¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (4). De la Torre Clovis a la Fontaine Cuvier.

 

La Torre de Clovis, junto a la Iglesia de Saint Etienne-du-Mont, con la cúpula del Pantheon al fondo.

Finalizábamos ayer nuestra segunda parte de la ruta por el Quartier Latin deteniéndonos en una de las iglesias más carismática y reconocible de todo París, la Iglesia de Saint Etienne de Mont. Después de visitar en ella las tumbas del escritor, matemático y físico Blaise Pascal y de Jean Racine, el dramaturgo que compitió en su época con nada más y nada menos que Corneille y Molière estamos preparados para cruzar la acera y disfrutar de una reliquia a la que nos puede acceder: la Torre de Clovis pues se encuentra en el interior del Liceo Henry IV y su acceso es restringido.

La ruta cubre el área desde Torre Clovis hasta la Fuente Cuvier. Nos espera una caminata de poco menos de un kilómetro.

Ruta 3.1 Desde la Place du Panthéon, Iglesia de Saint-Etienne-du-Mont y Torre Clovis hasta la Fuente Cuvier en la Rue Linné.

 

12.- TORRE DE CLOVIS.

La Torre de Clovis es realmente un antiguo campanario de un monasterio medieval que no se conserva y en cuyo lugar está construido el Liceo Henry IV, uno de los más prestigiosos de Francia. El nombre de la torre viene dado por Clovis I, que fue el rey de todos los francos del año 481 al 511 y fundó la primera dinastía de reyes de Francia, la dinastía merovingia.

Su historia resumida la puedes ver en este enlace.

La Torre de Clovis.

 

13.- MURALLAS MEDIEVALES.

Entrando por la Rue Clovis, que es la calle situada entre la Iglesia de Saint Etienne-du-Mont y el Liceo Henry IV, nos dirigimos hacia el este y a unos cien metros nos encontramos con un pequeño lienzo de la antigua muralla medieval construida por el rey Philippe Auguste  a comienzos del siglo XIII.

Aquí puedes conocer algo más de su historia.

Muralla de Philippe Auguste en la Rue Cardenal Lemoine.

 

14.- LAS ARENAS DE LUTECIA.

Las Arenas de Lutecia es, con las termas del Museo Cluny, los dos vestigios romanos importantes que existen en París. Este espacio abierto está situado detrás de un edificio en la Rue Monge. En su concepción fue un anfiteatro para más de diecisiete mil personas. Con el tiempo fue olvidado y casi destruido hasta que, en el siglo XIX, fue redescubierto y reconstruido para disfrute del pueblo parisino.

Tiene tres puertas de acceso, no muy visibles por cierto. De su historia y curiosidades os habla este post que ya escribí.

A la entrada de las Arenas de Lutecia nos encontramos este mármol donde se dice que allí se recreaban hasta batallas navales.

 

15.- LA SQUARE CAPITAN.

La Plaza Capitan está unida a las Arenas de Lutecia y supone una de las tres entradas (o salidas según se mire) del recinto vallado. Es un espacio floral y rodeado de árboles donde los niños también tienen su particular espacio con columpios y juegos. Su nombre se debe al Dr. Capitan (Joseph Louis Capitan), médico y arqueólogo que, en 1917, en plena Iª Guerra Mundial, financió la recuperación del recinto romano.

Destaca en uno de sus lados con una escalera amplia y abierta a dos aguas sobre una gruta donde podemos ver una estatua de una ninfa dormida. Al ser recinto cerrado, tiene horario de apertura y cierre que depende de la estación del año.

Algo más pueden leer en este enlace.

La Square Capitan, con la gruta que contiene la estatua la ninfa recostada sobre una roca.

 

16.- LA FONTAINE CUVIER.

La Fuente Cuvier es el último punto de visita de esta tercera parte de la ruta. Está situada en la confluencia de la Rue Linné y la Rue Cuvier y frente al Jardin des Plantes.

Esta fuente fue construida en 1840 sobre el diseño del arquitecto Alphonse Vigoreux inspector de aguas de la ciudad de París, quien decide reemplazar la antigua Fuente de Saint-Victor por esta más moderna en homenaje al naturalista George Cuvier.

Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier, Barón de Cuvier, nació en Montbéliard el 23 de agosto de 1769 y murió en París a la edad de sesenta y dos años.

Lean su historia y su minuciosa descripción en este enlace si gustan.

La Fontaine Cuvier.

Tras ver esta fuente de estilo naturalista nos preparamos para continuar nuestra ruta. En poco menos de un centenar de pasos nos plantamos, nunca mejor dicho, en el Jardin des Plantes y el Museo de Historia Natural, donde parece que se detiene el tiempo. Pasemos a la siguiente ruta por aquí.

Le Square Capitan

 

La gruta de la Plaza Capitan.

La gruta de la Plaza Capitan.

En el Barrio Latino hay un espacio delimitado por la Rue Monge, la Rue Navarre y la Rue des Arenes testigo de la historia de París desde hace más de diecinueve siglos, el anfiteatro romano que lleva el nombre de Arenes de Lutece.
De él ya escribimos hace algunos meses y lo pueden leer en este enlace . Hoy nos vamos a referir a una pequeño parque adjunto a las Arenas que apenas tiene doce mil doscientos metros cuadrados y que nos recuerda a los jardines de tipo italiano adornados con bellas fuentes, abundante foresta y estatuas clásicas que los inundan de arte.

Las Arenas de Lutecia.

El jardín del que hablamos está situado justo encima del depósito de Saint Victor, uno de los depósitos de agua del Canal de l’Ourcq. El Jardín Capitan tiene su entrada por la Rue Navarre y se conecta con las Arenas a través de una zona ajardinada con árboles de las más diferentes variedades (algunos de ellos de varios siglos de antiguedad), arbustos y parterres florales muy bien cuidados, además de tener una zona con hierba para descansar o donde los futuros artistas se apostan para dibujar el lugar o pintar un lienzo. Sigue leyendo

Las Arenas de Lutecia.

 

Las Arenas de Lutecia.

Las Arenas de Lutecia.

En el año 2006 visité París y escogí un hotel en el Barrio Latino con intención. Tenía poco tiempo y quería visitar una monumento “extraño” de la ciudad de la luces.

Las Arenes de Lutece (Arenas de Lutecia) es uno de los dos vestigios romanos que quedan en París junto a las Termas de Cluny (junto al Boulevard Saint Michel).

Las Arenas de Lutecia.

Las Arenas de Lutecia.

Está situada en la calle Monge, la entrada está en el número 49. Fue construido en el siglo I a.C.

En el origen era un anfiteatro que podría tener capacidad hasta para 17.000 espectadores. Tenía un escenario de unas 40 metros de ancho para las representaciones teatrales dramáticas y cómicas.  Sigue leyendo