¿Qué ver en el Barrio Latino de París? (3). De Rue Séverin a Saint-Etienne-du-Mont.

 

La cúpula del Panthéon coronando la colina del Quartier Latin.

Tras salir de la Iglesia de Saint Séverin continuaremos nuestra hacia el oeste del barrio a través de callejuelas que reciben el sobrenombre de “Pequeña Atenas” por la que disfrutaremos de multitud de restaurantes, pastelerías, cafeterías y pequeños dispensarios de comida rápida. Giraremos después dirección sur para adentrarnos en el corazón del barrio latino y ver museos medievales, universidades reconocidas mundialmente, panteones e iglesias únicas nos esperan en este recorrido que dividiremos en dos mapas.

Ruta 2.1. De Rue Saint-Séverin a la Iglesia de la Sorbona.

 

6. LA “PEQUEÑA ATENAS”.

La zona delimitada al norte con el Sena y al sur con la Rue Séverin es conocida por la “Pequeña Atenas”. Su nombre viene dado porque, en este lugar, con anterioridad existían varios restaurantes cuya especialidad eran los platos de la gastronomía griega. En la actualidad existe alguno testimonial.

Es una zona eminentemente gastronómica y turística con lo que conlleva la unión de estos dos adjetivos. Simplemente pararse a ver los alimentos expuestos sobre mesas o vitrinas en plena calle merece la pena, a la vez que se disfruta leyendo en los carteles, muchos de ellos escritos con tiza blanca, los manjares de temporada que cada uno tiene preparado para el viandante. ¿Es un lugar recomendado para comer?. La respuesta es sí, por la calidad de los alimentos a pesar de ser zona eminentemente turística, y por poder ver fluir el ritmo de vida parisino de este pequeño barrio desde una mesa tras una gran ventana.

En este enlace puedes conocer algo más de sus bondades.

Le Marmiton de Lutece, en Rue Saint-Séverin, especialistas en raclettes y fondues.

 

7.- MUSEO DE CLUNY.

Una vez que dejamos la Rue Saint-Séverin y la Rue de la Harpe, llegamos al Boulevard Saint Germain, desde donde podemos ver ya el edificio del Museo Cluny, un museo con cientos de piezas medievales de incalculable valor. El lugar que ocupa el edificio ha tenido distintos usos desde la Edad Antigua, conservándose aún unas termas galo-romanas del siglo I. El nombre se lo debe a haber sido desde el siglo XIII sede del hospicio-residencia de los Abades de Cluny, de la Orden cluniacense.

En él podemos ver unas dos mil trescientas piezas compuestas por colecciones de tapices, esculturas, marfiles y objetos de orfebrería, la mayor parte de ellos de procedencia religiosa. Para los españoles curiosos, en su interior podemos ver parte del Tesoro de Guarrazar, unas coronas de origen visigodo descubiertos en la provincia de Toledo

Museo de Cluny. Cabeza de los Reyes de Judea e Israel, provenientes de la fachada de la Catedral de Notre Dame.

 

8.- LA IGLESIA DE LA UNIVERSIDAD DE LA SORBONA.

Tras salir del Museo Cluny nos dirigimos a la Iglesia de la Universidad de la Sorbona, tomando el Boulevard Saint Michel en dirección sur. Al llegar a la Place de la Sorbonne giramos nuestra vista hacia la izquierda donde podremos la iglesia de la universidad.

Levantada por Jacques Lemercier entre 1635 y 1642 por encargo del Cardenal Richelieu, es uno de las iglesias más interesantes de la época. Al ser un templo perteneciente a la institución de la Universidad, posee dos fachadas, una hacia la calle y otra hacia el patio principal del recinto educativo. La primera sigue el esquema general de las iglesias romanas de la época, en este caso con sólo dos órdenes superpuestos, jónico en el inferior y corintio en el superior, y volutas laterales para unirlos. Todo rematado por un frontón triangular que domina todo el conjunto. La fachada al patio responde a un esquema muy diferente. Para realzar la majestad de la iglesia, la portada se eleva con una escalinata y está construida como un pórtico clásico, hexástilo y de columnas corintias que soportan un frontón con el escudo del cardenal en el tímpano.

Merece la pena una visita esta iglesia de casi 380 años de historia, historia unida a los estudiantes de esta universidad.

Fachada principal de la Iglesia de la Sorbona.

Tras completar el recorrido del primer mapa, comenzamos con el segundo. Vamos hacia el Panthéon y Saint Etienne-du-Mont.

Ruta 2.2 De la Sorbona a Saint-Etienne-du-Mont.

 

9.- LA FACULTAD DE DERECHO “PANTHÉON-ASSAS”.

Tras salir de la Iglesia de la Sorbona continuamos dirección sur hasta la Rue Soufflot donde giraremos hacia la izquierda no sin antes echar una miradita hacia el otro sentido para ver los Jardines de Luxemburgo, que pertenecen al barrio de Saint Germain.

Continuando unos metros por esta calle tenemos el edificio de la Facultad de Derecho Panthéon-Assas, con una magnífica portada neoclásica que recuerda a los antiguos templos griegos y romanos. En dicha portada se puede leer el texto “Liberté, egalité, fraternité” que nos lleva hasta el pensamiento más profundo de la Revolución francesa. Una vistazo a su interior se hace inexcusable.

Aquí puedes ver algo más de este edificio.

Facultad de Derecho. Universidad Panthéon-Assas.

 

10.- EL PANTHÉON.

Frente a la Universidad Panthéon-Assas nos encontramos con el edificio más iconográfico de todo el Barrio Latino, el Panthéon, un edificio levantado como iglesia en honor a Santa Genoveva y que actualmente está desacralizado. Su cúpula se distingue prácticamente desde todo París y, en su interior, se encuentran las tumbas de los más grandes de Francia, entre ellos Victor Hugo, Émile Zola, Louis Braille, Marie Curie, Alejandro Dumas o Jean Monet por ejemplo. No está la tumba de Napoleón, por si se lo preguntan, que está en el Hospital de los Inválidos.

El edificio es de estilo neoclásico y nos recuerda, en su concepción arquitectónica, al Panteón de Agrippa en Roma. Su cúpula es portentosa y puedes conocerla mejor en este enlace.

Si os perguntais si merece la pena una visita a su interior, os aconsejaría que lo dejarais para una visita posterior a París. Es interesante, pero no es lo suficientemente atractivo como para perderse el resto de la ruta por el Quartier Latin.

Panthéon.

 

11.- LA IGLESIA DE SAINT-ETIENNE-DU-MONT.

Bordeando el Panthéon por su fachada norte nos encontramos con un pequeño monumento dedicado a Diderot, escritor, filósofo y enciclopedista francés del siglo XVIII. A continuación nos topamos con el último punto de esta segunda ruta: la Iglesia de Saint-Etienne-du-Mont, San Esteban del Monte, consagrada, a pesar de su nombre, a Santa Genoveva, la patrona de París. Para mi gusto, es una de las iglesias más bellas de la ciudad y con un elemento que las distingue del resto: el jubé. No os explico nada más sobre él porque en este enlace veréis fotos de lo que os estoy diciendo y podréis darme la razón (o no).

Su torre con reloj es otra de las joyas de esta iglesia. Disfrutadla.

La Iglesia de Saint Etienne du Mont.

Aquí finaliza la segunda ruta. Hemos dejado atrás iglesias, museos medievales, universidades y al magnífico Panthéon y admirado el más hermoso de los jubés de París. Desde este punto comenzaremos la tercera fijándonos en el edificio de la acera contraria, pero de esto hablaremos mañana y lo podrás ver aquí.

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La Galería de los Reyes de Judea e Israel en la Catedral de Notre Dame.

 

La fachada de la Catedral de Notre Dame con la Galería de Reyes en una franja horizontal colocada sobre las puertas de la misma.

Uno de los libros del Antiguo Testamento es, precisamente, el llamado Libro de los Reyes que, a su vez, se compone de dos libros, el Libro I de los Reyes y el Libro II de los Reyes. En estos libros se nos cuenta la historia del reino de Israel y Judea cuando estaba unido y su posterior separación en reino de Israel, al norte, y reino de Judea, donde nació Jesús, al sur. Cuenta el Antiguo Testamento que mientras los dos reinos permanecieron unidos fueron tres reyes los que gobernaron con sabiduría: Saúl, David y Salomón.

La Galería de los Reyes al completo. 28 estatuas.

A la muerte de Salomón, el reino se dividió en dos y se coronaron reyes Jeroboam en Israel y Roboam en Judea. El reino de Israel independiente tuvo diecinueve reyes (929-722 a.C, desapareció con la caida de Samaria). Al mencionado Jeroboam le sucedió Nadab, Baasa, Ela, Zimri, Omri, Acab, Ocozías, Joram, Jehú, Joacaz, Joás, Jeroboam II, Zacarías, Salum, Manahem, Pekaia, Peka y, finalmente, Oseas.

El panel izquierdo de la Galería, situado sobre la Puerta de la Virgen.

El reino de Judea tuvo veinte reinados (929-587 a. C, desapareció con la caida de Jerusalem). Roboam fue el primero y le siguieron Abiam, Asa, Josafat, Joram, Ocozías, Atalía, Joás, Amasías, Azarías, Jotam, Acaz (Joacaz), Ezequías, Manasés, Amón, Josías, Joacaz II, Joacín, Joaquín y Sedequías.

Pues bien, si hacemos una fácil suma tenemos que fueron tres reyes en el reino unido, 19 reyes en Israel y 20 reyes en Judea, en total 42 reyes.

El panel central, sobre la Puerta del Juicio final. En el centro podemos ver al Rey David con un león en sus pies.

En la fachada principal de la Catedral de Notre Dame tenemos la Galería de los “Reyes de Judea e Israel”. En ella podemos ver 28 estatuas que representan a otros 28 reyes, por tanto no están representados todos los reyes israelitas y judíos. Como quiera que después de realizar alguna investigación me ha sido imposible identificar cada una de las estatuas por su nombre, dejamos a la libre imaginación de cada uno el nominarlos.

Únicamente me atrevo a identificar a uno de ellos que tiene una característica muy particular. En el centro de la galería podemos ver a un rey que tiene a sus piés a un león. Es el famoso “león de Judá”, el símbolo de la Tribu de Judá de acuerdo al libro del Génesis en la Biblia. Según la tradición hebrea, de esta tribu eran los ancestros de David, segundo monarca del antiguo Reino unido de Israel.

El panel derecho de la Galería de los Reyes, sobre la Puerta de Santa Ana.

Estas estatuas que vemos en la fachada no son las originales ya que, durante la Revolución Francesa, las hordas revolucionarias tomaron la Catedral de Notre Dame y, entre otros muchos destrozos, destruyeron las estatuas de los reyes de Judea e Israel por creer que representaban las imágenes reyes franceses. Con el tiempo, en 1977, se encontraron muchas de ellas en los sótanos de un banco de París.

Actualmente los restos de aquellas estatuas se pueden ver en el Museo de Cluny.

En el Museo de Cluny podemos ver algunas de las cabezas de las antiguas estatuas de la Galería de los Reyes de Israel y Judea. Nótese las diferentes coronas que ostentaban las originales y las que ostentan las actuales.