Amor, mejor sin candados.

 

Candados sobre las barandillas del Pont des Arts.

Ya en más de una ocasión hemos referido en este blog la problemática que tienen los puentes de París con los candados que los enamorados colocan sobre las barandillas de los mismos. Aprovechando el día de San Valentín vamos a comentar un cartel que las autoridades han lanzado por las redes sociales a cuento del amor de los enamorados y sus célebres candados.

La foto de arriba corresponde al Pont des Arts, una pasarela que cruza el Sena a la altura del Museo del Louvre y cuya fragilidad se ha visto puesta de manifiesto con la cantidad de candados de acero que se colocaron sobre el enrejado de su débil barandilla. tal fue el peso que parte de ésta cedió y pudo ocasionar una grave accidente a los peatones.

En el cartel de abajo, aparte de hacer un llamamiento público a que no se vuelva a cometer este mismo error, podemos ver como el Ayuntamiento parisino ha tomado la decisión de no colocar el panel que servía de soporte a los candados, dejándolo los intervalos entre postes al aire libre, impidiendo, de esta forma, que nadie pueda colocar allí nunca más una muestra metálica de su amor.

Esperemos que la medida sea efectiva y olvidemos esta costumbre que tanto daño hace a los monumentos públicos.

Sin candados. La nueva campaña del Ayuntamiento de París para evitar que los candados sobre los puentes de París.

 

El peso del amor en la Passerelle des Arts.

 

Los candados brillan a través de la rejilla metálica del Pont des Arts.

El Pont des Arts, desde hace ya algunos años ha sido tomado por los enamorados para sellar allí sus amores eternos. Lo hacen con su correspondiente candado que, tras ser colocado y convenientemente cerrado por los novios, queda allí como muestra de sus afectos, se suponen, correspondidos.

Todos sabemos de la fragilidad de este puente y, en particular de su barandilla. Pues bien, hace pocos meses que una de las planchas metálicas de dicha barandilla de casi dos metros y medio de largo cedió al peso del metal (se estima que unos 300 kilogramos por rejilla).

El momento posterior a la caída de la plancha de la barandilla.  @parisvisites

La autoridad parisina rápidamente acudió a reparar esta pieza, pero eso no fue lo más importante del desgraciado hecho. Lo importante es que se empezó a tomar conciencia de la barbarie que supone el esnobismo de colocar estos candados en los puentes. Sigue leyendo

Los candados del amor del Pont de l´Archêveché. 2.0

 

Pont de l´archeveche

Los candados del amor del Pont de l´Archêveché en su versión más actual.

Hace unas semanas hablábamos en este blog de la costumbre que ya se ha arraigado en los puentes de muchas ciudades del mundo y, como no podía ser menos, en los puentes de París. Allí, en sus barandillas y farolas los enamorados colocan unos candados en señal de su amor eterno y después arrojan la llave a las tranquilas aguas del Sena.

Pero como en este mundo todo evoluciona, hay quien se ha dado cuanta de la ocasión que se presenta para los graffitis de utilizar estas barandillas como muro donde expresar sus aptitudes artísticas.

Lo podemos ver en la foto de arriba, en el mismo Pont de l´Archêveché alguien ha construido un mosaico de colores con sus esprays callejeros ocultando, eso sí, los nombres de los enamorados.

¡Vaya disgusto se van a llevar los pobres! Ha llegado la evolución 2.0 de esta costumbre que implanto Federico Moccia sobre el Puente Milvio de Roma.

Los candados del amor del Pont de l´Archêveché.

 

Los candados sobre la barandilla metálica del Pont de l´Archêveché.

Desde hacia ya algunos años, París, como otras muchas ciudades en el mundo, ha caído en la costumbre de encadenar sus puentes al estilo de las barandillas del Puente Milvio en el libro “Tengo ganas de ti” de Federico Moccia.

Ya ayer también advertí de la expansión de esta costumbre por la ciudad mostrando los candados que sobre el hermosísimo Pont Alexandre III apuntaban a la situación actual que pueden ver en las fotos que acompañan a este texto.

Corresponden al Pont de l´Archêveché (Puente del Arzobispo), un pequeño paso entre el Barrio Latino y la Île de la Cité junto a la Place Jean XXIII. Pero podría pertenecer a cualquier otro de los puentes que sobrevuelan el Sena.

Es una curiosa manera de mostrar el deseo de perpetuidad de los amores de los enamorados. Como luchar contra esta costumbre es una tarea titánica e infructuosa, por mi parte sólo me queda realizar un irónico análisis de los amantes en función de los candados que utilizan. Espero que me perdonen la licencia.

Estos candados que ven abajo, ¿son el amor de dos viejecitos enamorados?

Candados oxidados en el Los candados sobre la barandilla metálica del Pont de l´Archêveché.

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El puente de los enamorados.

 

Candados de enamorados sobre las farolas del Pont Alexandre III de París.

En el norte de Roma existe un puente sobre el Río Tíber al que el Cónsul Cayo Claudio Nérón bautizó con el nombre de Puente Milvio. Lógicamente después del año 206 de su construcción ha sufrido muchísimas reconstrucciones y modificaciones. Todas ellas para reforzar la seguridad del mismo.

Con lo que no contaba el susodicho Cónsul cuando levantó el puente es que, en el año 2006, el pueblo de Roma impondría una constumbre relacionada con el amor.

A finales de dicho año, inspirados en los protagonistas de la novela “Tengo ganas de ti” de Federico Moccia, el Puente Milnius empezó a atraer el interés de las parejas de enamorados, quienes usaban el poste de luz sobre el mismo para colgar candados como señal de amor. En el ritual, la pareja sujeta el candado al poste y luego arroja la llave al Tíber por encima de sus hombros. Sigue leyendo