Los leones del Sena.

 

Uno de los cuatro leones del Sena.

Ya he comentado en otras ocasiones las fascinación emotiva que el Pont Alexandre III produce en todos aquellos que lo vemos y disfrutamos.

Esto, principalmente es debido al buen entendimiento que, en el momento de su construcción, existía entre dos grandes naciones como Francia y Rusia. El Zar Nicolás II financió esta magnánima obra de ingeniería convirtiéndola en un icono de la decoración ostentosa de inspiración “belle epoque”. Aunque el puente llevó el nombre del Zar Alejandro III.

El Pont Alexandre III.

El ingeniero, además de embellecer el puente con esta decoración, diseñó un arco de orilla a orilla donde las figuras y elementos accesorios decorativos sirvieron de contrapesos. Como muestra de esta alianza de hermandad entre estas dos potencias nacionales, el puente cuenta con unas estatuas que representan las “Ninfas del Sena” (Francia) y otras que dan vida a las “Ninfas del Neva” (Rusia). Treinta y dos candelabros de bronce están situados en las orillas del puente para su iluminación nocturna. Todos ellos bellísimos, especialmente los de las esquinas. En cada una de las orillas del puente existen dos columnas de diecisiete metros de altura cada una de elllas coronadas por Pegasos de bronce dorado puestos de pie sobre sus patas traseras. A los pies de estas columnas hay estatuas que representan a la “Francia de Carlomagno”, la “Francia Contemporánea”, la “Francia de Louis XIV” y la “Francia Renacentista”. Sigue leyendo