones el parque de Disney-París. Pero sólo en una de ellas he reservado una habitación dentro de los hoteles del recinto.

Las habitaciones del Wyat Earp. Hotel Cheyenne. Disney-París.

En familia pudimos disfrutar de unos días en el Hotel Cheyenne, que como podrán ver por las fotos que acompañarán este texto, más que un hotel es un conjunto de hoteles dispersados por varias calles imitando a un pueblo del antiguo oeste americano.

Entrada al bar. Hotel Cheyenne. Disney-París.

El hotel es muy tranquilo. Si lo que buscas es paz y descanso tras la visita del parque, es un hotel ideal, sólo dispone de un bar y raramente está ocupado en toda su amplitud. Me imagino que el cansancio del día unido al precio de la cervezas y refrescos retraen a más de uno de hacer una visita al bar. Sigue leyendo

El Hotel Saint Christophe.

 

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Hace ya un año de la última ocasión en la que visité París y la suerte me llevó a un hotel del que tengo una muy buena impresión, razón por lo cual he decidido compartirlo con vosotros en este blog por si a alguien le puede aprovechar mi humilde opinión. Y digo que la suerte me llevó a él porque mi familia y yo no teníamos reservado habitación allí. Nuestra reserva era de dos habitaciones dobles en el Hotel Timhotel Jardin des Plantes, un hotel de tres estrellas en la Rue Linne.
Después de atravesar el subsuelo de París con la línea 8 del metro hasta la estación de Jussieu, anduvimos hasta este hotel apenas a trescientos metros de dicha estación.

Recepción
Allí nos adentramos en una recepción muy moderna y bien cuidada y abordamos a un amable recepcionista gallego. Nuestro amigo español nos comentó que habían cometido un error en el número de reservas admitidas y que no disponíamos de habitación. También añadió que habían gestionado una reserva en un hotel que se encontraba a la vuelta de la esquina en las mismas condiciones que nuestra primitiva reserva. Sigue leyendo

El antiguo Jockey Club.

 

Hace unos años tuve la suerte de participar en una visita comercial a la capital de Francia. Y digo la suerte porque, cuando viajo de forma particular siempre elijo hoteles asequibles y céntricos, en esta ocasión pude vivir el lujo parisino en primera persona. El alojamiento fue en el Hotel Scribe, situado en la calle del mismo nombre y a sólo unos pasos de la Opera Garnier y del Boulevard des Capucines.

Como todos los hoteles tan refinados de París, éste tiene un aire decadente que recuerda sus mejores años como uno de los principales clubes de la ciudad: el Jockey Club

Efectivamente, en este suntuoso edificio estuvo situado dicho club, del que participaba el conjunto de la aristocracia social y económica de finales del siglo XIX y del siglo XX.

Poco pude disfrutar de sus excelentes restaurantes, uno de ellos con el nombre de “Le Cafe Lumiere” en honor a los famosos hermanos franceses que inventaron el cine y cuya primera proyección se llevó a cabo en los salones de este Hotel Scribe. El tiempo fue corto, muy corto diría yo, para disfrutar de su ambiente, su decoración, sus estancias, su comida, su aristocrática historia. Sigue leyendo

El “Hotel Cluny Square”, a dos pasos de todo.

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En París, encontrar acomodo no es difícil, pero es una ciudad con una bien merecida fama de no ser económica cuando hablamos de contratar una habitación de hotel.

Esta circunstancia se acentúa, sobre todo, en establecimiento de barrios eminentemente turísticos como pueden ser, por ejemplo, el de la Ópera, el Barrio Latino, Montmartre, el Marais o los alrededores de los Campos Elíseos.

También es cierto que, si se busca, podemos encontrar soluciones menos gravosas para nuestros bolsillos. Soluciones en las que, si bien pierdes confortabilidad o ubicación, también ganas en presupuesto para otros “caprichos”, que de éstos, en París hay muchos donde elegir.  Sigue leyendo