Un día en la Île de la Cité (2).

Torre del Reloj.

…Continua del post anterior…

Tras tomar un aperitivo en cualquiera de las terrazas de los restaurantes de la Place Dauphine nos dirigimos hacia la izquierda, bordeando el edificio de los Tribunales de Justicia por la orilla norte de la isla.

Desde la Rue de Harlay nos incorporamos al Quai de l´Horloge (el Muelle del Reloj), continuamos en dirección este hasta llegar a la esquina del magno edificio que alberga la Conciergerie.

Allí nos detendremos y admiraremos la famosa Torre del Reloj (Tour de l´Horloge) también llamada Torre Bombec o Torre de la Pregunta y de la que podréis conocer su historia en este enlace.

Conciergerie.

Tras fijarnos en cada uno de los detalles del reloj de Henry de Wick podemos entrar en el edificio de la Conciergerie,  o también, Palais de la Cité, un edificio histórico de París que fue la residencia de los reyes de Francia de los siglos X al XIV y más tarde convertido en prisión del Estado en 1392, tras el abandono del palacio por parte de Carlos V y sus sucesores.

La prisión ocupaba la planta baja del edificio que bordea el muelle del Reloj y las dos torres: los pisos superiores estaban reservados para el Parlamento.

Sainte Chapelle.

Continuaremos por el Boulevard du Palais hasta llegar a un callejón en la acera de la derecha. Por su arco nos introduciremos para llegar a un patio no muy grande donde podremos admirar una de las obras maestras del gótico francés: la Sainte Chapelle, cuya historia y líneas artísticas podéis conocer en estos tres enlaces: Historia de la capilla, la Capilla del Rey o Capilla superior y la Capilla de la Virgen o Capilla inferior.

Sainte Chapelle.

En la Sainte Chapelle tendremos que comprar una entrada para acceder al interior, pero os aseguro que merece la pena aunque sólo sea por admirar los vitrales de su capilla real.

Una vez que salimos extasiados por el arte gótico de la Capilla Santa, nos incorporamos por el Boulevard du Palais a la Rue de Lutèce que nos lleva al Allée Célestin-Hennion, uno de los lugares más tranquilos y menos estresantes de la ciudad. Estamos en el Mercado de las Flores y de los Pájaros.

Mercado de las Flores.

El mercado al aire libre ocupa todo el callejón hasta llegar a la misma orilla del Quai de la Corse. El Mercado de las Flores es como una incursión en plena naturaleza, pudiendo disfrutar de los olores, colores y formas de las cientos de plantas que allí nos están esperando.

Rue de la Colombe.

Tras esta experiencia en el Mercado de las Flores, continuaremos por el Quai de la Corse hasta el Pont de Arcole. Allí giraríamos a la derecha para coger dirección a la Catedral de Notre Dame.

Au Vieux Paris d´Arcole

Sin embargo, yo les aconsejaría que continuaran quince metros más adelante por el Quai de aux Fleurs hasta llegar a la Rue de la Colombe, una de las calle más antiguas de la ciudad pues el trazado de dicha calle estaba construido sobre un lienzo de la antigua muralla galorromana, unos vestigios que se descubrieron en 1898 cuando se llevaron a cabo algunas obras para adecentar el alcantarillado de esta zona de la ciudad. Lo podéis ver en este enlace.

Desde aquí nos dirigiremos a la Rue de Arcole, una calle comercial donde podéis ver algunos de los restaurantes más famosos de París, “Au Vieux Paris d´Arcole” antes de llegar hasta la Plaza Juan Pablo II, la plaza desde la que se puede admirar la Catedral de Notre  Dame. Allí nos situaremos sobre el Punto Cero de las carreteras de Francia, pero de esto hablaremos en el próximo post.

Point Zero.

Continuará en el siguiente post…

 

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Un día en la Île de la Cité (1).

 

Vista aérea de la Île de la Cité

La Île de la Cité, que es el nombre que los parisinos le dan  a su verdadera isla (no en vano allí tenían su morada la tribu de los parisii, los fundadores y primeros habitantes de la ciudad) es, si duda el centro neurálgico de toda visita a París que se precie. Posiblemente, aún siendo sólo uno de los cuatro barrios en que se divide el IVº Arrondissement (distrito), es la zona más visitada por los turistas de todo el mundo.

Mapa del siglo XVI de la Île de la Cité

La Isla de la Ciudad (que es la traducción literal de su nombre, pero mucho menos poético que su original en francés) convoca en su exiguo territorio gran parte del poder religioso y judicial del país.

Allí está establecida la Catedral de Notre Dame, que es como decir la Catedral de Francia. También, allí, un edificio medieval como la Conciergerie y el Palacio de Justicia marcan gran parte del poder judicial francés. Pero no sólo eso, allí podemos ver capillas góticas inimaginables, estatuas de reyes, criptas romanas, murallas del tiempo de Louis Philippe, memoriales contra el exterminio judío y hasta uno de los más hermosos mercados de París: el de las flores y el de las aves. Todo esto en la Île de la Cité.

Empecemos nuestro recorrido por el noroeste. Nos sirve de punto de partida la estatua ecuestre del rey Henry IV.

Itinerario por la Île de la Cité

Square du Vert-Galan

En el mapa del siglo XVI que podemos ver en la cabecera descubrimos que delante de la Île de la Cité existían varios islotes.

Éstos no existen como tal en la actualidad. Debido a los rellenos que se fueron acumulando en las ribera de la isla, estos islotes quedaron definitivamente incorporados a la isla actual y forman parte del espacio que ejerce de proa de la isla, la Square du Vert-Galan.

Roca de Montreal.

Este es el primer punto al que nos vamos a dirigir.  En este enlace podéis conocer algo más de esta plaza y del nombre de los islotes antes mencionados.

Una de las curiosidades de esta plaza reside en una roca que podemos ver en el jardín. Se trata de una roca traiga expresamente de Montreal y su historia la pueden conocer aquí.

Ascendemos por una escalera de piedra que supera los siete metros de diferencia entre la Square du Vert-Galan y el resto de la isla.

Allí nos encontramos con la estatua ecuestre del rey Henri IV, uno de los monarcas más queridos por los franceses, hijo de una española, Blanca de Castilla e impulsor de la construcción de la Saint Chapelle.

Si os interesa conocer algo más sobre dicho monumento y los relieves que lo adornan pueden visitar este enlace.

Place Dauphine.

Tras cruzar el Post Neuf en todo su ancho, nos adentramos en una gran plaza de forma triangular, se trata de la Place Dauphine cuyo nombre viene dado gracias al Delfín de Francia, el hijo primogénito del rey. Su historia la encontramos en este enlace.

Actualmente la Place Dauphine es uno de los rincones más tranquilos de la Îlé de la Cité.

Allí el bullicio sólo se produce al mediodía cuando los ejecutivos y funcionarios que trabajan en la zona se concentran para comer en uno de los cinco restaurantes de la plaza: “Le Caveau de Paris”, “Restaurant Paul”, “La Rose de France”, “Fu de cha” y “Taverne Henry IV”.

 

… Continuará en el siguiente post.

Los Puentes de París (28): El Pont Saint Louis.

 

El Pont Saint Louis, con la Tour Saint Jacques detrás.

El Pont Saint Louis es, desde el punto de vista geográfico, único en París.

Y esa unicidad (sí, existe esta palabreja, significa calidad de ser único) viene dada porque, a diferencia de todos los demás puentes de París, el Pont Saint Louis no une las dos orillas del Río Sena, tampoco une una de las dos riberas con alguna de sus dos islas principales, sino que, con su estructura metálica salva los 67 metros que distancian a la Ilé de la Cité de la Ilé Saint Louis.

El Pont Saint Louis está escoltado por el Pont de l´Archevêché, en la rivera sur, y por el Pont Louis-Philippe, en la rivera norte. Al fondo, la torre del Campus de Jussieu.

Para que nos podamos situar mejor, el inicio del puente está a las espaldas de la Catedral de Notre Dame, en la Plaza dedicada al Papa Juan XXIII. En la Isla de Saint Louis, el extremo este se apoya sobre el Quai d´Orléans.

La historia de este puente es ciertamente turbulenta porque, en este mismo lugar, han nacido siete puentes (más uno colgante) y, de momento, han caído todos ellos menos el último. El séptimo, el actual, parece que tiene una gran estabilidad y no se prevé fatalidad alguna.

Junto al Pont Saint Louis nos encontramos con este pequeño acceso a las aguas del río.

Pero para que conozcamos los avatares de su historia, aquí podemos ver un resumen de los acontecimientos más significativos acontecido en este punto fluvial entre las dos islas del centro de París:

1.- Un primer puente de madera fue construido por primera vez en 1630 y fue llamado Pont de Saint Landry. No pudo resistir el peso de los viandantes y se hunde en 1634. Sólo dura cuatro años.

2.- Este puente de madera fue sustituido por otro de nueve arcos, también levantado en el mismo material. Las inundaciones de 1657 se lo llevaron por delante.

El Pont Saint Louis con el edificio del Ayuntamiento al fondo.

3.- El puente conocido como “Pont Rouge” fue construido en 1717 y desapareció en 1795, destruido por las inundaciones. Se trata de un puente de madera de 7 arcos, pintados en rojo, color que le dio su nombre.

4.- En 1804, bajo la dirección de afamado ingeniero Dumoustier, un nuevo puente se contruye con sólo dos arcos, de 70 metros de largo por 10 metros de ancho, en su mayoría de madera de roble. Fue demolido en 1811 debido a una depresión en el terreno.

En esta foto de 2006 podemos ver al fondo a la Tour Saint Jacques cuando la estaban restaurando.

5.- Este puente fue sustituido por un puente colgante que tuvo poca efectividad práctica. Se construyó en 1842 y duró veinte años. Era conocido como “Passerelle de la Cité”.

6.- Veinte años más tarde, el puente será sustituido por un puente de metal con un solo arco de 64 metros de apertura. Este puente fue destruido en 1939 porque, a través de unas de sus barandillas, cayó un auto y en su caida destruyó una de las conducciones de gas que atravesaban el puente. La explosión tiró a veinte personas al Sena, tres de ellas murieron ahogadas.

El Pont Saint Louis en una tarde de primavera.

7.- Este puente fue sustituido en 1941 por otro que se asemejaba a una jaula de hierro. Los peatones y los vehículos se adentraban en un túnel de hierros para salir casi setenta metros después.

8.- El anterior puente duró hasta 1968, momento en el que se diseñó el actual Pont Saint Louis. En 1970 se inauguró. Y de momento, que yo sepa, aún sigue en pie. Toquemos madera.

Mapa de situación del Pont Saint Louis.

Una roca de Montreal.

 

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En el día de anteayer estuvimos glosando brevemente las bondades de un lugar tan hermoso bucólico y tranquilo como el Square de Vert-Galan, en la esquina noroccidental de la Île de la Cité.

Pues bien, dentro de este recinto tan ordenado con las leyes de la naturaleza (con bastante variedad de fauna y flora a pesar de ser relativamente pequeño) nos encontamos con un elemento, digamos, extraño al lugar. Dentro de uno de los parterres de hierba hay una roca de unos cincuenta centímetros de altura y unos treinta de envergadura que, realmente, llama la atención por dos razones, no haber otra igual en los alrededores y por tener una placa explicativa del por qué de estar allí. Curiosa historia.

Todos los que hemos estudiado la historia de América sabemos que tras los españoles, Sigue leyendo

Le Square du Vert-Galan.

 

La Square du Vert-Galan vista desde el Sena.

En la esquina occidental de la Îlé de la Cité nos encontramos con un espacio relativamente pequeño acondicionado como un jardín de descanso y que lleva el sugestivo nombre de Square du Vert-Galan (Plaza del Verde Galán) en referencia a las andanzas mujeriegas del Rey Henry IV aún cuando ya alcanzaba una edad algo madurita.

Vista panorámica del parque que domina la plaza.

Este espacio verde tiene una particularidad respecto al resto de la Îlé de la Cité: su altura. Esta esquina está siete metros por debajo de la altura media de la isla. Las razones son fáciles de entender. Mientras que aquí no hubo nunca construcción alguna, en el resto de la isla se construyó mucho y se reconstruyó sobre lo ya construido formando diversas capas de residuos, en la Square du Vert-Galan se ha conservado el nivel respecto al agua que tenía originalmente la isla, en el resto de la isla se han prevenido murallas en los muelles para evitar las inundaciones.

Es más, mientras que la Îlé de la Cité era una isla ya habitada por la tribu de los parisii desde el siglo I a.C., esta esquina, desde el punto de vista físico y geográfico, simplemente no existía. Sigue leyendo

Tres miradas “diferentes” sobre la Îlé de la Cité.

 

Imagen de la Îlé de la Cité del año 2005.

Navegando por internet en estos días me encontré con una magnífica foto tomada desde la Passerelle des Arts sobre la Îlé de la Cité. Realmente es muy bella y me llamó la atención porque en viajes anteriores yo mismo había sacado una imagen muy parecida al encuadre de la misma. La foto de arriba fue tomada en una fría mañana de enero de 2005, con un cielo encapotado, plúmbeo y con un punto de neblina sobre las aguas del Sena.

La Îlé de la Cité en imagen tomada en el año 2013.

Esta segunda foto corresponde al año 2013 y fue tomada en una mañana de agosto, con un sol reluciente y una temperatura cálida. El reflejo de la luz sobre las ondas del manto pluvial no ayudaban a un buen encuadre de la foto.

La tercera foto es la que refería más arriba y que encontré en el twitter @parisviste. Es una foto de profesional. ¡Qué envidia poder sacar estos colores y transmitir tanta hermosura y serenidad!.

En fin, aunque hoy pensaba hablarles de otra cosa, al ver estas tres imágenes no quería dejar pasar la oportunidad de compartirlas con vosotros. Espero que las hayan disfrutado tanto como yo.

La noche cayendo sobre la Îlé de la Cité. Imagen del 2014. Tomada de @parisvisite.

El Mercado de las Flores.

 

Apoyado sobre el Quai de la Corse, en la orilla norte de la Île de la Cité, nos encontramos los primeros puestos del el archifamoso Mercado de las Flores.
A pocos metros, ya en la Square Louis Lépine, está la boca del metro que lleva por nombre el nombre de la Isla en la que se encuentra, “Cité”.

Este punto central, a pocos pasos de la Catedral de Notre Dame por el este y de la Sainte Chapelle por el oeste, nos encontramos con una reminiscencia viva de principios del siglo XIXSigue leyendo

Saint Denis, Obispo de Lutecia.

Notre Dame

En País hay varias imágenes de Saint Denis, el actual patrón de la ciudad, pero, sin duda, la más conocida y, también, la más significativa es la escultura que está situada en uno de los pórticos de la Catedral de Notre Dame, concretamente en la Puerta llamada de la Virgen. Si miramos de frente a la Catedral, en el pórtico de la izquierda.

La figura de Saint Denis llama la atención y la sobresale de las demás porque, con los hábitos de Obispo, mantiene sobre sus manos la cabeza que le han cortado.

Para conocer mejor su figura y su obra, vamos a contar su historia.  Sigue leyendo

La Sainte Chapelle (3): la Capilla de la Virgen o Capilla Inferior.

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La Capilla Inferior de la Sainte Chapelle es la menos vistosa de las dos plantas y, también, la menos conocida. Pero no, por ello, deja de tener valor.

Esta Capilla está dedicada a la Virgen María, cuya estatua reverenciada está en la misma entrada a la Iglesia, delante de una columna que hace, a su vez, de parteluz de la puerta principal. Todo el que entra en la Sainte Chapelle tiene la obligación de pasar junto a su insigne posición.  Sigue leyendo

La Sainte Chapelle (2): la Capilla del Rey o Capilla Superior.

 

Vidrieras de la Capilla superior.

Vidrieras de la Capilla superior.

Si por algo se ha hecho mundialmente famosa la Sainte Chapelle es, precisamente, por su Capilla Superior.

La Capilla Superior era la destinada a los actos religiosos del Rey de Francia y de sus familiares, por lo que se le dotó de la máxima calidad artística que, por entonces, el Gótico se podría permitir.

Arquitectos, escultores y pintores realizaron un trabajo encomiable para conjugar la ferviente fe religiosa de la Edad Media y la calidad artística en todas las obras de la Iglesia.

La Capilla Superior está soportada por la Capilla Inferior y se sustenta gracias a unos pilares muy delgados que, unidos a las vidrieras imprimen un carácter de volatilidad que parece que la bóveda flota sobre el aire.  Sigue leyendo