¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (7). Del Pont de la Tournelle al Jardin Tino Rossi.

 

Vistas del Quai Saint-Bernad, desde la torre sur de la Catedral de Notre Dame.

Una vez finalizada la ruta por el interior del Quartier Latin, paseando entre museos, universidades, iglesias, mezquitas, plazas, jardines y callejuelas típicas del barrio proponemos una ruta pequeña y alternativa que bordea al Sena por la orilla izquierda. Como punto de partida tomaremos el Pont de la Tournelle, continuaremos por el Instituto del Mundo Árabe y recorreremos el Jardin Tino Rossi, un museo de arte moderno al aire libre.

Ruta 6. De Pont de la Tournelle a Jardin Tino Rossi.

 

24.- PONT DE LA TOURNELLE.

El Pont de la Tournelle es fácil de identificar pues en uno de los pilares de la bancada de la orilla sur se halla una enorme y delgadísima estatua de Santa Genoveva. Sus catorce metros de altura llaman la atención y es lugar de devoción de muchos parisinos que vienen a mostrarle sus respetos a la patrona de París a este lugar.

Su historia es larga ya que viene de un antiguo puente de madera medieval que estaba situado junto a una de las pequeñas torres (tournelle) de la antigua muralla. La pueden leer aquí.

Santa Genoveva, en el Pont de la Tournelle.

 

25.- EL INSTITUTO DEL MUNDO ÁRABE.

El magnífico del Instituto del Mundo Árabe está situado en la Rue des Fossés Saint-Bernard y tiene un vista espectacular desde el mismo Sena.

El Instituto del Mundo Árabe, construido en París el año 1987, diseñado por el arquitecto francés Jean Nouvel, es el que llevó a la fama a este renombrado arquitecto, ganador del premio Pritzker en el año 2008. Este edificio, característico de la arquitectura moderna, por el uso de la tecnología en su fachada para el control de la entrada de la luz natural y además por los simbolismos del mundo musulmán, se encuentra en un terreno muy irregular, al lado del río Sena, en un área tradicionalmente ocupada por musulmanes siglos atrás.

El diseño del edificio limita la exposición al exterior y  apuesta por la transparencia de la arquitectura árabe con una propuesta tecnológica muy interesante de ver lo que permite que el interior goce de un espectacular manejo de la luz. La fachada es una pasada, está compuesta de 240 paneles cuadrados que agrupan pequeños elementos mecánicos de acero que, conectados a sensores fotosensibles, se abren y se cierran de acuerdo a la intensidad de la luz del sol.

El edificio es una auténtica maravilla.

Instituto del Mundo Árabe de París.

 

26.- EL JARDIN TINO ROSSI.

El Jardin Tino Rossi tiene una superficie de 31.612 metros cuadrados y es un museo al aire libre en el que se instalaron cincuenta esculturas de artistas tan reconocidos como Guy de Rougemont, Albert Ferau, Stephen Martin, Liuba, Marta Colvin, Nicolas Schöfer, Alexander Archipenko, Jean Arp, Cesar Baldaccini o Constantin Brâncuçi.

Está situado junto al Sena, en el Quai Saint Bernard, se extiende por casi un kilómetro y en su extremo este tiene una parada, la última, el Batobus.

Es uno de los lugares más divertidos de París. Aquí os lo explico más extensamente.

Jardin Tino Rossi.

Y aquí finaliza nuestra gran ruta por el Quartier Latin.

Podíamos haber ampliado aún más el recorrido para visitar, por ejemplo, la espaciosa y neoclásica Iglesia de Saint-Nicolas-du-Chardonnet (Rue des Bernardins), o la coqueta y escondida Iglesia ortodoxa de Saint Ephrem le Siriaque (Rue des Écoles) o la pequeña pero bella e histórica Fontaine de Childeberto (en la Square Paul Langevin, esquina de Rue Des Écoles con Rue Monge) sin embargo haríamos una ruta interminable.

Ya de por sí es verdaderamente larga y completa, si ustedes disponen de tiempo y sus inquietudes les lleva en busca de estos rincones menos visitados les recomiendo que paseen y se pierdan por las calles del Quartier Latin. Evite las grandes avenidas y disfrute del autentico sentir parisino de este barrio en las pequeñas y estrechas callejuelas que lo adornan.

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¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (6). De la Place de la Contrescarpe a Val-de-Grâce.

 

Casa Pepe, un restaurante español en Rue Mouffetard.

Hoy tendremos una ruta de poco más de un kilómetro de largo. Desde la Place de la Contrescarpe tomamos rumbo oeste en dirección al Panthéon, pero nos desviaremos antes de llegar a él hacia el sur para descubrir el Museo Curie y la magnífica iglesia de Val-de-Grace.

Ruta 5. De la Place de la Contrescarpe a Val-de-Grace.

 

21.- PLACE DE LA CONTRESCARPE.

Una plaza a la que acudía regularmente Ernst Hemingway no debe ser, por definición, mal sitio. Es una plaza pequeña, con un pequeño jardín en el centro que hace de rotonda a los pocos vehículos a los que les está permitida la entrada en la plaza. En el lateral que da a la Rue Mouffetard encontramos restaurantes de comida rápida de todo tipo. En los dos laterales contiguos a ésta última encontramos dos cafés muy conocidos en París, el Café Delmas y el café Le Contrescarpe. Ambos recomendables, especialmente el segundo cuya decoración interior refleja una biblioteca con estanterías y muebles de caoba.

Disfruta de la plaza parando el tiempo y contemplando cómo pasa la vida de los parisinos de este enclave que en su momento histórico estaba al otro lado de las murallas de la ciudad. En este enlace puedes conocerla mejor.

Place de la Contrescarpe.

 

22.- MUSEO CURIE.

Muy cerca del Panthéon, donde están enterrados los esposos Curie (Pierre y Marie) se encuentra el Museo que lleva su nombre. La entrada es gratuita y allí nos encontraremos con un museo dedicado a los trabajos que realizaron en vida ambos científicos, especialmente los relacionados con el radio y la radiactividad.

Simplemente por el nombre y la importancia de los personajes merece la pena una visita, si bien es verdad que los que tengáis alguna relación con la ciencia vais a entender mejor el conjunto del mismo y sacareis un provecho mayor de la misma.

El Museo Curie en la esquina de la Rue d´Ulm y la Rue Pierre et Marie Curie.

 

23.- IGLESIA DE VAL-DE-GRÂCE.

La Iglesia de Val de Grâce fue mandada edificar por la reina consorte Ana de Austria en gratitud por haber tenido un hijo, el futuro Louis XIV, el famoso Rey Sol. De hecho la inscripción en la fachada del templo se dice “IESU NASCENTI VIRGINIQ MATRI” que refleja este acto de gratitud a la Virgen, dedicando la iglesia a Jesús recién nacido y a su madre la Virgen María, como ofrenda por parte de la reina tras dar a luz a Louis XIV.

La protagonista del conjunto es la gran cúpula de 40 metros de altura.

A la iglesia de Val de Grâce le pasa un poco como a la Basílica del Sacré Coeur, está fuera de las rutas turísticas al uso. Para verla hay que desplazarse hasta allí expresamente, y no todo el mundo que viene a París tiene tiempo para esto.

Su visita es muy recomendable, por dos elementos como el baldaquino y la cúpula, pero entiendo que no sea una de las prioridades del turista de París.

Fachada principal Iglesia Val-de-Grâce

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (4). De la Torre Clovis a la Fontaine Cuvier.

 

La Torre de Clovis, junto a la Iglesia de Saint Etienne-du-Mont, con la cúpula del Pantheon al fondo.

Finalizábamos ayer nuestra segunda parte de la ruta por el Quartier Latin deteniéndonos en una de las iglesias más carismática y reconocible de todo París, la Iglesia de Saint Etienne de Mont. Después de visitar en ella las tumbas del escritor, matemático y físico Blaise Pascal y de Jean Racine, el dramaturgo que compitió en su época con nada más y nada menos que Corneille y Molière estamos preparados para cruzar la acera y disfrutar de una reliquia a la que nos puede acceder: la Torre de Clovis pues se encuentra en el interior del Liceo Henry IV y su acceso es restringido.

La ruta cubre el área desde Torre Clovis hasta la Fuente Cuvier. Nos espera una caminata de poco menos de un kilómetro.

Ruta 3.1 Desde la Place du Panthéon, Iglesia de Saint-Etienne-du-Mont y Torre Clovis hasta la Fuente Cuvier en la Rue Linné.

 

12.- TORRE DE CLOVIS.

La Torre de Clovis es realmente un antiguo campanario de un monasterio medieval que no se conserva y en cuyo lugar está construido el Liceo Henry IV, uno de los más prestigiosos de Francia. El nombre de la torre viene dado por Clovis I, que fue el rey de todos los francos del año 481 al 511 y fundó la primera dinastía de reyes de Francia, la dinastía merovingia.

Su historia resumida la puedes ver en este enlace.

La Torre de Clovis.

 

13.- MURALLAS MEDIEVALES.

Entrando por la Rue Clovis, que es la calle situada entre la Iglesia de Saint Etienne-du-Mont y el Liceo Henry IV, nos dirigimos hacia el este y a unos cien metros nos encontramos con un pequeño lienzo de la antigua muralla medieval construida por el rey Philippe Auguste  a comienzos del siglo XIII.

Aquí puedes conocer algo más de su historia.

Muralla de Philippe Auguste en la Rue Cardenal Lemoine.

 

14.- LAS ARENAS DE LUTECIA.

Las Arenas de Lutecia es, con las termas del Museo Cluny, los dos vestigios romanos importantes que existen en París. Este espacio abierto está situado detrás de un edificio en la Rue Monge. En su concepción fue un anfiteatro para más de diecisiete mil personas. Con el tiempo fue olvidado y casi destruido hasta que, en el siglo XIX, fue redescubierto y reconstruido para disfrute del pueblo parisino.

Tiene tres puertas de acceso, no muy visibles por cierto. De su historia y curiosidades os habla este post que ya escribí.

A la entrada de las Arenas de Lutecia nos encontramos este mármol donde se dice que allí se recreaban hasta batallas navales.

 

15.- LA SQUARE CAPITAN.

La Plaza Capitan está unida a las Arenas de Lutecia y supone una de las tres entradas (o salidas según se mire) del recinto vallado. Es un espacio floral y rodeado de árboles donde los niños también tienen su particular espacio con columpios y juegos. Su nombre se debe al Dr. Capitan (Joseph Louis Capitan), médico y arqueólogo que, en 1917, en plena Iª Guerra Mundial, financió la recuperación del recinto romano.

Destaca en uno de sus lados con una escalera amplia y abierta a dos aguas sobre una gruta donde podemos ver una estatua de una ninfa dormida. Al ser recinto cerrado, tiene horario de apertura y cierre que depende de la estación del año.

Algo más pueden leer en este enlace.

La Square Capitan, con la gruta que contiene la estatua la ninfa recostada sobre una roca.

 

16.- LA FONTAINE CUVIER.

La Fuente Cuvier es el último punto de visita de esta tercera parte de la ruta. Está situada en la confluencia de la Rue Linné y la Rue Cuvier y frente al Jardin des Plantes.

Esta fuente fue construida en 1840 sobre el diseño del arquitecto Alphonse Vigoreux inspector de aguas de la ciudad de París, quien decide reemplazar la antigua Fuente de Saint-Victor por esta más moderna en homenaje al naturalista George Cuvier.

Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier, Barón de Cuvier, nació en Montbéliard el 23 de agosto de 1769 y murió en París a la edad de sesenta y dos años.

Lean su historia y su minuciosa descripción en este enlace si gustan.

La Fontaine Cuvier.

Tras ver esta fuente de estilo naturalista nos preparamos para continuar nuestra ruta. En poco menos de un centenar de pasos nos plantamos, nunca mejor dicho, en el Jardin des Plantes y el Museo de Historia Natural, donde parece que se detiene el tiempo. Pasemos a la siguiente ruta por aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (3). De Rue Séverin a Saint-Etienne-du-Mont.

 

La cúpula del Panthéon coronando la colina del Quartier Latin.

Tras salir de la Iglesia de Saint Séverin continuaremos nuestra hacia el oeste del barrio a través de callejuelas que reciben el sobrenombre de “Pequeña Atenas” por la que disfrutaremos de multitud de restaurantes, pastelerías, cafeterías y pequeños dispensarios de comida rápida. Giraremos después dirección sur para adentrarnos en el corazón del barrio latino y ver museos medievales, universidades reconocidas mundialmente, panteones e iglesias únicas nos esperan en este recorrido que dividiremos en dos mapas.

Ruta 2.1. De Rue Saint-Séverin a la Iglesia de la Sorbona.

 

6. LA “PEQUEÑA ATENAS”.

La zona delimitada al norte con el Sena y al sur con la Rue Séverin es conocida por la “Pequeña Atenas”. Su nombre viene dado porque, en este lugar, con anterioridad existían varios restaurantes cuya especialidad eran los platos de la gastronomía griega. En la actualidad existe alguno testimonial.

Es una zona eminentemente gastronómica y turística con lo que conlleva la unión de estos dos adjetivos. Simplemente pararse a ver los alimentos expuestos sobre mesas o vitrinas en plena calle merece la pena, a la vez que se disfruta leyendo en los carteles, muchos de ellos escritos con tiza blanca, los manjares de temporada que cada uno tiene preparado para el viandante. ¿Es un lugar recomendado para comer?. La respuesta es sí, por la calidad de los alimentos a pesar de ser zona eminentemente turística, y por poder ver fluir el ritmo de vida parisino de este pequeño barrio desde una mesa tras una gran ventana.

En este enlace puedes conocer algo más de sus bondades.

Le Marmiton de Lutece, en Rue Saint-Séverin, especialistas en raclettes y fondues.

 

7.- MUSEO DE CLUNY.

Una vez que dejamos la Rue Saint-Séverin y la Rue de la Harpe, llegamos al Boulevard Saint Germain, desde donde podemos ver ya el edificio del Museo Cluny, un museo con cientos de piezas medievales de incalculable valor. El lugar que ocupa el edificio ha tenido distintos usos desde la Edad Antigua, conservándose aún unas termas galo-romanas del siglo I. El nombre se lo debe a haber sido desde el siglo XIII sede del hospicio-residencia de los Abades de Cluny, de la Orden cluniacense.

En él podemos ver unas dos mil trescientas piezas compuestas por colecciones de tapices, esculturas, marfiles y objetos de orfebrería, la mayor parte de ellos de procedencia religiosa. Para los españoles curiosos, en su interior podemos ver parte del Tesoro de Guarrazar, unas coronas de origen visigodo descubiertos en la provincia de Toledo

Museo de Cluny. Cabeza de los Reyes de Judea e Israel, provenientes de la fachada de la Catedral de Notre Dame.

 

8.- LA IGLESIA DE LA UNIVERSIDAD DE LA SORBONA.

Tras salir del Museo Cluny nos dirigimos a la Iglesia de la Universidad de la Sorbona, tomando el Boulevard Saint Michel en dirección sur. Al llegar a la Place de la Sorbonne giramos nuestra vista hacia la izquierda donde podremos la iglesia de la universidad.

Levantada por Jacques Lemercier entre 1635 y 1642 por encargo del Cardenal Richelieu, es uno de las iglesias más interesantes de la época. Al ser un templo perteneciente a la institución de la Universidad, posee dos fachadas, una hacia la calle y otra hacia el patio principal del recinto educativo. La primera sigue el esquema general de las iglesias romanas de la época, en este caso con sólo dos órdenes superpuestos, jónico en el inferior y corintio en el superior, y volutas laterales para unirlos. Todo rematado por un frontón triangular que domina todo el conjunto. La fachada al patio responde a un esquema muy diferente. Para realzar la majestad de la iglesia, la portada se eleva con una escalinata y está construida como un pórtico clásico, hexástilo y de columnas corintias que soportan un frontón con el escudo del cardenal en el tímpano.

Merece la pena una visita esta iglesia de casi 380 años de historia, historia unida a los estudiantes de esta universidad.

Fachada principal de la Iglesia de la Sorbona.

Tras completar el recorrido del primer mapa, comenzamos con el segundo. Vamos hacia el Panthéon y Saint Etienne-du-Mont.

Ruta 2.2 De la Sorbona a Saint-Etienne-du-Mont.

 

9.- LA FACULTAD DE DERECHO “PANTHÉON-ASSAS”.

Tras salir de la Iglesia de la Sorbona continuamos dirección sur hasta la Rue Soufflot donde giraremos hacia la izquierda no sin antes echar una miradita hacia el otro sentido para ver los Jardines de Luxemburgo, que pertenecen al barrio de Saint Germain.

Continuando unos metros por esta calle tenemos el edificio de la Facultad de Derecho Panthéon-Assas, con una magnífica portada neoclásica que recuerda a los antiguos templos griegos y romanos. En dicha portada se puede leer el texto “Liberté, egalité, fraternité” que nos lleva hasta el pensamiento más profundo de la Revolución francesa. Una vistazo a su interior se hace inexcusable.

Aquí puedes ver algo más de este edificio.

Facultad de Derecho. Universidad Panthéon-Assas.

 

10.- EL PANTHÉON.

Frente a la Universidad Panthéon-Assas nos encontramos con el edificio más iconográfico de todo el Barrio Latino, el Panthéon, un edificio levantado como iglesia en honor a Santa Genoveva y que actualmente está desacralizado. Su cúpula se distingue prácticamente desde todo París y, en su interior, se encuentran las tumbas de los más grandes de Francia, entre ellos Victor Hugo, Émile Zola, Louis Braille, Marie Curie, Alejandro Dumas o Jean Monet por ejemplo. No está la tumba de Napoleón, por si se lo preguntan, que está en el Hospital de los Inválidos.

El edificio es de estilo neoclásico y nos recuerda, en su concepción arquitectónica, al Panteón de Agrippa en Roma. Su cúpula es portentosa y puedes conocerla mejor en este enlace.

Si os perguntais si merece la pena una visita a su interior, os aconsejaría que lo dejarais para una visita posterior a París. Es interesante, pero no es lo suficientemente atractivo como para perderse el resto de la ruta por el Quartier Latin.

Panthéon.

 

11.- LA IGLESIA DE SAINT-ETIENNE-DU-MONT.

Bordeando el Panthéon por su fachada norte nos encontramos con un pequeño monumento dedicado a Diderot, escritor, filósofo y enciclopedista francés del siglo XVIII. A continuación nos topamos con el último punto de esta segunda ruta: la Iglesia de Saint-Etienne-du-Mont, San Esteban del Monte, consagrada, a pesar de su nombre, a Santa Genoveva, la patrona de París. Para mi gusto, es una de las iglesias más bellas de la ciudad y con un elemento que las distingue del resto: el jubé. No os explico nada más sobre él porque en este enlace veréis fotos de lo que os estoy diciendo y podréis darme la razón (o no).

Su torre con reloj es otra de las joyas de esta iglesia. Disfrutadla.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Aquí finaliza la segunda ruta. Hemos dejado atrás iglesias, museos medievales, universidades y al magnífico Panthéon y admirado el más hermoso de los jubés de París. Desde este punto comenzaremos la tercera fijándonos en el edificio de la acera contraria, pero de esto hablaremos mañana y lo podrás ver aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (2). De Saint Michel a Saint Séverin.

 

Pont Saint Michel, el inicio de nuestro recorrido.

Nuestro recorrido comienza frente al Pont Saint Michel, en una plaza con forma triangular que, como no podía ser de otro modo, lleva el nombre de Saint Michel, y cuyo elemento principal es una maravillosa fuente en honor al santo. Después tomaremos la Rue de la Huchette en dirección a la Librería Shakespeare&Company, alcanzaremos la Square René Viviane, giraremos a la derecha hacia la Iglesia de Saint Julien-le-Pauvre y finalizaremos esta primera etapa de poco más de quinientos metros de recorrido en la Iglesia de Saint Severin. Aquí pueden ver un mapa con los puntos que visitaremos.

Ruta 1. Saint Michel-Saint Séverin.

 

1.- FONTAINE SAINT MICHEL.

Esta bella fuente surgió casi por casualidad. Después de que el Barón Haussmann derribara algunos edificios de la zona para ampliar las avenidas quedó al descubierto esta gran pared con vistas al Sena. La solución hallada para embellecerla fue un gran acierto. La Fontaine Saint Michel es una fuente de estilo neoclásico que ocupa la altura de seis pisos y tiene en su centro una gran estatua del arcángel San Miguel sometiendo a un demonio bajo el peso de sus pies.  Su espectacularidad llama la atención, pero si quieres conocerla más en profundidad puedes hacerlo en este enlace.

Fontaine Saint Michel, en la plaza del mismo nombre.

 

2.- LIBRERÍA “SHAKESPEARE & COMPANY”.

En la Place Saint Michel nace la Rue de la Hachette, la recorreremos en toda su longitud en dirección este, como si fuéramos a la Catedral de Notre Dame, cruzaremos la Rue du Petit Pont y entraremos en la Rue de la Bûcherie. El lugar que buscamos está justo en el medio de esta calle.

Se trata de una vieja librería con una gran historia detrás. Allí podremos pasar todo el tiempo que queramos hojeando las mesas y estanterías y, en el mejor de los casos, incluso podríamos dormir en ella a cambio de colaborar en el trabajo diario. Por aquí pasaron famosos y cambió de propietario una vez que cerró la primera librería que estaba situada cerca del Odeon.

Estas son algunas de las curiosidades pero aquí, en este enlace, te explico algunas cosas más.

Librería Shakespeare&Company, en Rue de la Bûcherie.

 

3.- SQUARE “RENÉ VIVIANI”.

La Plaza René Viviani está al final de la Rue de la Bûcherie, justo frente a la Catedral de Notre Dame. Es pequeña pero siempre está muy concurrida. Tiene el honor de poseer en su interior al árbol más antiguo de París. Pero lo más llamativo de todo es que está construida sobre un antiguo cementerio merovingio. Aquí puedes conocer toda su historia.

Square René Viviani. Al fondo la Iglesia de Saint-Julien-le-Pauvre. Vista desde la torre sur de la Catedral de Notre Dame.

 

4.- IGLESIA DE SAINT-JULIEN-LE-PAUVRE.

Junto a la Square René Viviani está la reconstruida Iglesia de Saint-Julien-le-pauvre, la iglesia del cementerio del que hablábamos anteriormente. Con más de mil años de historia, la iglesia tuvo multitud de usos, entre ellos fue un granero y un almacén de armas durante la Revolución francesa. Fue reabierta al culto en 1826 y se le asignó al rito católico bizantino griego en 1889.

No es una iglesia que te deslumbrará por su belleza pero sí quizá la valores en su justa medida por su resistencia al paso del tiempo.

Aquí puedes leer más sobre su historia.

Mural iconográfico de Saint Julien le Pauvre que separa el presbiterio del resto de la iglesia.

 

5.- IGLESIA DE SAINT SÉVERIN.

La Iglesia de Saint Séverin es el último paso de esta primera etapa. Está situada frente a la Iglesia de Saint-Julien-le-pauvre desde la que se observan sus bellos y potentes arbotantes que sostienen su bóveda. Para entrar en ella tendremos que rodearla y buscar su torre, lo más preciado del edificio, pues allí se alojan las centenarias campanas de París, las de más antigüedad de la ciudad, datadas en 1412. De trazos románicos y góticos, merece la pena pararse en su interior y dar una vuelta por su deambulatorio rodeado de columnas cinceladas en forma de palmera.

Esto lo puedes ver en este enlace.

La torre-campanario de Saint Severin.

 

En poco más de quinientos metros de recorrido hemos visitado un puente, dos plazas, una fuente, una librería y dos iglesias muy diferentes, o sea, un aperitivo de los que nos queda por descubrir en los próximos días. Mañana nos adentraremos en la “Pequeña Atenas” y nos dirigiremos hacia el sur en busca de universidades, panteones e iglesias. Pero eso será mañana y lo podrás ver aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (1)

 

Monumento a Diderot, en la Place du Panthéon.

La ciudad de París está dividida políticamente en 20 “Arrondissements”, o sea, 20 barrios, que, a su vez, están divididos en tres o cuatro distritos según el caso.

En el post de hoy y en algunos venideros nos vamos a centrar en el barrio número cinco al que todos conocemos como Barrio Latino o con su acepción francesa “Quartier Latin”, posiblemente el más turístico de la ciudad y uno de los tres más visitados conjuntamente con el de la Torre Eiffel y la Catedral de Notre Dame.

El “Vº Arrondissement” tiene geográficamente forma de un hexágono irregular. Si tomamos como punto de partida el vértice superior izquierda partimos de la Plaza de Saint Michel y desde allí podemos caminar hacia el sur por el Boulevard de dicho nombre hasta conectar con el Boulevard de Port-Royal donde giramos hacia la izquierda en dirección al Sena.

Nos encontramos a continuación en el sur con tres lados irregulares del citado hexàgono que están conformados, en este orden, por el Boulevard de Port-Royal, el Boulevard Saint-Marcel y el Boulevard de l´Hospital que nos lleva hasta las estribaciones del Pont d´Austerlizt. Desde allí tomaríamos rumbo norte por el Quai Saint-Bernard, el Quai de la Tournelle y el Quai de Montebello hasta llegar de nuevo a la Plaza de Saint Michel.

Cada uno de los barrios y distritos de París. El Barrio Latino se divide en La Sorbonne, Val-de-Grâce, Jardin des Plantes y Saint-Victor.

El Barrio Latino es posiblemente el más bullicioso de todos los parisinos, contando con multitud de restaurantes, cafeterías, cines, teatros y tiendas de alimentación de todos los tipos que se nos ocurra. Su historia como lugar de encuentro y reunión comenzó allá por la Edad Media cuando los estudiantes vivían en este barrio y lo convertían en el más animoso de la ciudad. Su fama como centro de ocio y diversión es muy merecida, pero esto lo dejaré para que lo descubran personalmente mientras callejean por sus avenidas y calles (algunas sólo peatonales) al tiempo que voy explicándoles cada uno de los puntos turísticos en los que merece la pena detenerse según nuestro personal criterio.

Haremos un recorrido muy largo, de casi cinco kilómetros según el plano de GoogleMaps que hemos preparado y que pueden ver en este enlace. Lo dividiré en cinco etapas, más una adicional que está separada de las demás. Las pueden hacer en un día a un ritmo alto y casi sin pararse en los lugares señalados o pueden disfrutar de esta guía en varios días saboreando cada uno de los puntos que les voy a explicar. Lo dejo a su gusto. Soy consciente de que el tiempo, a veces, nos limita y tenemos que elegir.

Mapa fijo del recorrido completo por el Barrio Latino.

Iniciaremos nuestro camino en la Fontaine Saint Michel, frente al puente del mismo nombre y punto de partida del Boulevard, como no, llamado Saint Michel también. Pero esto es una historia que comienza mañana con la primera de las etapas que les hemos preparado como guía y que podrás leer aquí.

Un día en la Île de la Cité (y 3).

 

Carlomagno y sus leudes. Al fondo la Catedral de Notre Dame.

Una vez que nos hemos situado en el Punto Cero de todas las carreteras de Francia y, de paso, echar una primera nuestra mirada pasional a la Catedral de Notre Dame y su fachada gótica de 850 años, nos dirigiremos hacia el otro extremo de la plaza Juan Pablo II (también conocida como Paris Notre Dame) donde se encuentra la entrada a la Cripta Arqueológica de la Île de la Cité, una urna enterrada donde podemos ver vestigios de los primeros parisii (los primitivos habitantes de la ciudad), restos romanos o medievales que certifican una antigüedad de 2000 año de vida en el lugar. A la cripta arqueológica se accede mediante el pago de una entrada y la visita puede estar en torno a las dos horas.

Tras salir de lugar, bordeamos la plaza por el lado del río y nos encontramos con un monumento dedicado a Carlomagno y sus leudes, monumento del que podéis conocer su historia aquí.

Las célebres gárgolas de Notre Dame.

Rodeamos el monumento y nos dirigimos hacia la Catedral de Notre Dame. La catedral, su historia, su riqueza artística ha sido versada en este blog en más de 20 post diferentes, especialmente describiendo cada una de las partes de sus puertas y de su fachada. Si tienen interés en conocerla pueden ir a este enlace.

Especial visita se merecen sus torres. Es un recorrido que se empieza en la base de la torre norte y se termina en la cúspide la torre sur, pasando por la Galería de las Quimeras. De este viaje tenéis cuenta en este post.

Para finalizar esta exhaustiva visita a la Île de la Cité y sólo nos queda salir por la torre sur de  Notre Dame, girar hacia la izquierda, disfrutar de la vista de los arbotantes y la aguja del templo y nos toparemos con dos estatuas, la primera dedicada a Juan Pablo II, la segunda, en el extremo este de la Catedral, a Carlo Goldoni.

La Square Jean XXIII.

Nos encontramos en la Plaza Jean XIII, con un monumento dedicado a a Virgen María. Finalmente en la esquina de la isla nos encontramos con un espacio llamado Square de l´Île de la Cité, en el que se encuentra el Memorial de la Deportación, un museo dedicado al holocausto judío.

Cuando terminemos, podemos dirigirnos hasta el Pont Saint-Louis y adentrarnos en la Île de Saint Louis, pero de esta isla hablaremos otro día.

La Île de la Cité vista desde el Sena por su extremo este.

 

Un día en la Île de la Cité (2).

Torre del Reloj.

…Continuación del post anterior…

Tras tomar un aperitivo en cualquiera de las terrazas de los restaurantes de la Place Dauphine nos dirigimos hacia la izquierda, bordeando el edificio de los Tribunales de Justicia por la orilla norte de la isla.

Desde la Rue de Harlay nos incorporamos al Quai de l´Horloge (el Muelle del Reloj), continuamos en dirección este hasta llegar a la esquina del magno edificio que alberga la Conciergerie.

Allí nos detendremos y admiraremos la famosa Torre del Reloj (Tour de l´Horloge) también llamada Torre Bombec o Torre de la Pregunta y de la que podréis conocer su historia en este enlace.

Conciergerie.

Tras fijarnos en cada uno de los detalles del reloj de Henry de Wick podemos entrar en el edificio de la Conciergerie,  o también, Palais de la Cité, un edificio histórico de París que fue la residencia de los reyes de Francia de los siglos X al XIV y más tarde convertido en prisión del Estado en 1392, tras el abandono del palacio por parte de Carlos V y sus sucesores.

La prisión ocupaba la planta baja del edificio que bordea el muelle del Reloj y las dos torres: los pisos superiores estaban reservados para el Parlamento.

Sainte Chapelle.

Continuaremos por el Boulevard du Palais hasta llegar a un callejón en la acera de la derecha. Por su arco nos introduciremos para llegar a un patio no muy grande donde podremos admirar una de las obras maestras del gótico francés: la Sainte Chapelle, cuya historia y líneas artísticas podéis conocer en estos tres enlaces: Historia de la capilla, la Capilla del Rey o Capilla superior y la Capilla de la Virgen o Capilla inferior.

Sainte Chapelle.

En la Sainte Chapelle tendremos que comprar una entrada para acceder al interior, pero os aseguro que merece la pena aunque sólo sea por admirar los vitrales de su capilla real.

Una vez que salimos extasiados por el arte gótico de la Capilla Santa, nos incorporamos por el Boulevard du Palais a la Rue de Lutèce que nos lleva al Allée Célestin-Hennion, uno de los lugares más tranquilos y menos estresantes de la ciudad. Estamos en el Mercado de las Flores y de los Pájaros.

Mercado de las Flores.

El mercado al aire libre ocupa todo el callejón hasta llegar a la misma orilla del Quai de la Corse. El Mercado de las Flores es como una incursión en plena naturaleza, pudiendo disfrutar de los olores, colores y formas de las cientos de plantas que allí nos están esperando.

Rue de la Colombe.

Tras esta experiencia en el Mercado de las Flores, continuaremos por el Quai de la Corse hasta el Pont de Arcole. Allí giraríamos a la derecha para coger dirección a la Catedral de Notre Dame.

Au Vieux Paris d´Arcole

Sin embargo, yo les aconsejaría que continuaran quince metros más adelante por el Quai de aux Fleurs hasta llegar a la Rue de la Colombe, una de las calle más antiguas de la ciudad pues el trazado de dicha calle estaba construido sobre un lienzo de la antigua muralla galorromana, unos vestigios que se descubrieron en 1898 cuando se llevaron a cabo algunas obras para adecentar el alcantarillado de esta zona de la ciudad. Lo podéis ver en este enlace.

Desde aquí nos dirigiremos a la Rue de Arcole, una calle comercial donde podéis ver algunos de los restaurantes más famosos de París, “Au Vieux Paris d´Arcole” antes de llegar hasta la Plaza Juan Pablo II, la plaza desde la que se puede admirar la Catedral de Notre  Dame. Allí nos situaremos sobre el Punto Cero de las carreteras de Francia, pero de esto hablaremos en el próximo post.

Point Zero.

Continuará en el siguiente post

 

Un día en la Île de la Cité (1).

 

Vista aérea de la Île de la Cité

La Île de la Cité, que es el nombre que los parisinos le dan  a su verdadera isla (no en vano allí tenían su morada la tribu de los parisii, los fundadores y primeros habitantes de la ciudad) es, si duda el centro neurálgico de toda visita a París que se precie. Posiblemente, aún siendo sólo uno de los cuatro barrios en que se divide el IVº Arrondissement (distrito), es la zona más visitada por los turistas de todo el mundo.

Mapa del siglo XVI de la Île de la Cité

La Isla de la Ciudad (que es la traducción literal de su nombre, pero mucho menos poético que su original en francés) convoca en su exiguo territorio gran parte del poder religioso y judicial del país.

Allí está establecida la Catedral de Notre Dame, que es como decir la Catedral de Francia. También, allí, un edificio medieval como la Conciergerie y el Palacio de Justicia marcan gran parte del poder judicial francés. Pero no sólo eso, allí podemos ver capillas góticas inimaginables, estatuas de reyes, criptas romanas, murallas del tiempo de Louis Philippe, memoriales contra el exterminio judío y hasta uno de los más hermosos mercados de París: el de las flores y el de las aves. Todo esto en la Île de la Cité.

Empecemos nuestro recorrido por el noroeste. Nos sirve de punto de partida la estatua ecuestre del rey Henry IV. La ayudaremos a seguir nuestra ruta también con este mapa interactivo en Google Maps.

Itinerario por la Île de la Cité

Square du Vert-Galan

En el mapa del siglo XVI que podemos ver en la cabecera descubrimos que delante de la Île de la Cité existían varios islotes.

Éstos no existen como tal en la actualidad. Debido a los rellenos que se fueron acumulando en las ribera de la isla, estos islotes quedaron definitivamente incorporados a la isla actual y forman parte del espacio que ejerce de proa de la isla, la Square du Vert-Galan.

Roca de Montreal.

Este es el primer punto al que nos vamos a dirigir.  En este enlace podéis conocer algo más de esta plaza y del nombre de los islotes antes mencionados.

Una de las curiosidades de esta plaza reside en una roca que podemos ver en el jardín. Se trata de una roca traida expresamente de Montreal y su historia la pueden conocer aquí.

Ascendemos por una escalera de piedra que supera los siete metros de diferencia entre la Square du Vert-Galan y el resto de la isla.

Allí nos encontramos con la estatua ecuestre del rey Henri IV, uno de los monarcas más queridos por los franceses, hijo de una española, Blanca de Castilla e impulsor de la construcción de la Sainte Chapelle.

Si os interesa conocer algo más sobre dicho monumento y los relieves que lo adornan pueden visitar este enlace.

Place Dauphine.

Tras cruzar el Pont Neuf en todo su ancho, nos adentramos en una gran plaza de forma triangular, se trata de la Place Dauphine cuyo nombre viene dado gracias al Delfín de Francia, el hijo primogénito del rey. Su historia la encontramos en este enlace.

Actualmente la Place Dauphine es uno de los rincones más tranquilos de la Îlé de la Cité.

Allí el bullicio sólo se produce al mediodía cuando los ejecutivos y funcionarios que trabajan en la zona se concentran para comer en uno de los cinco restaurantes de la plaza: “Le Caveau de Paris”, “Restaurant Paul”, “La Rose de France”, “Fu de cha” y “Taverne Henry IV”.

 

… Continuará en el siguiente post.