La Iglesia de Saint Louis en l´Isle (4): el triángulo divino.

 

La Capilla de Saint Louis en la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

La mayoría de las iglesias cristianas de París que yo personalmente conozco tienen una estructura común a la hora de distribuir sus capillas entre el amplio santoral católico. Es lo que yo he dado en llamar el “triángulo divino de Dios”.

Este es un término que me he inventado y que no encontrarán, creo, en ningún libro de historia, de arte o de religión.

Con esta descripción me estoy refiriendo al polígono triangular que suelen formar las tres capillas más importantes de una iglesia.

Me explico, por un lado me refiero a la capilla central del deambulatorio, siendo ésta el vértice superior del triángulo y, por otro, a las dos capillas que ocupan los extremos del crucero de la iglesia, formando estas dos los vértices de la base del triángulo.

En el interior de este polígono se inscribe el altar donde el sacerdote imparte su docencia, su maestría y es el lugar donde los sacramentos divinos se hacen evidentes a los cristianos.

Y, ¿por qué un triángulo?. ¿Por qué tres vértices y tres ángulos?. Los números son de gran ayuda en teología. Si nos adentramos en una obra como “El nombre de la rosa” y leemos uno de su capítulos finales, el abad del monasterio hace una reflexión sobre la importancia del número tres, texto que nos viene como anillo al dedo para revelar las importancia de estos tres puntos. Por tanto, podemos decir que son tres puntos…

“porque tres es el número de Trinidad; tres fueron los ángeles que visitaron a Abraham; los días que pasó Jonás en el vientre del gran pez; los que Jesús y Lázaro permanecieron en el sepulcro; las veces que Cristo pidió al Padre que apartase el cáliz amargo; las que se retiró para rezar con los apóstoles; tres veces renegó Pedro de él y tres veces apareció ante los suyos después de la resurrección; tres son las virtudes teologales; tres las lenguas sagradas; tres las partes del alma; tres las clases de criaturas intelectuales, ángeles, hombres y demonios; tres las especies del sonido, vox, flatus y pulsus; tres las épocas de la historia humana, antes, durante y después de la ley; maravillosa armonía de correspondencias místicas”. (Umberto Eco, El nombre de la rosa). Sigue leyendo

La Iglesia de Saint Louis en l´Isle (3): el edificio.

 

El altar de la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

Como decía en una entrada anterior, la Iglesia de Saint Louis en l´Ìsle es por sí misma gran fuente de luz y color, luz que interrumpe en el interior del edificio a través de unas grandes vidrieras que rodean la parte superior de las paredes de la nave central de la iglesia, del coro y del deambulatorio.

El resplandeciente mármol blanco, mezclado con piedras de tonos ocres y dorados, impregnan el ambiente con un sensacional tamiz áurico. Resplandor y riqueza, esas fueron las sensaciones que me produjo este edificio eclesial de amplias naves y capillas abiertas.

A ambos lados de la nave central podemos ver otras dos naves más estrechas que, en llegando al transepto, forman un pequeño e interesante deambulatorio alrededor del coro y del altar, altar que esta situado en el centro de la iglesia.

El órgano de la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

A los pies de la iglesia, bajo el órgano nos encontramos con una estatua de Saint Louis, estatua venerada por los habitantes del barrio, cuya devoción se transmitía a través de unas velas con la imagen de la propia estatua. A la derecha de Saint Louis se encuentra la Capilla de la Fuente Bautismal. A su izquierda, la Capilla del Calvario. Sendas capillas forman la zona reservada de los pies de la iglesia.

Pero demos un paso adelante y echemos un vistazo al resto de la iglesia y paseemos por sus capillas adyacentes. Sigue leyendo

La Iglesia de Saint Louis en l´Isle (2): la Historia.

 

El interior de la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

La iglesia está dedicada a Saint Louis como pronto comprobamos pues la entrada de la misma da directamente a los pies del recinto sacro donde hay un pedestal que sostiene una estatua del Rey Santo, Louis IX (1226-1270).

Sabemos que Louis IX fue a orar a esta isla, entonces ocupada por unas pocas vacas, y allí juró defender la Cruz de Cristo con sus caballeros en 1269, esta isla fue el lugar elegido para realizar su juramento de conquistar Jerusalén en una cruzada. Este rey, hijo de madre castellana, también es recordado en la historia porque compró al Emperador Balduino II de Constantinopla la reliquia de la corona de espinas de Cristo que hoy podemos ver en el tesoro de la Catedral de Notre Dame y cuyo primer destino fue la iglesia de la Sainte Chapelle.

La estatua del Rey Saint Louis, a los pies de la iglesia.

Como decíamos, la isla,entonces, no era más que un pasto para el ganado y refugio de piratas y contrabandistas. No sería hasta el siglo XVII (1614) cuando el Rey Louis XIII confió a Christophe Mariela la tarea de construir puentes para el tráfico rodado y muelles para las barcazas y le pidió que hiciera una división horizontal de la isla para su futura edificabilidad ya que la expansión extramuros suponía estar al albur de los ataques enemigos. Si la Île de la Cité era administrada por el Cabildo Catedralicio, la Île de Saint Louis lo iba a ser por la autoridad civil bajo la supervisión real. Sigue leyendo

La Iglesia de Saint Louis en l´Isle (1): la fachada.

 

La torre de la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

La Iglesia de Saint Louis en l´Isle es una de las iglesias que más atracción ejercían sobre mi imaginario parisino. Realmente, no la conocía, y ya he pisado París en innumerables veces, así que, en esta última ocasión, me propuse ir a visitarla, apunté en mi pequeña libreta Moleskine el traspaso de su nártex como una cita ineludible por mi parte.

Quizá fuera por llevar el nombre de un Rey santo.
O acaso por ser la única iglesia en la Île Saint Louis que, en comparación con su vecina Île de la Cité con la Catedral de Notre Dame y la Sainte Chapelle, quedaba como iglesia de escasa envergadura emocional.
O tal vez porque en las guías al uso le dedicaban apenas unos renglones y alguna que otra foto.
O probablemente porque quedaba al margen de cualquier circuito turístico al uso, no lo sé.
Lo único que sentía es que necesitaba ir a conocerla, era una autoimposición adentrarme en la Île Saint Louis, buscar la Rue Saint Louis en l´Île y avanzar hasta el número 71, un poquito antes de la esquina con la Rue Poulletier.

Parte de la fachada de la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

Allí, junto a la fachada de un colegio infantil (École de Garçons), me encontré con un edificio de estilo neoclásico que, realmente, no correspondía con la imagen estereotipada de iglesia que cualquiera de nosotros podemos tener en mente. Sigue leyendo

La casa de Gilles de L´Épes.

Rue Saint Louis en l´Île, la calle principal de la isla que la recorre de un extremo a otro por el centro de la misma.

En la última ocasión que estuve en París, tras recorrer detenidamente la Catedral de Notre Dame y la plaza de Jean XXIII, me propuse adentrarme, por primera vez, en las calles de la estrecha y, para mí,  poco conocida Île de Saint Louis.

Un café au lait en la Brasserie de l´Isle Saint-Louis y mi cuaderno Moleskine.

Atravesando el puente que lleva el nombre del mismo santo, me senté en una de las redondas y pequeñas mesas en la terraza exterior de la Brasserie de l´Isle Saint Louis para saborear un café con leche que apaciguara mi sensación de frío en aquella tarde gélida, a veces soleada y a veces ventosa, de la primavera parisina.

La confluencia de la Rue Saint Louis en l´Île con la Rue Jean du Bellay.

A pocas mesas de la mía una pareja de asiáticos manifestaban su amor con suaves caricias y eternas sonrisas, siempre dentro de lo recatados que son en público los asiáticos y dos pares de amigos presenciaban, desde la primera fila, el discurrir de la vida por este rincón isleño. Al fondo, como sobrevolando el plumboso cielo parisino, podía ver la cúpula del Pantheon, erguida majestuosa entre tejados grises y rojos.  Sigue leyendo