Los helados Berthillon, “la qualité est notre passion”.

 

El famoso establecimiento de Bertillon, en la Isla de Saint Louis.

El famoso establecimiento de Berthillon, en la Isla de Saint Louis.

En París, como en general en toda Francia, la cocina tiene una gran reputación. El país dispone de buenas materias primas, tanto en vegetales, frutas o carne y de una merecida fama de excelentes cocineros y artesanos.

Hoy nos vamos referir a una de las especialidades más consumidas en los postres franceses, vamos a hablar de los heladeros más reputados de todo París, de los helados de la familia Berthillon, su fama es tal que no hay en París restaurante, bar o cafetería que se precie que no dispense los productos elaborados por estos artesanos del helado y del sorbete.

El logo del famoso helado Berthillon colocado sobre la fachada del establecimiento de la Isla de Saint Louis.

El logo del famoso helado Berthillon colocado sobre la fachada del establecimiento de la Isla de Saint Louis.

Las fotos que publico pertenecen al establecimiento principal situado en el 31 de la Rue Saint Louis en l´Île, muy cerca de la esquina entre esta calle y la Rue des deux Ponts. Todo comenzó en 1954, en el corazón de París, esta es su historia.

Raymond Bertillon

Raymond Berthillon

Raymond Bertillon, que acaba de celebrar sus 30 años, abre con su madrastra y su esposa un café hotel, Le Bourgogne, en el número 31 de la Rue Saint Louis en l´Île. Siempre en busca de experiencias nuevas, imagina crear un nuevo concepto de helado y devolverle su lugar en la mesa. Este día allí, sin que lo sospeche, nace la saga familiar del más discreto y, hay que decirlo, del más célebre de los heladeros de París. Allí Raymond Berthillon encontró su verdadera vocación.

El señor Bertillon elabora sus helados con productos de alta calidad: leche entera, huevos, nata que va a comprar desde el alba al pabellón Baltard de la Rue Pasteur. En su afán de renovar, reactiva también el sorbete, un producto de origen oriental: el sharbet de los sultanes, sin crema, fruta pura, azúcar puro.

Es tal el éxito de sus creaciones que los alumnos de las tres escuelas de la isla Saint Louis se atropellan para comprar sus cornetos bien repletos por Aimée -Jeanne BerthillonMadame Dangles. Muy rápidamente se extiende su fama por todo París, los parientes, los amigos, la sociedad aprecia estos helados maravillosos.

La notoriedad, la fama de Berthillon comienzan a atravesar las fronteras de la isla y, en 1961, los críticos gastronómicos Henry Gault y Christian Millau escriben: “este helado asombroso que se esconde en un bar de la isla Saint Louis”. Un empujón bien merecido, pero un empujón magistral. Todo París acude a Berthillon a probar sus helados.

Foto de la familia Bertillon.

Foto de la familia Berthillon. Raymond con su nieta, su hija y su yerno.

En 1971, Marie José, hija de Raymond, se casa con un cocinero joven y talentoso, Bernard Chauvin. Naturalmente Bernard viene para echar una mano a su padre político y, así toda la familia se ocupa del negocio. La abuela vende los cornetos, Aimée-Jeanne, los helados y Marie José se ocupa del pequeño salón de degustación.

Después nacen Muriel en 1974, Lionel en 1978, hijos de Bernard y de Marie José. Van a crecer entre todos estos perfumes sutiles y mareantes y siempre renovados, observando y admirando los gestos y los ritos de su abuelo y de su padre.

La muerte golpea a la familia, Madame Dangles se apaga en 1978, su hija Aimée-Jeanne, seis años más tarde. … El final del siglo se acerca y Muriel se hace la adjunta a su madre en la dirección de la tienda. En 1998 Muriel se casa con un joven avernés, Philippe Delpuech que dirige en París la cervecería “Le Babylone” donde los helados son muy consumidos. Raymond Berthillon sopla en diciembre de 2003 sus ochenta velas, y, en 2004 los cincuenta de la casa que fundó, casa donde trabajan en lo sucesivo tres generaciones de heladeros unidos por el mismo lema: “la calidad es nuestra pasión”.

La cafetería Esterina venden helados de Bertillon.

La cafetería Esterina venden helados de Bertillon.

Cada día, mil litros de helados y de sorbetes son elaborados Rue Saint Louis en l´Île. Son para los clientes de su establecimiento, pero también para los más de 140 restaurantes, cervecerías, chocolaterías, tiendas de ultramarinos de lujo, en París y en la región parisina, y todo es fabricado en el mismo lugar …

El establecimiento original creció. A la tienda del 31 dedicada a la venta se agregó el 29, un salón de degustación. Muriel confecciona con éxito unos suculentos pequeños pasteles que los clientes mezclan con los helados de la casa.

En el año 2000, Alexandra nació en el hogar de Muriel y de Philippe. ¿Será esta la quinta generación de Madame Dangles en el negocio de los helados Berthillon?

 

La Brasserie Le Louis IX sirve helados Bertillon.

La Brasserie Le Louis IX sirve helados Bertillon.

Conocida su fama y conocida su historia, no cabe más que dar un paseo por la Isla de Saint Louis y visitar el original Bertillon, y si eso no es posible, en algún lugar de París podrá encontrar un sorbete de almendra y frambuesa o un helado de vainilla y chocolate fundido y entonces sabrá por qué Berthillon es la marca parisina de los helados sublimes. ¿Les apetece?

Raymon Berthillon falleció el 9 de agosto de 2014 dejando un legado para la historia que disfrutarán las nuevas generaciones. Su nombre será inmortal como la fama de sus helados.

Los Puentes de París (28): El Pont Saint Louis.

 

El Pont Saint Louis, con la Tour Saint Jacques detrás.

El Pont Saint Louis es, desde el punto de vista geográfico, único en París.

Y esa unicidad (sí, existe esta palabreja, significa calidad de ser único) viene dada porque, a diferencia de todos los demás puentes de París, el Pont Saint Louis no une las dos orillas del Río Sena, tampoco une una de las dos riberas con alguna de sus dos islas principales, sino que, con su estructura metálica salva los 67 metros que distancian a la Ilé de la Cité de la Ilé Saint Louis.

El Pont Saint Louis está escoltado por el Pont de l´Archevêché, en la rivera sur, y por el Pont Louis-Philippe, en la rivera norte. Al fondo, la torre del Campus de Jussieu.

Para que nos podamos situar mejor, el inicio del puente está a las espaldas de la Catedral de Notre Dame, en la Plaza dedicada al Papa Juan XXIII. En la Isla de Saint Louis, el extremo este se apoya sobre el Quai d´Orléans.

La historia de este puente es ciertamente turbulenta porque, en este mismo lugar, han nacido siete puentes (más uno colgante) y, de momento, han caído todos ellos menos el último. El séptimo, el actual, parece que tiene una gran estabilidad y no se prevé fatalidad alguna.

Junto al Pont Saint Louis nos encontramos con este pequeño acceso a las aguas del río.

Pero para que conozcamos los avatares de su historia, aquí podemos ver un resumen de los acontecimientos más significativos acontecido en este punto fluvial entre las dos islas del centro de París:

1.- Un primer puente de madera fue construido por primera vez en 1630 y fue llamado Pont de Saint Landry. No pudo resistir el peso de los viandantes y se hunde en 1634. Sólo dura cuatro años.

2.- Este puente de madera fue sustituido por otro de nueve arcos, también levantado en el mismo material. Las inundaciones de 1657 se lo llevaron por delante.

El Pont Saint Louis con el edificio del Ayuntamiento al fondo.

3.- El puente conocido como “Pont Rouge” fue construido en 1717 y desapareció en 1795, destruido por las inundaciones. Se trata de un puente de madera de 7 arcos, pintados en rojo, color que le dio su nombre.

4.- En 1804, bajo la dirección de afamado ingeniero Dumoustier, un nuevo puente se contruye con sólo dos arcos, de 70 metros de largo por 10 metros de ancho, en su mayoría de madera de roble. Fue demolido en 1811 debido a una depresión en el terreno.

En esta foto de 2006 podemos ver al fondo a la Tour Saint Jacques cuando la estaban restaurando.

5.- Este puente fue sustituido por un puente colgante que tuvo poca efectividad práctica. Se construyó en 1842 y duró veinte años. Era conocido como “Passerelle de la Cité”.

6.- Veinte años más tarde, el puente será sustituido por un puente de metal con un solo arco de 64 metros de apertura. Este puente fue destruido en 1939 porque, a través de unas de sus barandillas, cayó un auto y en su caida destruyó una de las conducciones de gas que atravesaban el puente. La explosión tiró a veinte personas al Sena, tres de ellas murieron ahogadas.

El Pont Saint Louis en una tarde de primavera.

7.- Este puente fue sustituido en 1941 por otro que se asemejaba a una jaula de hierro. Los peatones y los vehículos se adentraban en un túnel de hierros para salir casi setenta metros después.

8.- El anterior puente duró hasta 1968, momento en el que se diseñó el actual Pont Saint Louis. En 1970 se inauguró. Y de momento, que yo sepa, aún sigue en pie. Toquemos madera.

Mapa de situación del Pont Saint Louis.

Los Puentes de París (23): El Pont de Sully.

 

El Pont de Sully visto en su plenitud.

El Pont Sully tiene una estructura muy peculiar y única en la ciudad de París. Es un puente dividido en dos partes por la Isla de Saint Louis, o un puente doble, según se mire.

Me explico, uno de los extremos del puente nace en la parte sur, en la orilla izquierda del Río Sena, a la altura del Boulevard de Saint Germain y alcanza la orilla derecha (parte norte) al inicio del Boulevard Henry IV.

El brazo norte del Pont de Sully con sus dos pequeños puentes de piedra.

Pero en la mitad de su recorrido, posa sus pies de hormigón sobre la Ilé de Saint Louis, interrumpiendo su estructura a la altura de la Square Barye, durante un trozo de terreno similar en tamaño a la estructura norte del puente, el llamado brazo pequeño. Sigue leyendo

Los Puentes de París (22): El Pont Marie.

 

El Pont Marie, uniendo la Ile Saint Louis con el Marais.

El Pont Marie es uno de los puentes de París que más me gustan. No sé por qué, pero tiene un encanto especial. Quizá sea porque es totalmente de piedra. Quizá porque es de los más antiguos que existen sobre el Sena a su paso por París. No lo sé pero la primera vez que pasé por él (lo hice en bateau) me llamó la atención y me produjo un pellizco especial que quedó grabado en mi corazón.

El Pont Marie con sus cinco arcos, uno de ellos sobrevuela la calle.

El Pont Marie actual no tiene nada que ver con lo que originariamente se construyó. Lo explico. En el siglo XVII, se empezó a urbanizar la Ilé de Saint Louis y apareció la necesidad de unir dicha isla con la orilla derecha del río, con la izquierda y con la isla adjunta de la Cité.

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Los Puentes de París (21): El Pont Louis Philippe.

 

El Pont Louis Philippe visto desde río arriba.

Louis Philippe I fue el último Rey de Francia, reinando durante dieciocho años entre 1830 y 1848. También fue Duque de Orleans con el nombre de Louis Philippe III de Orleans. El puente del que hablaremos hoy lleva, por tanto, el nombre del último Rey de Francia. Conozcámos algo de su vida antes de hablar de este puente.

Louis Felipe fue un firme defensor de la Revolución Francesa al igual que su padre, luchando con el ejército del norte del General Charles Frangois Dumouriez y participando en la Batalla de Jemappes en 1792. Cuando Dumoriez desertó tras el guillotinamiento de Louis XVI, Louis Felipe le acompañó, permaneciendo en el exilio durante el resto del periodo republicano y el gobierno de Napoleón.

Pont Louis Philippe.

Pont Louis Philippe.

A diferencia de la de su antecesor, Carlos X, su monarquía fue constitucional, y recibió el apoyo social de la burguesía y el beneficio de un ciclo económico expansivo durante el que Francia accedió plenamente a la Revolución Industrial, con lo que las diferencias sociales entre la burguesía y el proletariado se agudizaron. Sigue leyendo

La Iglesia de Saint Louis en l´Isle (2): la Historia.

 

El interior de la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

La iglesia está dedicada a Saint Louis como pronto comprobamos pues la entrada de la misma da directamente a los pies del recinto sacro donde hay un pedestal que sostiene una estatua del Rey Santo, Louis IX (1226-1270).

Sabemos que Louis IX fue a orar a esta isla, entonces ocupada por unas pocas vacas, y allí juró defender la Cruz de Cristo con sus caballeros en 1269, esta isla fue el lugar elegido para realizar su juramento de conquistar Jerusalén en una cruzada. Este rey, hijo de madre castellana, también es recordado en la historia porque compró al Emperador Balduino II de Constantinopla la reliquia de la corona de espinas de Cristo que hoy podemos ver en el tesoro de la Catedral de Notre Dame y cuyo primer destino fue la iglesia de la Sainte Chapelle.

La estatua del Rey Saint Louis, a los pies de la iglesia.

Como decíamos, la isla,entonces, no era más que un pasto para el ganado y refugio de piratas y contrabandistas. No sería hasta el siglo XVII (1614) cuando el Rey Louis XIII confió a Christophe Mariela la tarea de construir puentes para el tráfico rodado y muelles para las barcazas y le pidió que hiciera una división horizontal de la isla para su futura edificabilidad ya que la expansión extramuros suponía estar al albur de los ataques enemigos. Si la Île de la Cité era administrada por el Cabildo Catedralicio, la Île de Saint Louis lo iba a ser por la autoridad civil bajo la supervisión real. Sigue leyendo

La Iglesia de Saint Louis en l´Isle (1): la fachada.

 

La torre de la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

La Iglesia de Saint Louis en l´Isle es una de las iglesias que más atracción ejercían sobre mi imaginario parisino. Realmente, no la conocía, y ya he pisado París en innumerables veces, así que, en esta última ocasión, me propuse ir a visitarla, apunté en mi pequeña libreta Moleskine el traspaso de su nártex como una cita ineludible por mi parte.

Quizá fuera por llevar el nombre de un Rey santo.
O acaso por ser la única iglesia en la Île Saint Louis que, en comparación con su vecina Île de la Cité con la Catedral de Notre Dame y la Sainte Chapelle, quedaba como iglesia de escasa envergadura emocional.
O tal vez porque en las guías al uso le dedicaban apenas unos renglones y alguna que otra foto.
O probablemente porque quedaba al margen de cualquier circuito turístico al uso, no lo sé.
Lo único que sentía es que necesitaba ir a conocerla, era una autoimposición adentrarme en la Île Saint Louis, buscar la Rue Saint Louis en l´Île y avanzar hasta el número 71, un poquito antes de la esquina con la Rue Poulletier.

Parte de la fachada de la Iglesia de Saint Louis en l´Isle.

Allí, junto a la fachada de un colegio infantil (École de Garçons), me encontré con un edificio de estilo neoclásico que, realmente, no correspondía con la imagen estereotipada de iglesia que cualquiera de nosotros podemos tener en mente. Sigue leyendo