Un día en la Île de la Cité (y 3).

 

Carlomagno y sus leudes. Al fondo la Catedral de Notre Dame.

Una vez que nos hemos situado en el Punto Cero de todas las carreteras de Francia y, de paso, echar una primera nuestra mirada pasional a la Catedral de Notre Dame y su fachada gótica de 850 años, nos dirigiremos hacia el otro extremo de la plaza Juan Pablo II (también conocida como Paris Notre Dame) donde se encuentra la entrada a la Cripta Arqueológica de la Île de la Cité, una urna enterrada donde podemos ver vestigios de los primeros parisii (los primitivos habitantes de la ciudad), restos romanos o medievales que certifican una antigüedad de 2000 año de vida en el lugar. A la cripta arqueológica se accede mediante el pago de una entrada y la visita puede estar en torno a las dos horas.

Tras salir de lugar, bordeamos la plaza por el lado del río y nos encontramos con un monumento dedicado a Carlomagno y sus leudes, monumento del que podéis conocer su historia aquí.

Las célebres gárgolas de Notre Dame.

Rodeamos el monumento y nos dirigimos hacia la Catedral de Notre Dame. La catedral, su historia, su riqueza artística ha sido versada en este blog en más de 20 post diferentes, especialmente describiendo cada una de las partes de sus puertas y de su fachada. Si tienen interés en conocerla pueden ir a este enlace.

Especial visita se merecen sus torres. Es un recorrido que se empieza en la base de la torre norte y se termina en la cúspide la torre sur, pasando por la Galería de las Quimeras. De este viaje tenéis cuenta en este post.

Para finalizar esta exhaustiva visita a la Île de la Cité y sólo nos queda salir por la torre sur de  Notre Dame, girar hacia la izquierda, disfrutar de la vista de los arbotantes y la aguja del templo y nos toparemos con dos estatuas, la primera dedicada a Juan Pablo II, la segunda, en el extremo este de la Catedral, a Carlo Goldoni.

La Square Jean XXIII.

Nos encontramos en la Plaza Jean XIII, con un monumento dedicado a a Virgen María. Finalmente en la esquina de la isla nos encontramos con un espacio llamado Square de l´Île de la Cité, en el que se encuentra el Memorial de la Deportación, un museo dedicado al holocausto judío.

Cuando terminemos, podemos dirigirnos hasta el Pont Saint-Louis y adentrarnos en la Île de Saint Louis, pero de esta isla hablaremos otro día.

La Île de la Cité vista desde el Sena por su extremo este.

 

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Los Puentes de París (26): El Pont au Double.

 

Los tres puentes en perspectiva: El Pont au Double, el Petit Pont y el Pont Saint Michel.

La historia del Pont au Double se remonta hasta 1515, momento en que los administradores del Hotel Dieu (Hospital de Dios) solicitan a la ciudad la construcción de un puente, con edificaciones encima como era la costumbre entonces, para poder anexionarlo al hospital y, así, atender a las necesidades de alojamiento para los enfermos.

Sin embargo, la respuesta a esta demanda no llegó hasta 1634 cuando se construyó lo planteado , un puente con tres arcos que soportaba un edificio de dos plantas y que, además, servía de paso entre la orilla izquierda del Sena y la Ilé de la Cité para los residentes del hospital.

El Pont Au Double en una fría mañana de invierno.

Esta situación era envidiada por los parisinos que no se beneficiaban de dicha infraestructura, y quienes congestionaban con su tráfico el vecino Petit Pont. Este malestar llegó hasta los propios administradores del puente, quienes accedieron, tras múltiples disputas legales, a permitir un paso restringido por el mismo a cambio de una tasa específica de “derecho de paso”: un denario doble para las personas a pie y 6 denarios para las personas a caballo.

El Pont Au Double.

De aquí nació el nombre actual: Pont au Double, el Puente del doble, haciendo referencia al denario que había que pagar para obtener el derecho de paso. Como el puente no estaba preparado para tanto traqueteo de transeuntes, en 1709 tuvo una fractura fatídica que le hizo desplomarse a las aguas del Sena. Sin embargo, los intereses asistencial y económico del Hotel Dieu eran tan grandes y bien valorados por los parisinos que pronto obtuvieron la licencia para reconstruirlo a imagen y semejanza del anterior.
Este nuevo puente no duraría más de allá de 1847 cuando, por necesidades de navegación del Sena y por el cambio del diseño urbanístico de la ciudad, se plantea reemplazarlo por el puente actual con un sólo arco que una las dos orillas.

Uno de los apoyos del Pont Au Double.

Esta modificación no se llevó a cabo hasta 1883. Ya no habría más “derechos de paso” que pagar de importe de un denario doble, aún así el nombre de “Pont au Double” perduró a través del tiempo hasta el día de hoy.

El Pont au Double está fabricado de hierro forjado y tiene una longitud de 45 metros y una anchura de 20. Es muy fácil de situar en un mapa ya que une la Quai de Montebelo, en la orilla izquierda, con la Plaza de Juan Pablo II en la Ilé de la Cité, que es la que está justo delante de la Catedral de Notre Dame.

Mapa de Situación del Pont au Double.