¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (6). De la Place de la Contrescarpe a Val-de-Grâce.

 

Casa Pepe, un restaurante español en Rue Mouffetard.

Hoy tendremos una ruta de poco más de un kilómetro de largo. Desde la Place de la Contrescarpe tomamos rumbo oeste en dirección al Panthéon, pero nos desviaremos antes de llegar a él hacia el sur para descubrir el Museo Curie y la magnífica iglesia de Val-de-Grace.

Ruta 5. De la Place de la Contrescarpe a Val-de-Grace.

 

21.- PLACE DE LA CONTRESCARPE.

Una plaza a la que acudía regularmente Ernst Hemingway no debe ser, por definición, mal sitio. Es una plaza pequeña, con un pequeño jardín en el centro que hace de rotonda a los pocos vehículos a los que les está permitida la entrada en la plaza. En el lateral que da a la Rue Mouffetard encontramos restaurantes de comida rápida de todo tipo. En los dos laterales contiguos a ésta última encontramos dos cafés muy conocidos en París, el Café Delmas y el café Le Contrescarpe. Ambos recomendables, especialmente el segundo cuya decoración interior refleja una biblioteca con estanterías y muebles de caoba.

Disfruta de la plaza parando el tiempo y contemplando cómo pasa la vida de los parisinos de este enclave que en su momento histórico estaba al otro lado de las murallas de la ciudad. En este enlace puedes conocerla mejor.

Place de la Contrescarpe.

 

22.- MUSEO CURIE.

Muy cerca del Panthéon, donde están enterrados los esposos Curie (Pierre y Marie) se encuentra el Museo que lleva su nombre. La entrada es gratuita y allí nos encontraremos con un museo dedicado a los trabajos que realizaron en vida ambos científicos, especialmente los relacionados con el radio y la radiactividad.

Simplemente por el nombre y la importancia de los personajes merece la pena una visita, si bien es verdad que los que tengáis alguna relación con la ciencia vais a entender mejor el conjunto del mismo y sacareis un provecho mayor de la misma.

El Museo Curie en la esquina de la Rue d´Ulm y la Rue Pierre et Marie Curie.

 

23.- IGLESIA DE VAL-DE-GRÂCE.

La Iglesia de Val de Grâce fue mandada edificar por la reina consorte Ana de Austria en gratitud por haber tenido un hijo, el futuro Louis XIV, el famoso Rey Sol. De hecho la inscripción en la fachada del templo se dice “IESU NASCENTI VIRGINIQ MATRI” que refleja este acto de gratitud a la Virgen, dedicando la iglesia a Jesús recién nacido y a su madre la Virgen María, como ofrenda por parte de la reina tras dar a luz a Louis XIV.

La protagonista del conjunto es la gran cúpula de 40 metros de altura.

A la iglesia de Val de Grâce le pasa un poco como a la Basílica del Sacré Coeur, está fuera de las rutas turísticas al uso. Para verla hay que desplazarse hasta allí expresamente, y no todo el mundo que viene a París tiene tiempo para esto.

Su visita es muy recomendable, por dos elementos como el baldaquino y la cúpula, pero entiendo que no sea una de las prioridades del turista de París.

Fachada principal Iglesia Val-de-Grâce

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (5). Del Jardin des Plantes a la Place de la Contrescarpe.

 

Ruta 4. Desde el Jardin des Plantes, el Museo de Historia Natural y la Gran Mezquita de París hasta la Rue Mouffetard y la Place de la Contrescarpe.

Tras ver la Fuente Cuvier en la confluencia de las Rue Linné y la Rue Cuvier vamos a adentrarnos en el Jardin des Plantes y en el hermoso edificio del Museo de Historia Natural. Posteriormente nos dirigiremos a la Gran Mezquita, a sólo unos pasos del Jardin, y después cogeremos rumbo oeste hacia la Rue Mouffetard.

 

17.- MUSEO DE HISTORIA NATURAL DE FRANCIA.

Se encuentra en la Rue Cuvier, a pocos pasos de la misma esquina. Para que se hagan cargo de la importancia de este museo le doy dos datos: tiene 225 años de vida pues se abrió a finales del siglo XVIII y todos los años es visitado por dos millones de personas.

Está situado dentro del Jardin des Plantes y contiene en su interior, a su vez, varios museos, entre ellos, la famosa Galería de Paleontología y de Anatomía Comparada (por sus grandes esqueletos de vertebrados fósiles: dinosaurios, mamuts y megaterios, entre otros), el Museo del Hombre, la Galería de la Mineralogía y la Geología o la Gran Galería de la Evolución, por sus gran cantidad de animales disecados. Es uno de los mejores sitios de París para visitar con niños.

Suele abrir de 10 de la mañana a seis de la tarde y, si quieres aprovechar la visita debes reservar, al menos, tres o cuatro horas para verlo todo.

Museo de Historia Natural.

 

18.- JARDIN DES PLANTES.

Hablábamos antes de que el Museo de Historia Natural está encuadrado dentro del recinto conocido por el Jardin des Plantes. se trata de un recinto de 23 hectáreas de terreno dedicado al cultivo de todo tipo de plantas.

Destacan los tres invernaderos (mexicano, australiano y el llamado jardín de invierno), la rosaleda (con una amplísima colección de variedades de rosas), el zoológico (llamado “ménagerie”, casa de las fieras), un Marinarium de Concarneau (acuario de esta estación marina), jardines de plantas exóticas, jardines de plantas alpinas o la Galería Botánica.

No todos los recintos tienen el mismo horario así que sería importante conocer el de aquellos que queremos visitar.

Jardin des Plantes.

 

19.- GRAN MEZQUITA DE PARÍS.

Frente al Jardin des Plantes se encuentra la mayor mezquita de París. Tiene alrededor de diez mil metros cuadrados de superficie y fue construida en el año 1922 para agradecer la ayuda a los países musulmanes del norte de Africa (Magreg principalmente) en la primera guerra mundial.

El recinto es digno de visitar, un remanso de silencio que, además de tener el lugar propio de oración, tiene un chaman y cafetería para descansar tomando un té verde a la menta, por ejemplo, acompañado un delicioso pastel árabe de pistacho, miel y hojaldre.

Paseen por sus jardines y admiren el interior de la mezquita con todos sus detalles arquitectónicos en madera y azulejo de todos los colores imaginables. El minarete mide 33 metros, un tercio de lo que mide la Giralda de Sevilla, a la que me recuerda en su forma y decoración.

Gran Mezquita de París.

 

20.- RUE MOUFFETARD. 

Tras visitar la Gran Mezquita de París nos dirigiremos dirección oeste por la Rue Daubenton hasta la conocida Rue Monge, desde allí enlazaremos con Rue l´Épée de Bois (la Calle de la Espada de Madera) hasta alcanzar la Rue Mouffetard por su extremo sur, el punto más bajo de la calle por lo que sólo queda subir hasta la Place de la Contrescarpe.

La Rue Mouffetard se disfruta paseando. Es un río de olores y sabores culinarios, una gozada visual para ver escaparates con todo tipo de productos que puedas imaginar llevarte a la boca en una calle estrecha que rodeaba a la antigua muralla de la ciudad.

Si quieres saber un poco más de la Rue Mouffetard, continua en este enlace y te sorprenderá.

La Fontaine. Rue Mouffetard.

En el último tramo de la Rue Mouffetard nos encontramos con la Place de la Contrescarpe, un rincón para degustar un sorbito de París en cualquiera de las terraza de los café que la circundan. Desde aquí iniciaremos la próxima etapa de nuestra ruta por el Barrio Latino y lo podrás ver aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (4). De la Torre Clovis a la Fontaine Cuvier.

 

La Torre de Clovis, junto a la Iglesia de Saint Etienne-du-Mont, con la cúpula del Pantheon al fondo.

Finalizábamos ayer nuestra segunda parte de la ruta por el Quartier Latin deteniéndonos en una de las iglesias más carismática y reconocible de todo París, la Iglesia de Saint Etienne de Mont. Después de visitar en ella las tumbas del escritor, matemático y físico Blaise Pascal y de Jean Racine, el dramaturgo que compitió en su época con nada más y nada menos que Corneille y Molière estamos preparados para cruzar la acera y disfrutar de una reliquia a la que nos puede acceder: la Torre de Clovis pues se encuentra en el interior del Liceo Henry IV y su acceso es restringido.

La ruta cubre el área desde Torre Clovis hasta la Fuente Cuvier. Nos espera una caminata de poco menos de un kilómetro.

Ruta 3.1 Desde la Place du Panthéon, Iglesia de Saint-Etienne-du-Mont y Torre Clovis hasta la Fuente Cuvier en la Rue Linné.

 

12.- TORRE DE CLOVIS.

La Torre de Clovis es realmente un antiguo campanario de un monasterio medieval que no se conserva y en cuyo lugar está construido el Liceo Henry IV, uno de los más prestigiosos de Francia. El nombre de la torre viene dado por Clovis I, que fue el rey de todos los francos del año 481 al 511 y fundó la primera dinastía de reyes de Francia, la dinastía merovingia.

Su historia resumida la puedes ver en este enlace.

La Torre de Clovis.

 

13.- MURALLAS MEDIEVALES.

Entrando por la Rue Clovis, que es la calle situada entre la Iglesia de Saint Etienne-du-Mont y el Liceo Henry IV, nos dirigimos hacia el este y a unos cien metros nos encontramos con un pequeño lienzo de la antigua muralla medieval construida por el rey Philippe Auguste  a comienzos del siglo XIII.

Aquí puedes conocer algo más de su historia.

Muralla de Philippe Auguste en la Rue Cardenal Lemoine.

 

14.- LAS ARENAS DE LUTECIA.

Las Arenas de Lutecia es, con las termas del Museo Cluny, los dos vestigios romanos importantes que existen en París. Este espacio abierto está situado detrás de un edificio en la Rue Monge. En su concepción fue un anfiteatro para más de diecisiete mil personas. Con el tiempo fue olvidado y casi destruido hasta que, en el siglo XIX, fue redescubierto y reconstruido para disfrute del pueblo parisino.

Tiene tres puertas de acceso, no muy visibles por cierto. De su historia y curiosidades os habla este post que ya escribí.

A la entrada de las Arenas de Lutecia nos encontramos este mármol donde se dice que allí se recreaban hasta batallas navales.

 

15.- LA SQUARE CAPITAN.

La Plaza Capitan está unida a las Arenas de Lutecia y supone una de las tres entradas (o salidas según se mire) del recinto vallado. Es un espacio floral y rodeado de árboles donde los niños también tienen su particular espacio con columpios y juegos. Su nombre se debe al Dr. Capitan (Joseph Louis Capitan), médico y arqueólogo que, en 1917, en plena Iª Guerra Mundial, financió la recuperación del recinto romano.

Destaca en uno de sus lados con una escalera amplia y abierta a dos aguas sobre una gruta donde podemos ver una estatua de una ninfa dormida. Al ser recinto cerrado, tiene horario de apertura y cierre que depende de la estación del año.

Algo más pueden leer en este enlace.

La Square Capitan, con la gruta que contiene la estatua la ninfa recostada sobre una roca.

 

16.- LA FONTAINE CUVIER.

La Fuente Cuvier es el último punto de visita de esta tercera parte de la ruta. Está situada en la confluencia de la Rue Linné y la Rue Cuvier y frente al Jardin des Plantes.

Esta fuente fue construida en 1840 sobre el diseño del arquitecto Alphonse Vigoreux inspector de aguas de la ciudad de París, quien decide reemplazar la antigua Fuente de Saint-Victor por esta más moderna en homenaje al naturalista George Cuvier.

Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier, Barón de Cuvier, nació en Montbéliard el 23 de agosto de 1769 y murió en París a la edad de sesenta y dos años.

Lean su historia y su minuciosa descripción en este enlace si gustan.

La Fontaine Cuvier.

Tras ver esta fuente de estilo naturalista nos preparamos para continuar nuestra ruta. En poco menos de un centenar de pasos nos plantamos, nunca mejor dicho, en el Jardin des Plantes y el Museo de Historia Natural, donde parece que se detiene el tiempo. Pasemos a la siguiente ruta por aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (3). De Rue Séverin a Saint-Etienne-du-Mont.

 

La cúpula del Panthéon coronando la colina del Quartier Latin.

Tras salir de la Iglesia de Saint Séverin continuaremos nuestra hacia el oeste del barrio a través de callejuelas que reciben el sobrenombre de “Pequeña Atenas” por la que disfrutaremos de multitud de restaurantes, pastelerías, cafeterías y pequeños dispensarios de comida rápida. Giraremos después dirección sur para adentrarnos en el corazón del barrio latino y ver museos medievales, universidades reconocidas mundialmente, panteones e iglesias únicas nos esperan en este recorrido que dividiremos en dos mapas.

Ruta 2.1. De Rue Saint-Séverin a la Iglesia de la Sorbona.

 

6. LA “PEQUEÑA ATENAS”.

La zona delimitada al norte con el Sena y al sur con la Rue Séverin es conocida por la “Pequeña Atenas”. Su nombre viene dado porque, en este lugar, con anterioridad existían varios restaurantes cuya especialidad eran los platos de la gastronomía griega. En la actualidad existe alguno testimonial.

Es una zona eminentemente gastronómica y turística con lo que conlleva la unión de estos dos adjetivos. Simplemente pararse a ver los alimentos expuestos sobre mesas o vitrinas en plena calle merece la pena, a la vez que se disfruta leyendo en los carteles, muchos de ellos escritos con tiza blanca, los manjares de temporada que cada uno tiene preparado para el viandante. ¿Es un lugar recomendado para comer?. La respuesta es sí, por la calidad de los alimentos a pesar de ser zona eminentemente turística, y por poder ver fluir el ritmo de vida parisino de este pequeño barrio desde una mesa tras una gran ventana.

En este enlace puedes conocer algo más de sus bondades.

Le Marmiton de Lutece, en Rue Saint-Séverin, especialistas en raclettes y fondues.

 

7.- MUSEO DE CLUNY.

Una vez que dejamos la Rue Saint-Séverin y la Rue de la Harpe, llegamos al Boulevard Saint Germain, desde donde podemos ver ya el edificio del Museo Cluny, un museo con cientos de piezas medievales de incalculable valor. El lugar que ocupa el edificio ha tenido distintos usos desde la Edad Antigua, conservándose aún unas termas galo-romanas del siglo I. El nombre se lo debe a haber sido desde el siglo XIII sede del hospicio-residencia de los Abades de Cluny, de la Orden cluniacense.

En él podemos ver unas dos mil trescientas piezas compuestas por colecciones de tapices, esculturas, marfiles y objetos de orfebrería, la mayor parte de ellos de procedencia religiosa. Para los españoles curiosos, en su interior podemos ver parte del Tesoro de Guarrazar, unas coronas de origen visigodo descubiertos en la provincia de Toledo

Museo de Cluny. Cabeza de los Reyes de Judea e Israel, provenientes de la fachada de la Catedral de Notre Dame.

 

8.- LA IGLESIA DE LA UNIVERSIDAD DE LA SORBONA.

Tras salir del Museo Cluny nos dirigimos a la Iglesia de la Universidad de la Sorbona, tomando el Boulevard Saint Michel en dirección sur. Al llegar a la Place de la Sorbonne giramos nuestra vista hacia la izquierda donde podremos la iglesia de la universidad.

Levantada por Jacques Lemercier entre 1635 y 1642 por encargo del Cardenal Richelieu, es uno de las iglesias más interesantes de la época. Al ser un templo perteneciente a la institución de la Universidad, posee dos fachadas, una hacia la calle y otra hacia el patio principal del recinto educativo. La primera sigue el esquema general de las iglesias romanas de la época, en este caso con sólo dos órdenes superpuestos, jónico en el inferior y corintio en el superior, y volutas laterales para unirlos. Todo rematado por un frontón triangular que domina todo el conjunto. La fachada al patio responde a un esquema muy diferente. Para realzar la majestad de la iglesia, la portada se eleva con una escalinata y está construida como un pórtico clásico, hexástilo y de columnas corintias que soportan un frontón con el escudo del cardenal en el tímpano.

Merece la pena una visita esta iglesia de casi 380 años de historia, historia unida a los estudiantes de esta universidad.

Fachada principal de la Iglesia de la Sorbona.

Tras completar el recorrido del primer mapa, comenzamos con el segundo. Vamos hacia el Panthéon y Saint Etienne-du-Mont.

Ruta 2.2 De la Sorbona a Saint-Etienne-du-Mont.

 

9.- LA FACULTAD DE DERECHO “PANTHÉON-ASSAS”.

Tras salir de la Iglesia de la Sorbona continuamos dirección sur hasta la Rue Soufflot donde giraremos hacia la izquierda no sin antes echar una miradita hacia el otro sentido para ver los Jardines de Luxemburgo, que pertenecen al barrio de Saint Germain.

Continuando unos metros por esta calle tenemos el edificio de la Facultad de Derecho Panthéon-Assas, con una magnífica portada neoclásica que recuerda a los antiguos templos griegos y romanos. En dicha portada se puede leer el texto “Liberté, egalité, fraternité” que nos lleva hasta el pensamiento más profundo de la Revolución francesa. Una vistazo a su interior se hace inexcusable.

Aquí puedes ver algo más de este edificio.

Facultad de Derecho. Universidad Panthéon-Assas.

 

10.- EL PANTHÉON.

Frente a la Universidad Panthéon-Assas nos encontramos con el edificio más iconográfico de todo el Barrio Latino, el Panthéon, un edificio levantado como iglesia en honor a Santa Genoveva y que actualmente está desacralizado. Su cúpula se distingue prácticamente desde todo París y, en su interior, se encuentran las tumbas de los más grandes de Francia, entre ellos Victor Hugo, Émile Zola, Louis Braille, Marie Curie, Alejandro Dumas o Jean Monet por ejemplo. No está la tumba de Napoleón, por si se lo preguntan, que está en el Hospital de los Inválidos.

El edificio es de estilo neoclásico y nos recuerda, en su concepción arquitectónica, al Panteón de Agrippa en Roma. Su cúpula es portentosa y puedes conocerla mejor en este enlace.

Si os perguntais si merece la pena una visita a su interior, os aconsejaría que lo dejarais para una visita posterior a París. Es interesante, pero no es lo suficientemente atractivo como para perderse el resto de la ruta por el Quartier Latin.

Panthéon.

 

11.- LA IGLESIA DE SAINT-ETIENNE-DU-MONT.

Bordeando el Panthéon por su fachada norte nos encontramos con un pequeño monumento dedicado a Diderot, escritor, filósofo y enciclopedista francés del siglo XVIII. A continuación nos topamos con el último punto de esta segunda ruta: la Iglesia de Saint-Etienne-du-Mont, San Esteban del Monte, consagrada, a pesar de su nombre, a Santa Genoveva, la patrona de París. Para mi gusto, es una de las iglesias más bellas de la ciudad y con un elemento que las distingue del resto: el jubé. No os explico nada más sobre él porque en este enlace veréis fotos de lo que os estoy diciendo y podréis darme la razón (o no).

Su torre con reloj es otra de las joyas de esta iglesia. Disfrutadla.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Aquí finaliza la segunda ruta. Hemos dejado atrás iglesias, museos medievales, universidades y al magnífico Panthéon y admirado el más hermoso de los jubés de París. Desde este punto comenzaremos la tercera fijándonos en el edificio de la acera contraria, pero de esto hablaremos mañana y lo podrás ver aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (2). De Saint Michel a Saint Séverin.

 

Pont Saint Michel, el inicio de nuestro recorrido.

Nuestro recorrido comienza frente al Pont Saint Michel, en una plaza con forma triangular que, como no podía ser de otro modo, lleva el nombre de Saint Michel, y cuyo elemento principal es una maravillosa fuente en honor al santo. Después tomaremos la Rue de la Huchette en dirección a la Librería Shakespeare&Company, alcanzaremos la Square René Viviane, giraremos a la derecha hacia la Iglesia de Saint Julien-le-Pauvre y finalizaremos esta primera etapa de poco más de quinientos metros de recorrido en la Iglesia de Saint Severin. Aquí pueden ver un mapa con los puntos que visitaremos.

Ruta 1. Saint Michel-Saint Séverin.

 

1.- FONTAINE SAINT MICHEL.

Esta bella fuente surgió casi por casualidad. Después de que el Barón Haussmann derribara algunos edificios de la zona para ampliar las avenidas quedó al descubierto esta gran pared con vistas al Sena. La solución hallada para embellecerla fue un gran acierto. La Fontaine Saint Michel es una fuente de estilo neoclásico que ocupa la altura de seis pisos y tiene en su centro una gran estatua del arcángel San Miguel sometiendo a un demonio bajo el peso de sus pies.  Su espectacularidad llama la atención, pero si quieres conocerla más en profundidad puedes hacerlo en este enlace.

Fontaine Saint Michel, en la plaza del mismo nombre.

 

2.- LIBRERÍA “SHAKESPEARE & COMPANY”.

En la Place Saint Michel nace la Rue de la Hachette, la recorreremos en toda su longitud en dirección este, como si fuéramos a la Catedral de Notre Dame, cruzaremos la Rue du Petit Pont y entraremos en la Rue de la Bûcherie. El lugar que buscamos está justo en el medio de esta calle.

Se trata de una vieja librería con una gran historia detrás. Allí podremos pasar todo el tiempo que queramos hojeando las mesas y estanterías y, en el mejor de los casos, incluso podríamos dormir en ella a cambio de colaborar en el trabajo diario. Por aquí pasaron famosos y cambió de propietario una vez que cerró la primera librería que estaba situada cerca del Odeon.

Estas son algunas de las curiosidades pero aquí, en este enlace, te explico algunas cosas más.

Librería Shakespeare&Company, en Rue de la Bûcherie.

 

3.- SQUARE “RENÉ VIVIANI”.

La Plaza René Viviani está al final de la Rue de la Bûcherie, justo frente a la Catedral de Notre Dame. Es pequeña pero siempre está muy concurrida. Tiene el honor de poseer en su interior al árbol más antiguo de París. Pero lo más llamativo de todo es que está construida sobre un antiguo cementerio merovingio. Aquí puedes conocer toda su historia.

Square René Viviani. Al fondo la Iglesia de Saint-Julien-le-Pauvre. Vista desde la torre sur de la Catedral de Notre Dame.

 

4.- IGLESIA DE SAINT-JULIEN-LE-PAUVRE.

Junto a la Square René Viviani está la reconstruida Iglesia de Saint-Julien-le-pauvre, la iglesia del cementerio del que hablábamos anteriormente. Con más de mil años de historia, la iglesia tuvo multitud de usos, entre ellos fue un granero y un almacén de armas durante la Revolución francesa. Fue reabierta al culto en 1826 y se le asignó al rito católico bizantino griego en 1889.

No es una iglesia que te deslumbrará por su belleza pero sí quizá la valores en su justa medida por su resistencia al paso del tiempo.

Aquí puedes leer más sobre su historia.

Mural iconográfico de Saint Julien le Pauvre que separa el presbiterio del resto de la iglesia.

 

5.- IGLESIA DE SAINT SÉVERIN.

La Iglesia de Saint Séverin es el último paso de esta primera etapa. Está situada frente a la Iglesia de Saint-Julien-le-pauvre desde la que se observan sus bellos y potentes arbotantes que sostienen su bóveda. Para entrar en ella tendremos que rodearla y buscar su torre, lo más preciado del edificio, pues allí se alojan las centenarias campanas de París, las de más antigüedad de la ciudad, datadas en 1412. De trazos románicos y góticos, merece la pena pararse en su interior y dar una vuelta por su deambulatorio rodeado de columnas cinceladas en forma de palmera.

Esto lo puedes ver en este enlace.

La torre-campanario de Saint Severin.

 

En poco más de quinientos metros de recorrido hemos visitado un puente, dos plazas, una fuente, una librería y dos iglesias muy diferentes, o sea, un aperitivo de los que nos queda por descubrir en los próximos días. Mañana nos adentraremos en la “Pequeña Atenas” y nos dirigiremos hacia el sur en busca de universidades, panteones e iglesias. Pero eso será mañana y lo podrás ver aquí.

¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (1)

 

Monumento a Diderot, en la Place du Panthéon.

La ciudad de París está dividida políticamente en 20 “Arrondissements”, o sea, 20 barrios, que, a su vez, están divididos en tres o cuatro distritos según el caso.

En el post de hoy y en algunos venideros nos vamos a centrar en el barrio número cinco al que todos conocemos como Barrio Latino o con su acepción francesa “Quartier Latin”, posiblemente el más turístico de la ciudad y uno de los tres más visitados conjuntamente con el de la Torre Eiffel y la Catedral de Notre Dame.

El “Vº Arrondissement” tiene geográficamente forma de un hexágono irregular. Si tomamos como punto de partida el vértice superior izquierda partimos de la Plaza de Saint Michel y desde allí podemos caminar hacia el sur por el Boulevard de dicho nombre hasta conectar con el Boulevard de Port-Royal donde giramos hacia la izquierda en dirección al Sena.

Nos encontramos a continuación en el sur con tres lados irregulares del citado hexàgono que están conformados, en este orden, por el Boulevard de Port-Royal, el Boulevard Saint-Marcel y el Boulevard de l´Hospital que nos lleva hasta las estribaciones del Pont d´Austerlizt. Desde allí tomaríamos rumbo norte por el Quai Saint-Bernard, el Quai de la Tournelle y el Quai de Montebello hasta llegar de nuevo a la Plaza de Saint Michel.

Cada uno de los barrios y distritos de París. El Barrio Latino se divide en La Sorbonne, Val-de-Grâce, Jardin des Plantes y Saint-Victor.

El Barrio Latino es posiblemente el más bullicioso de todos los parisinos, contando con multitud de restaurantes, cafeterías, cines, teatros y tiendas de alimentación de todos los tipos que se nos ocurra. Su historia como lugar de encuentro y reunión comenzó allá por la Edad Media cuando los estudiantes vivían en este barrio y lo convertían en el más animoso de la ciudad. Su fama como centro de ocio y diversión es muy merecida, pero esto lo dejaré para que lo descubran personalmente mientras callejean por sus avenidas y calles (algunas sólo peatonales) al tiempo que voy explicándoles cada uno de los puntos turísticos en los que merece la pena detenerse según nuestro personal criterio.

Haremos un recorrido muy largo, de casi cinco kilómetros según el plano de GoogleMaps que hemos preparado y que pueden ver en este enlace. Lo dividiré en cinco etapas, más una adicional que está separada de las demás. Las pueden hacer en un día a un ritmo alto y casi sin pararse en los lugares señalados o pueden disfrutar de esta guía en varios días saboreando cada uno de los puntos que les voy a explicar. Lo dejo a su gusto. Soy consciente de que el tiempo, a veces, nos limita y tenemos que elegir.

Mapa fijo del recorrido completo por el Barrio Latino.

Iniciaremos nuestro camino en la Fontaine Saint Michel, frente al puente del mismo nombre y punto de partida del Boulevard, como no, llamado Saint Michel también. Pero esto es una historia que comienza mañana con la primera de las etapas que les hemos preparado como guía y que podrás leer aquí.

Delacroix en la Iglesia de Saint Sulpice.

 

Capilla des Saints Anges. Delacroix. Techo. San Miguel derrotando al demonio.

¿Quién no recuerda esa gran obra pictórica que lleva el título de “La libertad guiando al pueblo” (1830)? Esa obra en la que una mujer con el pecho derecho al descubierto y alzando con su brazo la bandera de Francia guía, dirige, es el frente de un ejército libertario e incita a la lucha del pueblo que le sigue para alcanzar las libertades que antes le han negado frente al rey Carlos X de Francia que había suprimido el parlamento por decreto y tenía la intención de restringir la libertad de prensa.

Pues ese lienzo, digamos, que es la obra cumbre de un pintor romántico y francés que responde al nombre de Eugène Delacroix, uno de los más grandes que ha dado la nación gala. Pero no es de esta obra pictórica de la que vamos a hablar hoy y que pueden ver en el Museo del Louvre sino de otras que están más al alcance de la mano y que pueden ser visitadas en una de las iglesias más importantes de París, la iglesia de Saint Sulpice.

Capilla des Saints Anges. Delacroix. Muro derecho. Expulsión de Heliodoro del templo.

Tal como entramos en el templo por la puerta principal, si nos dirigimos hacia la derecha, la primera capilla de la nave de la epístola está consagrada a los Santos Ángeles (Chapelle des Saints Anges) y allí nos encontramos con un pequeño rincón  que dispone de una amplia iluminación gracias a una gran vidriera a la vamos a obviar por su escaso valor artístico.

Capilla des Saints Anges. Delacroix. Muro izquierdo. Lucha de Jacob con un ángel

Esta capilla, conjuntamente con la hermosa Capilla de la Virgen y con el célebre gnomon astronómico al que ya hemos hecho referencia en otro post anterior, forman la santísima trinidad de la iglesia de Saint Sulpice, los tres puntos que no hay que dejar de visitar en este templo de Saint Sulpice.

El valor de esta capilla viene dado porque sus dos paredes laterales y su cúpula están pintadas al fresco por el autor arriba mencionado, Eugène Delacroix y su simple admiración en el silencio de Saint Sulpice merece la pena una visita. Además existe una excusa añadida, durante un año esta capilla ha estado cerrada para la restauración de los murales y ha sido reabierta recientemente con un éxito absoluto de crítica.

Plano de Saint Sulpice.

En la cúpula del techo tenemos a Saint Michel terrassant le demon” (San Miguel derrotando al demonio), a la izquierda sobre la pared nos encontramos a Le combat de Jacob avec l’ange” (Lucha de Jacob con un ángel) y en el muro de la derecha a Héliodore chassé du temple” (Expulsión de Heliodoro del templo).

Para realizarlos, de 1854 a 1861, el pintor se instaló cerca de la iglesia, en la Rue Fürstenberg, donde hoy se encuentra el museo Eugène-Delacroix. Estas obras fueron realizadas poco antes de fallecer en 1863 por lo que son consideradas el testamento espiritual del artista.

Fecha de realización de la obra. Muro derecho. Expulsión de Heliodoro del templo.

¿En qué iglesia podemos ver este laberinto de columnas?

 

¿En qué iglesia estoy?

Hace unos días os planteamos un acertijo con una imagen del famoso gallo de Notre Dame, hoy vamos a complicarlo un poquito más.

Os presento esta perspectiva del interior de una de las iglesias de París. En principio puede parecer caótica, pero si os fijáis en los detalles estoy seguro de que adivinareis de qué templo estamos hablando.

Un rosetón, un altar, una capilla lateral, la forma de las columnas y el número de ellas… son datos que no se os deben pasar por alto.

La Cripta Arqueológica del atrio de Notre Dame.

 

Parvis Notre Dame.

Parvis Notre Dame.

La explanada que se abre delante de la fachada principal de la Catedral de Notre Dame esconde lo más preciado de París: una gran parte de su historia milenaria, vestigios que nos remontan dos mil años y que sirven para interpretar la forma de vida de los primeros parisinos.

Como debe ser, estos restos arqueológicos están resguardados de la intemperie por el suelo de la plaza. Bajo este suelo, el gobierno de la ciudad y el Ministerio de Cultura francés, a través del Museo Carnavalet, guardan, protegen, ordenan, muestran e informan de lo que allí se ha encontrado.

Información turística.

La Cripta Arqueológica fue instalada en 1980 para presentar los vestigios arqueológicos descubiertos en las excavaciones realizadas entre 1965 y 1972 y ofrece un panorama único de la evolución urbana y arquitectónica de la isla de la Cité, el centro histórico de París.

Al descubrir los edificios que se sucedieron en el emplazamiento, desde la Antigüedad hasta el siglo XX, los visitantes retrocedemos en el tiempo paseando por las ruinas antiguas a las que se superponen vestigios medievales y clásicos.

El recorrido presenta los distintos estratos arqueológicos para comprender mejor cómo la ciudad no ha cesado de reconstruirse sobre sí misma desde hace más de 2.000 año.

En resumen, ésta es la historia de la Îlé de la Cité tal como viene expresada en el catálogo turístico-informativo.

Crispta Arqueológica Parvis Notre Dame.

El sitio era un lugar frecuentado por la tribu gala de los Parisii cuyo nombre figura en las monedas encontradas en el Sena. También podemos ver cómo en el primer cuarto del siglo I d.C. se juntaron los islotes formando la actual Île de la Cité.

En el recorrido también distinguimos algunos extractos de la ciudad galorromana de Lutecia que se desarrolló en la orilla izquierda bajo el reinado del Emperador Augusto.

Historia de la cripta (1).

A partir de mediados del siglo III y hasta el siglo V d.C., Lutecia, amenazada por las primeras invasiones germánicas, fue un sitio estratégico en la defensa del Imperio romano contra los bárbaros. La isla de la Cité, fortificada en el 308, se convirtió en el centro activo de la ciudad, mientras que se abandonó parcialmente la orilla izquierda.

En la Edad Media, el urbanismo de la isla de la Cité se organizó alrededor de la obra catedralicia comenzada en 1163: apertura de la calle Neuve Notre-Dame en el eje del pórtico central de la catedral, reconstrucción del Hôtel-Dieu al sur del atrio, y edificación de casas e iglesias.

Historia de la cripta (2).

En el siglo XVIII, se demolieron muchos edificios medievales para mejorar la circulación y asegurar la salubridad de la isla de la Cité : se amplió el atrio, se prolongó la calle Neuve Notre-Dame y se construyó un nuevo hospicio de los Enfants-Trouvés.

En el siglo XIX, el prefecto Haussmann reorganizó de un modo radical el entramado urbano suprimiendo numerosos edificios antiguos y callejuelas. Se edificó un cuartel (convertido en Prefectura de policía) al fondo de la plaza, así como su vecino, el actual Hôtel-Dieu. Hoy en día, la configuración del atrio es fruto de estas últimas transformaciones.

Historia de la cripta (3).

Un día en la Île de la Cité (y 3).

 

Carlomagno y sus leudes. Al fondo la Catedral de Notre Dame.

Una vez que nos hemos situado en el Punto Cero de todas las carreteras de Francia y, de paso, echar una primera nuestra mirada pasional a la Catedral de Notre Dame y su fachada gótica de 850 años, nos dirigiremos hacia el otro extremo de la plaza Juan Pablo II (también conocida como Paris Notre Dame) donde se encuentra la entrada a la Cripta Arqueológica de la Île de la Cité, una urna enterrada donde podemos ver vestigios de los primeros parisii (los primitivos habitantes de la ciudad), restos romanos o medievales que certifican una antigüedad de 2000 año de vida en el lugar. A la cripta arqueológica se accede mediante el pago de una entrada y la visita puede estar en torno a las dos horas.

Tras salir de lugar, bordeamos la plaza por el lado del río y nos encontramos con un monumento dedicado a Carlomagno y sus leudes, monumento del que podéis conocer su historia aquí.

Las célebres gárgolas de Notre Dame.

Rodeamos el monumento y nos dirigimos hacia la Catedral de Notre Dame. La catedral, su historia, su riqueza artística ha sido versada en este blog en más de 20 post diferentes, especialmente describiendo cada una de las partes de sus puertas y de su fachada. Si tienen interés en conocerla pueden ir a este enlace.

Especial visita se merecen sus torres. Es un recorrido que se empieza en la base de la torre norte y se termina en la cúspide la torre sur, pasando por la Galería de las Quimeras. De este viaje tenéis cuenta en este post.

Para finalizar esta exhaustiva visita a la Île de la Cité y sólo nos queda salir por la torre sur de  Notre Dame, girar hacia la izquierda, disfrutar de la vista de los arbotantes y la aguja del templo y nos toparemos con dos estatuas, la primera dedicada a Juan Pablo II, la segunda, en el extremo este de la Catedral, a Carlo Goldoni.

La Square Jean XXIII.

Nos encontramos en la Plaza Jean XIII, con un monumento dedicado a a Virgen María. Finalmente en la esquina de la isla nos encontramos con un espacio llamado Square de l´Île de la Cité, en el que se encuentra el Memorial de la Deportación, un museo dedicado al holocausto judío.

Cuando terminemos, podemos dirigirnos hasta el Pont Saint-Louis y adentrarnos en la Île de Saint Louis, pero de esta isla hablaremos otro día.

La Île de la Cité vista desde el Sena por su extremo este.