El monumento a Gaspard de Coligny.

 

El Oratorio del Louvre.

El Oratorio del Louvre.

En el 145 de la Rue Saint Honoré se encuentra la entrada al Oratorio del Louvre, una pequeña iglesia que permanece abierta al culto de los cristianos protestantes. Si rodeamos la iglesia por la Rue de l´Oratoire hasta llegar a la Rue de Rivoli, podemos ver un monumento personalísimo pues está dedicado al Almirante Gaspard de Coligny, un defensor de la Reforma en la iglesia de Cristo, un personaje que, en sus últimos años de vida, decidió ser protestante y abogar por una nueva iglesia en su relación con Dios.

El Oratorio del Louvre.

El Oratorio del Louvre.

El monumento allí colocado es de grandes dimensiones y, con él,  la Iglesia quiere ofrecer un espacio de encuentro, reflexión y meditación. Se pretende que este Oratorio sea un lugar donde el Evangelio se viva en el diálogo dentro de una iglesia donde pensar y creer en libertad.

Veamos brevemente cuál fue la historia de Gaspard de Coligny. Gaspard de Coligny o Gaspard de Chatillon (nació en Châtillon-Coligny el16 de febrero de 1519 y murió en París el 24 de agosto de 1572), noble francés, político y militar que lideró el partido de los hugonotes protestantes durante las Guerras de religión de Francia.

El Oratorio del Louvre. Monumento a Gaspard de Coligny, en la Rue de Rivoli.

El Oratorio del Louvre. Monumento a Gaspard de Coligny, en la Rue de Rivoli.

En 1557, tras la ruptura de la tregua de Vaucelles pactada con Charles V de Francia y la invasión francesa de Nápoles, Coligny tomó el mando de las tropas de François I de Francia durante la batalla de San Quintín. Después de la derrota, fue capturado y encarcelado en la Ecluse, permaneciendo dos años en prisión, durante los cuales adoptó las ideas de los hugonotes a instancias de su familia.

Tras hacerse protestante, se convirtió en dirigente del partido de los hugonotes junto con el príncipe de Condé.

El Oratorio del Louvre. Monumento a Gaspard de Coligny, en la Rue de Rivoli.

El Oratorio del Louvre. Monumento a Gaspard de Coligny, en la Rue de Rivoli.

En 1563 tuvo lugar el asesinato de Francisco I de Lorenaduque de Guisa, por Poltrot de Méré, y Gaspard de Coligny fue acusado de haberlo encargado. Más tarde, en 1567, participó en otro complot junto con Louis I de CondéFrançois de Coligny y Guyonne XVIII de Laval: la persecución de Meaux contra el rey Charles IX de Francia y la reina madre Catalina de Médicis. A raíz de ello, el rey le condenó a muerte y confiscó sus bienes, pero abandonó la corte en compañía del príncipe de Condé para exiliarse en Borgoña, y más tarde en La Rochelle.

Monumento a Gaspard de Coligny.

Monumento a Gaspard de Coligny.

Llamado por Charles IX de Francia, durante la tercera guerra religiosa tomó el mando único del partido protestante tras la batalla de Jarnac (13 de marzo de 1569) donde fue asesinado Condé. En Moncontour (3 de octubre de 1569), Coligny fue derrotado por el duque de Anjou, futuro Henry III de Francia, pero consiguió huir hacía el Languedoc con sus tropas, donde se reorganizó y formó el ejército de los “vizcondes”. Coligny recuperó la iniciativa militar y amenazó París en 1570 desde Charité-sur-Loire, forzando entonces la Paz de Saint-Germain (8 de agosto de 1570), en la que logró estipular su readmisión en la corte y la de los protestantes en la administración.

Este acuerdo de paz fue contestado entre otros por el ala más intransigente del partido católico, que se inquietó por su influencia sobre Charles IX, a quien Coligny propuso hasta tres veces intervenir en Flandes contra España.

 

Monumento a Gaspard de Coligny.

Monumento a Gaspard de Coligny.

El 22 de agosto de 1572, como parte de los acontecimientos previos a la Matanza de San Bartolomé, Coligny sufrió un atentado que le dejó gravemente herido al pasar delante de una mansión que pertenecía a los Guisa.

Existen varias versiones historiográficas sobre los responsables de este acto: Catalina de Médicis en persona, la Casa de Guisa o incluso por mandato del duque de Alba, representante de Felipe II de España.

El rey Charles IX acudió a visitar a Coligny y le prometió amparo, pero la insistencia de sus partidarios en reclamar justicia le hicieron dudar de que no se tratase de un nuevo complot del partido hugonote. Fue entonces cuando se desencadenaron los acontecimientos de la noche del 23 de agosto de 1572, conocidos como matanza de San Bartolomé, durante los cuales Coligny, aún convaleciente, fue asesinado en su lecho y defenestrado, dando comienzo a la cuarta de las guerras de religión.

Monumento a Gaspard de Coligny.

Monumento a Gaspard de Coligny.

En el monumento podemos ver tres figuras. En el centro al propio personaje. A la izquierda una mujer que simboliza la Patria sosteniendo una corona, a la derecha la Religión sosteniendo una palma. Obra realizada en 1889 por el escultor Gustave Crauk (1827-1905).

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El monumento al ceramista Bernard Palissy.

 

Estatua de Bernard Palissy, en bronce, obra de Louis-Ernest Barrias de 1883.

Hace unos días nos detuvimos en un mural cerámico que estaba situado en la Plaza Félix Desruelle, era el llamado Portal de Sèvres, una obra magna de la célebre cerámica del pequeño pueblo de las afueras de París.

A pocos pasos de allí, y situado en la misma plaza, en un recinto cerrado por la valla que rodea la Iglesia de Saint Germain de Pres, podemos ver una estatua de bronce, obra del escultor Louis-Ernest Barrias, dedicado a Bernard Palissy, uno de los artistas, pintor y ceramista, más afamados que ha dado Francia.

Bernard Palissy nació en 1510 en Lacapelle-Biron y murió en 1590 en la Bastilla. Aunque careció de una instrucción formal, tuvo muchas inquietudes y desarrolló muchas habilidades, se desempeñó como pintor sobre vidrio, alfarero, orfebre, agrimensor, diseñador de jardines, químico, biólogo y escritor. Es famoso sobre todo por haber conseguido después de 16 años de intentos frustrados una loza esmaltada similar a la porcelana china. También es conocido por su defensa del ideal calvinista, en una época marcada por las guerras de religión. Participó activamente en la fundación de la Iglesia Reformada (protestante) de Saintes. Encarna en Francia el modelo del genio universal del Renacimiento.

Su historia es tan apasionante que merece la pena detenernos en ella por unos momentos. Sigue leyendo

Los Puentes de París (17): El Pont Neuf.

 

El Pont Neuf, de orilla a orilla.

Si en París exige un puente que podamos calificarlo de “histórico”, éste es, precisamente, el Pont Neuf.
Su traducción del francés vendría a ser “Puente Nuevo”, pero su nombre no hace honor a su historia.

La noche cayendo sobre la Îlé de la Cité. Imagen del 2014. Tomada de @parisvisite.

La noche cayendo sobre la Îlé de la Cité. Imagen del 2014. Tomada de @parisvisite.

Hoy en día, el Pont Neuf está considerado monumento histórico de Francia conjuntamente con el Pont Marie y el Pont Royal, los tres puentes más antiguos de la capital de París. Pero el Pont Neuf, de todos ellos, es el puente más antiguo de los que quedan en pie.

El brazo norte del Pont Neuf, desde la Îlé de la Cité a la “rive droite”.

El Pont Neuf toma este nombre porque, tras construir los parisinos múltiples puentes de madera en este lugar, es éste el primero que se construye en piedra. Eso introdujo una novedad respecto a la construcción de los puentes en el siglo XVI. Sigue leyendo

La Torre del Reloj (La Tour de l’Horloge).

 

Para poder tener la mejor vista del fortificado edificio de la Conciergerie tenemos que cruzar el Sena y divisarlo desde la distancia, es entonces cuando podremos admirar sus grandes fachadas y las imponentes cuatro torres reflejándose en el parduzco color de las aguas del río.

La torre de la derecha, si divisamos el palacio desde este lugar privilegiado, también tiene el sobrenombre de Torre Bombec, pero es más conocida por su apodo, “Torre de la Pregunta” por ser el lugar donde se reunían a los presos durante la revolución para realizar los interrogatorios sumarios.

A su izquierda, y en el centro de la fachada hay dos torres gemelas. La de la derecha de ellas, llamada Torre de la Plata, era el lugar reservado para guardar el tesoro de la Corona francesa. La torre de la izquierda era la llamada Torre de César y allí el acusador Fouquier-Tinville tuvo su vivienda durante los años del Terror y tuvo entre sus actividades la labor de llevar la acusación pública contra la Reina Maria Antonietta, Robespierre, los Girondinos y los Dantonistas entre otros. Para escarmiento de Fouquier, él mismo murió allí acusado de “juzgar y ejecutar a un determinado número de personas sin que hubiera contra ellas ningún acta de acusación; de haber condenado a muerte a varias personas sin que se las hubiera ni juzgado ni condenado; de que personas no condenadas fueran ejecutadas en sustitución de otras que sí habían sido condenadas; de que, de los juicios de un gran número de personas, no hubiera constancia y, sin embargo, todas ellas hubieran sido ejecutadas…”.  Sigue leyendo